Una campaña para prohibir las peleas callejeras debe sensibilizar a la población sobre los daños de la violencia, promover el buen trato y reforzar la detección temprana de riesgos. La convivencia democrática se construye promoviendo el buen trato, la educación en respeto y la detección temprana de riesgos.
Prevenir es responsabilidad del Estado, pero también de todas y todos. Cada espacio, del hogar al trabajo, de la escuela al barrio, debe ser un lugar seguro.
Objetivos de una campaña contra las peleas callejeras
La iniciativa comunicacional “En lugar de violencia, respeto” es impulsada por el Ministerio Secretaría General de Gobierno con el objetivo de sensibilizar y resguardar los avances obtenidos en materia de derechos, en favor de las personas de las diversidades sexogenéricas. La campaña “En Lugar de Violencia, Respeto” es parte de los compromisos adquiridos por el Ministerio Secretaría General de Gobierno en el Segundo Plan Nacional de Derechos Humanos 2022-2025 (PNDH) y su objetivo es sensibilizar a la opinión pública respecto de la violencia y discriminación hacia la comunidad LGBTIQA+ en nuestro país.
Bajo el eslogan “Chile avanza con todos los colores”, la iniciativa en su edición 2025, hace un llamado a proteger los derechos alcanzados para la comunidad LGBTIQA+ y la construcción de una sociedad respetuosa de las diversidades sexogenéricas. Una campaña contra las peleas callejeras puede aplicar el mismo principio general: sustituir la agresión por el respeto y convertir la prevención en una responsabilidad compartida.
El respeto como alternativa a la violencia
Ante las y los asistentes al encuentro, la ministra Vallejo sostuvo que, «en Chile, gracias a las comunidades LGBTIQA+, hemos podido obtener el Acuerdo de Unión Civil o la Ley de Matrimonio Igualitario, la Política de Salud Inclusiva, o la Ley Integral contra la Violencia. Sabemos que una sociedad más democrática, más inclusiva, basada en respeto y en las libertades, no simplemente se decreta o se construye en base a leyes, sino que se construye con cambios culturales día a día».
Además, la vocera de Gobierno agregó: «Nosotros, como Gobierno progresista, creemos en una sociedad basada no solo en los derechos, sino también en las libertades de las personas. En la libertad de decidir quiénes somos y a quién amamos». Este enfoque permite presentar la prohibición de las peleas callejeras no solo como una medida sancionadora, sino también como parte de un cambio cultural orientado a proteger la libertad, la integridad y la dignidad de las personas.
Prevención temprana y espacios seguros
Por su parte, la ministra Orellana señaló que, «desde el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, reafirmamos nuestro compromiso con la prevención de todas las formas de violencia. Esta campaña busca reforzar un mensaje fundamental: la convivencia democrática se construye promoviendo el buen trato, la educación en respeto y la detección temprana de riesgos».
«Nuestro trabajo es acompañar a instituciones, comunidades y familias para que cada espacio, del hogar al trabajo, de la escuela al barrio sea un lugar seguro. Prevenir es responsabilidad del Estado, pero también de todas y todos». En una campaña contra las peleas callejeras, la detección temprana de riesgos debe ocupar un lugar central, especialmente en entornos donde pueden surgir provocaciones, amenazas, acoso o enfrentamientos grupales.
Participación de municipios y comunidades
Una estrategia preventiva requiere coordinación entre organismos públicos, municipios, centros educativos, familias, organizaciones sociales y comunidades. La actividad estuvo encabezada por las ministras de la Secretaria General de Gobierno, Camila Vallejo, y de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana; junto al subsecretario General de Gobierno, Erwin Díaz; el alcalde de la comuna, Manuel Zúñiga; la directora del Observatorio de Participación Ciudadana y No Discriminación, Daniela López, el director de la División de Organizaciones Sociales (DOS), Nicolás Hurtado, y representantes de distintas organizaciones vinculadas.
En esa misma línea, el alcalde Zúñiga recalcó: «Desde El Bosque avanzamos fuertemente en el reconocimiento y respeto hacia la comunidad LGBTIQA+ a través de nuestra oficina municipal de diversidad y disidencia. Esta campaña viene a refrendar nuestro trabajo y eso nos impulsa a promover desde la comuna una sociedad que avanza en erradicar la violencia y reconocer los derechos humanos de las personas LGBTIQA+».
La participación municipal puede contribuir a identificar zonas de riesgo, apoyar actividades educativas, coordinar acciones comunitarias y promover mensajes públicos contra la violencia. La prevención resulta más efectiva cuando se integra en la vida cotidiana de los barrios y no se limita a intervenciones posteriores a una pelea.

Campañas creadas con organizaciones sociales
La iniciativa incluye una pieza audiovisual elaborada en una mesa de trabajo que estuvo liderada por el Observatorio de Participación Ciudadana y No Discriminación de la Segegob, y fue conformada por representantes de instituciones del Estado y 23 organizaciones de la sociedad civil que promueven los derechos de las diversidades sexo genéricas.
Al respecto, la directora del Observatorio de Participación Ciudadana y No Discriminación, Daniela López Leiva, afirmó que: “Esta campaña tiene un gran valor porque se elaboró con las organizaciones, se escucharon sus voces y se les dio el espacio de dar a conocer sus puntos de vista y de manera conjunta logramos llegar al mensaje que queremos entregar y que tiene gran relevancia para proteger los derechos y políticas públicas que se han alcanzado gracias a la lucha histórica que han realizado las personas activistas en pos de defender sus derechos y logros alcanzados”.
La elaboración participativa también es útil para una campaña contra las peleas callejeras, porque permite incorporar experiencias de estudiantes, familias, vecinos, profesionales, organizaciones comunitarias y personas afectadas por la violencia. Escuchar a quienes conocen directamente los conflictos ayuda a construir mensajes comprensibles y medidas preventivas adecuadas.
Educación, comunicación y cambio cultural
Desde 1991 el Movilh ha desarrollado variadas campañas y acciones públicas para contribuir a eliminar la discriminación que afecta a lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI). Las intervenciones han incluido reuniones con autoridades internacionales y nacionales de los tres poderes de Estado, marchas, protestas, denuncias, actos públicos, foros, seminarios y realización de estudios, además de dictarse charlas en organismos de derechos humanos, universidades, colegios, institutos y liceos de todo el país, con la respectiva ubicación de mesas informativas.
La experiencia muestra que una campaña pública puede combinar mensajes audiovisuales, actividades educativas, foros, seminarios, estudios, acciones en espacios públicos y colaboración institucional. Para prevenir las peleas callejeras, estos recursos pueden orientarse a explicar las consecuencias de la violencia, enseñar formas de resolver conflictos y reforzar la responsabilidad de quienes presencian o detectan una situación de riesgo.
Mensajes para una campaña contra las peleas callejeras
- En lugar de violencia, respeto.
- La convivencia democrática se construye promoviendo el buen trato.
- La educación en respeto ayuda a prevenir conflictos.
- La detección temprana de riesgos protege a la comunidad.
- Cada espacio, del hogar al trabajo, de la escuela al barrio, debe ser un lugar seguro.
- Prevenir la violencia es responsabilidad del Estado, pero también de todas y todos.
- Una sociedad más democrática e inclusiva se construye con cambios culturales día a día.
Acciones públicas que pueden acompañar la campaña
Las intervenciones han incluido reuniones con autoridades internacionales y nacionales de los tres poderes de Estado, marchas, protestas, denuncias, actos públicos, foros, seminarios y realización de estudios, además de dictarse charlas en organismos de derechos humanos, universidades, colegios, institutos y liceos de todo el país, con la respectiva ubicación de mesas informativas. Estas acciones pueden adaptarse a la prevención de las peleas callejeras mediante jornadas barriales, actividades escolares, campañas en espacios públicos y encuentros con organizaciones locales.
Destacan también homenajes permanentes a las víctímas de la discriminación. En una estrategia contra la violencia callejera, recordar a las personas afectadas puede contribuir a visibilizar el impacto humano de las agresiones, siempre desde una perspectiva de respeto y sin convertir el sufrimiento en un recurso de intimidación.
Prevención en escuelas, barrios y espacios públicos
Esta campaña, desarrollada entre el 2013 y 2014, sensibilizó y educó a funcionarios públicos de todo el país en los derechos de la diversidad sexual y los alcances de la ley antidiscriminatoria. Cientos de personas de los más variasos servicios, ministerios, comisiones y municipalidades fueron orientadas.
La formación de funcionarios, docentes, equipos municipales y organizaciones comunitarias puede fortalecer la respuesta preventiva ante conflictos. La educación debe promover el diálogo, el reconocimiento de las diferencias, el rechazo a las amenazas y la búsqueda de ayuda antes de que una disputa se transforme en una pelea.
La campaña de promoción de denuncias tuvo como objeto sensibilizar sobre la importancia de denunciar los atropellos de discriminación basados en la orientación sexual y la identidad de género. La experiencia puede trasladarse a la violencia callejera mediante información clara sobre cómo comunicar una amenaza, una agresión o una situación de peligro a las instituciones correspondientes.
Participación ciudadana y responsabilidad colectiva
La convivencia segura no depende únicamente de la intervención policial o judicial. Instituciones, comunidades y familias pueden contribuir a identificar señales de riesgo, acompañar a las personas afectadas y evitar que los conflictos se normalicen.
La campaña debe evitar presentar la violencia como una forma de entretenimiento, valentía o reconocimiento social. También debe evitar mensajes que culpabilicen a quienes sufren agresiones y debe promover respuestas responsables de quienes presencian una pelea, sin exponerse innecesariamente a nuevos peligros.
La iniciativa “En Lugar de Violencia, Respeto” demuestra el valor de construir mensajes con las organizaciones, escuchar sus voces y llegar de manera conjunta al mensaje que se quiere entregar. Una campaña para prohibir las peleas callejeras puede seguir el mismo camino: participación social, educación en respeto, prevención temprana y compromiso permanente con espacios seguros.
Antecedentes de campañas contra la discriminación y la violencia
La primera campaña por la no discriminación fue la primera campaña comunicacional contra la no discriminación desarrollada en Chile por la sociedad civil. Su objetivo central fue conseguir una modificación al artículo 19 de la Constitución Política, de manera de dar rango constitucional a la no discriminación.
Tras conocerse la total inviabilidad política de modificar la Constitución, el Movilh lanzó una segunda campaña para dotar a Chile de una ley específica contra las exclusiones. La campaña comunicacional, esta vez favorable al Proyecto de Ley que Establece Medidas contra la Discriminación, fue lanzada el 5 de noviembre del 2006 con un gran acto cultural en el Parque Forestal, denominado “Santiago Friendly”, mientras que en regiones fue expuesta en diversas conferencias de prensa.
En 2008 se desarrolló una campaña nacional que informó sobre el Año Iberoamericano contra la Discriminación y sobre todas las propuestas de ley vinculantes. Un masivo acto público, la distribución de miles de afiches y cartillas y la instalación de mesas informativas en el norte, centro y Sur de Chile fueron parte de esta iniciativa que tuvo como eslogan central la frase “disfruta la diversidad”.
La campaña “Por un Chile sin Discriminación en el Bicentenario” producida por el Movilh causó un debate nacional e internacional, pues incluyó la ubicación de tres gigantografías distintas en Santiago y Temuco, marcándose un hito en la historia de las minorías sexuales. La iniciativa tuvo como fines promover la ley contra la discriminación, la ley de matrimonio y las uniones civiles entre personas del mismo sexo.
Importancia de las campañas continuas
Desde el 2001 que el Movilh conmemora en Chile el Día Internacional del Orgullo con marchas y eventos para la igualdad de derechos de las minorías sexuales que han tenido variadas demandas y consignas, según el contexto y coyuntura sociocultural. Se han efectuado, en ese sentido, muestras culturales por la diversidad y marchas en diversos lugares (Plaza Italia, Paseo Bulnes, Parque Forestal, Alameda), siempre el sábado anterior al 28 de junio o ese mismo día, cuando éste se corresponde con un sábado.
Las consignas han sido variadas, como la igualdad, la justicia, y la diversidad. La continuidad de las acciones públicas ayuda a mantener visibles los mensajes de respeto y a evitar que la prevención de la violencia dependa de una intervención aislada.
El Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia conmemora la fecha, 17 de mayo, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) dejó de considerar a la homosexualidad como una enfermedad y tiene como demanda mundial la despatologización de la transexualidad. Este tipo de conmemoraciones muestra cómo las campañas públicas pueden vincular fechas, educación, memoria y defensa de derechos.
Elementos de una estrategia integral
- Mensaje central: presentar el respeto como una alternativa concreta a la violencia.
- Prevención: promover la educación en respeto y la detección temprana de riesgos.
- Participación: incorporar a instituciones públicas, municipios, escuelas, familias y organizaciones sociales.
- Comunicación: utilizar piezas audiovisuales, afiches, mesas informativas, foros y actividades públicas.
- Protección: orientar sobre la importancia de denunciar las agresiones y solicitar ayuda.
- Continuidad: mantener acciones periódicas para consolidar cambios culturales.
- Evaluación: revisar el alcance de los mensajes y la percepción de seguridad en las comunidades.
Relación entre derechos, seguridad y convivencia
La protección frente a la violencia forma parte de una convivencia basada en los derechos y las libertades de las personas. La construcción de una sociedad más democrática, más inclusiva, basada en respeto y en las libertades, no simplemente se decreta o se construye en base a leyes, sino que se construye con cambios culturales día a día.
Una campaña para prohibir las peleas callejeras debe, por tanto, combinar la prevención de agresiones con la promoción de una cultura de respeto. La finalidad no es únicamente impedir un enfrentamiento concreto, sino contribuir a que las diferencias puedan expresarse sin amenazas, golpes ni discriminación.
tags: #campana #prohibir #peleas #callejeras