Los conejos son animales muy limpios que dedican mucho tiempo a acicalarse y, por lo general, no necesitan baños frecuentes. Si es imprescindible lavarlo, utiliza únicamente un champú hipoalergénico, no medicado y especialmente formulado para conejos, o un producto veterinario similar para mascotas pequeñas.
No utilices champú humano, champú para bebés, jabón de baño común, sales, suavizantes, champús antipulgas ni productos con talco. La piel del conejo es mucho más delicada y sensible que la piel humana, y estos productos pueden causarle molestias, irritación o incluso intoxicación.
Cuándo es necesario bañar a un conejo
Son muchas las voces críticas que recomiendan que no se deben bañar. Por tanto algunos expertos solo lo aconsejan, en casos de mucha suciedad por haber estado en el exterior o en contacto con algún producto peligroso para su salud.
El baño no debe convertirse en una rutina, porque los conejos son muy limpios por naturaleza y se acicalan para eliminar de su pelaje restos orgánicos y suciedad. Si los bañamos con frecuencia, estamos eliminando parte de una capa de aceites naturales que segregan en su pelo y que les protege frente a patógenos, al igual que le confiere al pelaje, una capa protectora.
Hay que tener en cuenta que el proceso de lavarlos puede generarles mucho estrés y tenemos que ser cuidadosos en el proceso. Es por eso que no se recomienda que el baño sea algo frecuente y sólo esté reservado a ocasiones puntuales.
Antes de usar champú: alternativas al baño completo
Si la suciedad se puede eliminar con un paño húmedo o toallita especial para ellos, esta podría ser una solución alternativa. Si detectas que tu conejo se pone nervioso y que lo va a pasar mal, los productos de uso directo, sin agua, pueden ser eficaces y muy útiles.
En el caso de una zona trasera sucia, el baño seco suele ser preferible al baño con agua. Un trasero sucio es incómodo y poco higiénico, y puede favorecer problemas más graves, como irritación por orina, lesiones cutáneas e incluso miasis por moscas.
Qué champú es adecuado para un conejo
Compra un champú para mascotas hipoalergénico y no medicado, preferiblemente recomendado por un veterinario con experiencia en conejos. El producto debe estar formulado específicamente para conejos o ser adecuado para animales pequeños con piel sensible.
Los champús para conejos llevan sustancias regeneradoras para cuidar su propia piel e impedir la proliferación de microorganismos dañinos, en caso de una mala higiene. Debemos utilizar productos testados para ellos y que nos den la tranquilidad de que su salud no se va a ver comprometida.
Un champú formulado para conejos puede tener pH neutro, ingredientes de origen natural y componentes destinados a proteger la piel de la sequedad y facilitar el cepillado. Aun así, sigue las instrucciones específicas del envase y evita el contacto con los ojos, la boca, las orejas y la nariz.
| Producto o sustancia | ¿Es recomendable? |
|---|---|
| Champú hipoalergénico y no medicado para conejos | Sí, cuando el baño sea necesario |
| Champú veterinario recomendado para mascotas pequeñas | Sí, siguiendo las indicaciones |
| Champú humano | No |
| Champú para bebés | No; puede ser demasiado agresivo |
| Jabón de baño común | No |
| Sales, suavizantes y productos para humanos | No |
| Polvos con talco | No |
| Champú antipulgas o pesticidas no indicados por un veterinario | No |
Cómo limpiar un conejo con baño seco
Si el conejo tiene suciedad seca en la zona trasera, utiliza polvo de almidón de maíz apto para bebés. No utilices talco ni ningún polvo que contenga talco, porque es un irritante respiratorio cancerígeno.
Coloca al conejo en una posición cómoda para que puedas acceder fácilmente a las partes sucias. Si está tranquilo, puedes sostenerlo sobre el regazo con la espalda apoyada, utilizando una toalla limpia como almohadilla adicional.
Aplica abundantemente el almidón de maíz sobre las zonas sucias y distribúyelo suavemente por el pelo, alrededor de las heces adheridas y hasta la piel. Trabaja con cuidado el polvo alrededor de los restos más difíciles.
Cuando el almidón cubra la suciedad, esta se desprenderá con mayor facilidad. Después de retirar los fragmentos más grandes, utiliza un cepillo de puntas suaves o un peine para pulgas para aflojar delicadamente los restos que queden.
Da pequeños toques sobre las zonas empolvadas para retirar el polvo suelto. Evita que se acumule demasiado cerca de la nariz del conejo.
Cómo bañar a un conejo con champú
Tómate tu tiempo y hazlo cuando nadie te vaya a molestar y tengas tranquilidad. Es importante que mientras lo hacemos, las prisas no sean un problema.
Puedes utilizar un recipiente abierto o barreño, o incluso en la bañera, que llenaremos de agua a una altura de seguridad que nunca rebase sus patitas, de manera que no haya riesgo para el conejo doméstico. El agua debe ser templada. Comprueba antes con la mano y asegúrate de que no está ni fría, ni caliente.
Llena un lavabo con aproximadamente 2,5 pulgadas de agua templada y mezcla alrededor de una cucharada de champú, removiendo bien. Introduce despacio y con cuidado únicamente la parte trasera del conejo, sin mojar todo el cuerpo.
Manéjalo con cuidado. Acarícialo. Utiliza un tono bajo al hablarle y sobretodo, muéstrate tranquilo. Ellos percibirán el nerviosismo, si no estamos relajados y la cosa se puede complicar.
Si el conejo está muy sucio, aplica suavemente la solución de agua y champú sobre las zonas afectadas hasta que queden limpias. Utiliza los dedos para limpiar detrás de las patitas y en los recovecos de su piel, o allí donde ha podido quedar más suciedad atrapada.
El baño debe ser corto, no más de 5 minutos. No aproveches para hacer más cosas, como un corte de uñas, de pelo… eso es mejor en otro momento.
Aclarado y secado seguro
Aclara con agua templada. Asegúrate de que no queda restos de jabón, una vez terminamos. Es necesario retirar muy bien todo el champú, porque los residuos pueden irritar la piel y el conejo puede ingerirlos al acicalarse.
Es importante que tenga su propia toallita, con la que frotaremos muy suavemente, casi como un masaje, para ir atrapando toda la humedad de su pelo. Con eso será suficiente.
Podemos dejar que el resto se seque sólo. Si es posible que esté en un sitio seco y con una temperatura agradable, el ambiente hará el resto. En su jaula, procurando limpieza, con sus pellets para conejos.
No te recomendamos el uso de un secador porque la mayoría de ellos se estresan mucho. No merece la pena y además, si no controlamos la distancia y la temperatura, podríamos producirle quemaduras en la piel.
Si el conejo tolera el secador y es necesario utilizarlo, debe funcionar con aire frío o a baja temperatura, manteniéndolo a distancia y comprobando continuamente el calor con la mano. No lo uses directamente sobre una piel irritada.
Qué hacer si tiene el trasero muy sucio
Si tu conejo tiene el trasero sucio debido a heces blandas o pérdidas de orina, lo más importante es determinar el origen del problema, empezando por una revisión completa con un veterinario con experiencia en conejos.
Asegúrate de solicitar una revisión dental completa, incluidos los molares, y análisis de bioquímica sanguínea y recuento de células sanguíneas si el veterinario lo considera necesario.
Mientras el veterinario investiga la causa, debes mantener al conejo cómodo y limpio. Una limpieza suave de la zona trasera ayuda a mantener los líquidos corporales irritantes alejados de la piel.
Si el trasero está muy sucio, mojado y desprende mal olor, puede ser necesario realizar un baño húmedo únicamente en la parte posterior. Si el conejo se estresa demasiado durante el procedimiento, interrúmpelo.
Precauciones durante la manipulación
Cuando sujetes a un conejo, es importante ser firme, delicado y estar preparado para soltarlo a ras de suelo si empieza a forcejear violentamente. Un golpe fuerte de las patas puede dislocar o incluso fracturar la columna vertebral.
La seguridad del conejo debe ser siempre la prioridad si intentas bañarlo. No lo sujetes por la espalda de una forma que le permita dar patadas con fuerza y nunca lo dejes sin apoyo dentro del agua.
Cuando el conejo esté completamente seco, puedes recortar con cuidado el pelo de las zonas donde la piel esté irritada. Si no puedes ver la piel, o tienes dudas sobre dónde termina la piel y empieza el pelo, no recortes.
La piel del conejo es muy fina y elástica, y hasta una pequeña herida puede aumentar hasta alcanzar proporciones preocupantes. Si hay irritación, heridas, pérdida de pelo, mal olor persistente o suciedad recurrente, consulta con un veterinario.
