Los tipos de peinados se diferencian por la forma, la longitud, la textura y la manera de recoger o dejar suelto el cabello. Entre las opciones más habituales se encuentran los peinados lisos, ondulados, rizados, recogidos, semirrecogidos, trenzas, coletas, moños, cortes cortos y estilos adaptados a cada tipo de rostro.
La elección adecuada depende del tipo de cabello, la forma del rostro, la ocasión, el tiempo disponible y el efecto que se quiera conseguir. Un buen peinado resalta tus rasgos, complementa tu outfit y define tu estilo personal.
Qué es un peinado y cómo se clasifica
El peinado se refiere a la longitud, el color y la forma del cabello humano. Según su morfología, se puede clasificar en cinco tipos: pelo liso, pelo ondulado, pelo rizado, pelo rizado lanoso y pelo en espiral pequeño.
Sus características morfológicas están relacionadas con la estructura del folículo piloso: el pelo liso corresponde a folículos rectos, el pelo rizado a folículos curvados, y las diferencias en la sección transversal del tallo capilar dan lugar a distintas calidades de cabello.
El diseño de un peinado implica 15 puntos de referencia en la cabeza, como el punto central, el punto frontal superior y el punto de la protuberancia occipital externa, además de líneas de sección como la línea horizontal, la línea vertical y la línea radial.
Estas referencias permiten controlar el equilibrio o el dinamismo del contorno mediante líneas de división. Por ello, un mismo tipo de peinado puede adaptarse a diferentes longitudes, texturas, densidades y formas faciales.
Factores que determinan el peinado ideal
La belleza y salud del cabello depende en gran medida de cómo se cuida y peina. Cada tipo de cabello tiene características únicas que requieren atención personalizada.
Su tipología abarca desde la textura lisa, ondulada, rizada o afro, hasta su grosor y densidad, y determina las necesidades específicas para mantenerlo saludable y lucir un cabello brillante y lleno de vida.
Comprender las características de tu cabello es el primer paso para elegir los productos y técnicas de cuidado capilar adecuadas. También es importante tener en cuenta la forma del rostro, la ocasión y el tiempo disponible para peinarse.
- Tipo de cabello: liso, ondulado, rizado o crespo.
- Grosor: fino, intermedio o grueso.
- Densidad: cantidad de cabello y volumen natural.
- Longitud: corto, media melena, largo o extralargo.
- Forma del rostro: alargado, cuadrado, redondo, ovalado, diamante o triangular.
- Ocasión: diaria, laboral, deportiva, festiva, formal o nupcial.
- Tiempo disponible: algunos estilos requieren solo unos minutos y otros necesitan una elaboración más detallada.
Un buen peinado puede aportar volumen y textura al cabello, enmarcar tu rostro y realzar tus facciones, adaptarse a la ocasión, ya sea un evento formal o casual, y ser fácil de mantener y reproducir en casa.
Tipos de cabello y su relación con los peinados
Existen, por regla general, cuatro tipos de cabello: cabello lacio o tipo uno, cabello ondulado o tipo dos, cabello rizado o tipo tres y cabello crespo o muy rizado o tipo cuatro.
Cada uno de ellos se divide en subcategorías. Independientemente del tipo de cabello, este puede ser graso, seco, teñido o con mechas, por lo que escoger los productos adecuados para esas particularidades también es fundamental.
| Tipo de cabello | Características principales | Necesidades habituales |
|---|---|---|
| Cabello liso | Hebras rectas, brillo natural y tendencia a parecer menos voluminoso | Productos ligeros, control del exceso de sebo y técnicas para aportar cuerpo |
| Cabello ondulado | Curva suave, movimiento natural y tendencia al frizz | Hidratación, definición de la onda y secado con difusor |
| Cabello rizado | Bucles o espirales definidos, volumen y porosidad | Hidratación profunda, definición y manipulación suave |
| Cabello crespo | Forma de zigzag, alta porosidad, sequedad y fragilidad | Hidratación frecuente, desenredado cuidadoso y productos específicos |
Cabello liso o lacio
El cabello liso o lacio es el más común en Europa y por regla general tiende a parecer un poco menos voluminoso que, por ejemplo, el cabello ondulado.
Es el más resistente y el más luminoso, porque la luz se refleja mejor en él, aunque suele parecer fino y delgado. El cabello lacio presenta folículos de forma redonda.
Cabello tipo 1A
Es el más fácil de reconocer porque es el más fino de todos. Es delgado y poco voluminoso, con tendencia a ser graso y pegarse a la cabeza.
Cabello tipo 1B
Es más grueso que el anterior, con más cuerpo y volumen suficiente. Para este tipo de cabello es recomendable utilizar en el lavado una mascarilla hidratante que ayude a evitar que se rompa al desenredar.
Cabello tipo 1C
Es algo más resistente y grueso, lo cual implica que se encrespa con facilidad. También resulta muy difícil de moldear.
Para cuidar correctamente el cabello liso se recomienda lavarlo casi a diario para evitar el exceso de sebo y, preferiblemente, con un champú ligero.
No es bueno tratarlo con champús demasiado nutritivos, ya que tienden a aportar pesadez a la fibra capilar y acentuar la falta de cuerpo.
Otro consejo es secarlo primero boca abajo y luego levantando las raíces mechón a mechón. De esta manera se consigue que se encrespe menos y quede más liso de lo habitual.
Para lograr un cabello lacio con mayor cuerpo y movimiento, es recomendable mantener una longitud considerable y optar por un corte recto.
Un corte en línea recta a la altura de la clavícula suele ser ideal, ya que ayuda a crear una sensación de densidad y peso en las puntas.
El cepillado diario es fundamental para evitar enredos y nudos, los cuales pueden debilitar el cabello y restarle brillo.
Es importante utilizar cepillos de cerdas naturales y suaves, así como comenzar el cepillado desde las puntas hacia la raíz, para evitar tirones y roturas.
Los peinados que funcionan mejor con los cabellos lisos son, sobre todo, los recogidos y las trenzas. También se pueden probar peinados en cascada para crear efectos de movimiento.
Cabello ondulado
Si no tienes el pelo “ni liso ni rizado”, lo tienes ondulado. Según el tipo y la extensión de su onda, el cabello ondulado generalmente se divide en tres categorías.
Este es uno de los tipos de cabello más comunes y uno de los que más posibilidades ofrece a la hora de crear looks diferentes.
Cabello tipo 2A
Desde la raíz hasta alrededor del nivel de los ojos, el cabello ondulado 2A es principalmente lacio, pero luego se vuelve ligeramente ondulado hasta las puntas. Tiene un grosor fino.
Cabello tipo 2B
Es muy similar al tipo 2A, con la diferencia de que tiene una onda un poco más definida en forma de «S». Posee un grosor intermedio.
Cabello tipo 2C
Son las ondas mejor definidas y suelen empezar en la coronilla. Es el más grueso de los tres tipos de cabello ondulado y es fácil que se encrespe en ambientes húmedos.
La clave para mantener un cabello ondulado suave y sano es el lavado. Se aconseja lavarlo cada dos días, ya que con eso será suficiente para tenerlo limpio y más fácil de moldear.
Hay productos específicos para lavar el cabello ondulado, tanto champú como acondicionador. Lo fundamental es frotar bien todo el cuero cabelludo y aclarar los productos por completo para no dejar ningún residuo.
La espuma moldeadora es un aliado fundamental para quienes buscan definir sus ondas naturales. Al aplicar la espuma sobre el cabello húmedo, antes de proceder al secado, esta crea una película protectora que ayuda a mantener la forma de cada onda.
El difusor del secador de pelo es el accesorio ideal para esta tarea, ya que distribuye el aire de manera más suave y evita que el cabello se encrespe.
La técnica consiste en inclinar la cabeza hacia abajo y dirigir el flujo de aire hacia las raíces, levantando suavemente los mechones con los dedos.
Es recomendable detener el secado cuando el cabello esté aproximadamente al 50 % de seco, permitiendo que el resto se seque al aire libre para un resultado más natural.
Uno de los errores más comunes al cuidar el cabello ondulado es peinarlo en seco. Este hábito puede provocar frizz, encrespamiento y deshacer las ondas cuidadosamente definidas.
Lo ideal es desenredar el cabello con los dedos o un peine de dientes anchos cuando está húmedo y aplicar la espuma.
Cabello rizado
El cabello rizado, en la mayoría de los casos, es voluminoso pero más propenso a los daños, lo que da lugar a un pelo más estropeado.
Hay que diferenciar entre el cabello rizado tipo 3 y el muy rizado tipo 4. El cabello rizado suele tener más volumen, pero requiere mayores cuidados.
Cabello tipo 3A
Se distingue por formar bucles sueltos en forma de «S». Por norma general, son rizos gruesos.
Mantener y peinar este tipo de cabello rizado no es muy difícil debido al tamaño de los rizos. Es preferible usar un peine de cerdas separadas con el pelo húmedo.
Cabello tipo 3B
Son los rizos más destacados y su forma es ligeramente más angosta y espiralizada. No son ni demasiado gruesos ni demasiado finos y ofrecen un aspecto muy natural.
Para mantener su forma espiral distintiva, generalmente requieren humedad, sobre todo si tienen una alta porosidad o el cabello está teñido.
Se recomienda evitar las siliconas y los sulfatos en champús, acondicionadores y fijadores.
Cabello tipo 3C
Si tienes los rizos gruesos, ásperos y en forma de sacacorchos, tienes el tipo de cabello rizado 3C. Es muy voluminoso.
Para cuidarlo, no utilices champús con sulfatos, ya que secan el cabello. Es recomendable usar un champú humectante y un acondicionador sin enjuague.
Deja que el pelo se seque de forma natural. Si necesitas acelerar el proceso, puedes utilizar un difusor y levantar suavemente los rizos con los dedos.
El cabello rizado está en su mejor momento cuando está húmedo. Aplica un producto moldeador generoso, como una crema para rizos o una mousse, sobre el cabello limpio y ligeramente húmedo.
Estos productos ayudan a definir los rizos, controlar el frizz y proporcionar hidratación. Deja que el cabello se seque al aire libre, porque esta es la forma más suave de secar los rizos y evita el daño causado por el calor excesivo.
Evita usar peines o cepillos cuando el cabello esté seco, ya que pueden romper los rizos y causar frizz. Utiliza los dedos para separar los mechones y definirlos.
Si necesitas desenredar el cabello, hazlo con un peine de dientes anchos cuando esté húmedo y con mucho producto capilar.
Una rutina común entre aquellas que tienen el pelo rizado es el Método Curly Girl. La clave consiste en conservar la hidratación, reducir la manipulación y respetar el patrón natural del rizo.
Cabello crespo o muy rizado
El cabello crespo, también llamado muy rizado o afro, tiene forma de zigzag. Aunque a simple vista pueda parecer grueso, lo cierto es que es el más frágil y seco de todos los tipos de cabello.
Al retener menos la humedad, hay que hacer más hincapié en las rutinas de hidratación, aunque no debe lavarse a menudo con champú.
Cabello tipo 4A
Es un tipo de cabello muy voluminoso, bien enrollado desde la raíz y con una onda en espiral. Su forma está ligeramente definida.
Es muy delicado y susceptible a daños. Para su cuidado, se recomienda usar una vez a la semana una mascarilla de acondicionamiento profundo con proteínas.
Cabello tipo 4B
Es un cabello bien enrollado y ondulado en forma de «S» que puede ser un poco más fino, denso y a veces frágil.
Para esta clase de cabello, lo ideal es aplicar el método Shingling, que ayuda a definir y acentuar la textura de los rizos.
Tan solo tienes que desenredar el pelo húmedo con la punta de los dedos después de aplicar una combinación de acondicionador sin enjuague, una crema para peinar y un gel.
Cabello tipo 4C
Dentro de los tipos de pelo rizados, es el más frágil de los tres y no tiene definición ni rizos. Es completamente afro.
Tiende a partirse fácilmente si no se cuida con atención. Es recomendable desenredarlo con los dedos y peines de dientes gruesos para evitar fracturar la hebra.
La clave para su mantenimiento es hidratarlo con frecuencia, por ejemplo con acondicionadores sin enjuague o aplicando hidrataciones profundas, y bajo ningún concepto utilizar champús con sulfatos.
El cabello crespo debe desenredarse con mucho cuidado para evitar la rotura. Es recomendable utilizar un peine de dientes anchos y redondeados, comenzando por las puntas y ascendiendo gradualmente hacia las raíces.
El secado debe realizarse con una toalla de microfibra o una camiseta de algodón, presionando suavemente para absorber el exceso de humedad.
Evita frotar el cabello, ya que esto puede causar frizz y daño. Cepillarlo en seco puede causar un daño significativo.
Utiliza productos específicamente formulados para cabello rizado o crespo que contengan ingredientes hidratantes como aceite de coco, aceite de argán o manteca de karité.
Peinados sueltos
Cabello liso y pulido
El cabello liso, recto y brillante proporciona una imagen elegante y ordenada. Puede llevarse con raya central, raya lateral, acabado efecto seda o puntas ligeramente marcadas.
El look extra liso sigue ganando popularidad porque es elegante, estiliza y resulta versátil. Se puede conseguir con secador y cepillo redondo o plano, con plancha o con un método de alisado de larga duración.
Ondas suaves
Las ondas sueltas son una opción versátil que encaja bien para cualquier ocasión. Aportan movimiento, textura y un acabado natural sin exigir un recogido completo.
Las ondas también pueden llevarse con volumen en la raíz, con raya central, con acabado de ondas rotas o con un estilo de inspiración bohemia.
Las ondas beach wave son más sueltas y naturales, mientras que las ondas con volumen en la raíz funcionan especialmente bien en melenas largas y gruesas.
Ondas vintage
Las ondas vintage al estilo Hollywood aportan glamour y resultan apropiadas para una boda elegante, una fiesta o un evento formal.
Los rizos grandes y ondulados también pueden combinarse con recogidos parciales o con accesorios brillantes para reforzar el carácter sofisticado del peinado.
Melena hippie o bohemia
La melena hippie se caracteriza por las ondas surferas y los detalles sutiles que marcan la diferencia. El estilo boho sigue reinventando sus mejores propuestas estéticas.
Este tipo de peinado puede combinarse con trenzas finas, flores, diademas, pañuelos o accesorios de inspiración natural.
Peinados recogidos
Los peinados y recogidos son perfectos para eventos formales como bodas, fiestas o reuniones importantes. Pueden adaptarse a looks elegantes, románticos, ejecutivos, bohemios o desenfadados.
Moño bajo
El moño bajo es uno de los recogidos más solicitados para bodas. Resulta elegante, aguanta bien toda la ceremonia y queda perfecto tanto con vestidos de tirantes como con escotes en V.
Sus variantes más populares son el moño bajo texturizado, el moño bajo trenzado y el moño italiano en espiral.
El moño bajo desenfadado es ideal para looks bohemios y románticos. Los mechones sueltos aportan suavidad y movimiento al rostro.
Moño alto
El moño alto pulido es perfecto para eventos de etiqueta o reuniones ejecutivas. Su acabado limpio despeja el rostro y transmite una imagen ordenada.
El moño alto también puede realizarse con volumen, con mechones sueltos o con un acabado más informal para crear un estilo juvenil.
Moño despeinado
El moño despeinado ofrece un look effortless que nunca falla. Sus puntas sueltas y su textura relajada aportan un resultado moderno y fácil de llevar.
La versión más informal del recogido se queda a medio camino entre el moño y la coleta, dejando que las puntas queden sueltas.
Moño italiano
El moño italiano es un clásico entre los peinados de novias e invitadas. Puede realizarse en la parte baja de la cabeza y combinar un acabado clásico con detalles actuales.
El moño italiano en espiral resulta desenfadado pero sofisticado, y puede adaptarse a celebraciones al aire libre o a eventos más formales.
Recogido con trenzas
El recogido con trenzas aporta un toque juvenil y fresco. La trenza puede envolver el moño, recorrer la nuca o integrarse en un recogido bajo.
En el caso del cabello rizado, el moño rizado con mechones ondulados sueltos es uno de los looks más bonitos y resulta sencillo de conseguir sin alisar previamente.
Peinados semirrecogidos
El semirecogido es uno de los peinados más versátiles. Funciona con pelo corto, media melena y cabello largo; queda bien liso, ondulado y rizado; y sirve tanto para el día a día como para una gran ocasión.
Su principal ventaja es que permite lucir la longitud del cabello y, al mismo tiempo, despejar el rostro y el escote.
| Tipo de semirecogido | Mejor para | Nivel | Tiempo |
|---|---|---|---|
| Semirecogido alto | Pelo largo, fiesta, aspecto juvenil | Fácil | 5 min |
| Semirecogido bajo | Boda, eventos, pelo largo o media melena | Fácil | 10 min |
| Con trenza incorporada | Boda de invitada, look romántico | Medio | 15-20 min |
| Con ondas | Noche, eventos, media melena | Medio | 25 min |
| Pelo rizado semirecogido | Aprovechar la textura natural | Fácil | 5 min |
| Media melena semirecogida | Trabajo, eventos informales | Fácil | 5 min |
| Semirecogido pelo corto | Bob largo, lob, cabello hasta el hombro | Medio | 10 min |
| Con diadema trenza | Look boho, primavera/verano, look aesthetic | Fácil | 8 min |
Semirecogido con trenza
La trenza lateral puede recoger un lado del cabello, mientras que una trenza de raíz de sien a sien puede crear una especie de corona trenzada con el resto suelto.
Para crear un semirecogido con trenza, ondula el cabello con una plancha rizadora o tenacillas. No es imprescindible, pero aporta estructura y hace que el resultado dure más.
Coge una sección de cabello en cada sien y haz una pequeña trenza con cada sección; puede ser clásica o de espiga.
Une ambas trenzas en la parte trasera de la cabeza y fíjalas con una horquilla invisible o con una pinza decorativa.
Por último, estira suavemente los bucles de las trenzas para darles volumen y fija todo con laca de fijación media para que aguante durante horas.
Semirecogido con ondas
El semirecogido con ondas combina una parte superior recogida con ondas en la zona inferior. Es apropiado para noches, eventos y melenas medias.
El semirecogido romántico con rizador y el beach wave semirecogido son variantes que aportan movimiento sin perder naturalidad.
Semirecogido para cabello rizado
El semirecogido rizado permite aprovechar el rizo natural, dejar sueltos los rizos de la parte inferior e incorporar un accesorio en la parte recogida.
No es necesario alisar el cabello: potenciar la textura natural aporta volumen y movimiento.
Cómo elegir el semirecogido según el rostro
Si tienes el rostro redondo, un semirecogido alto alarga visualmente las facciones y resulta muy favorecedor.
Si tu rostro es más alargado, un semirecogido bajo con volumen en los laterales equilibra mejor las proporciones.
El tipo de escote del vestido también influye: con escotes pronunciados en la espalda, lo ideal es un peinado recogido que la deje visible; si el escote es frontal, puedes llevar mechones sueltos enmarcando la cara.
Coletas y sus variantes
Coleta alta
La cola de caballo alta es un clásico que estiliza el rostro. Puede llevarse lisa, pulida, con ondas suaves o con volumen extra.
La coleta alta con ondas suaves y mechones sueltos en la cara funciona perfectamente para bodas en jardín o eventos diurnos.
La coleta alta tirante con acabado pulido al estilo ballet core es una opción actual para bodas de noche.
Coleta baja
La coleta baja con trenza envolviendo la goma es una opción sencilla pero con detalle. Puede adaptarse a looks de invitada, eventos informales y estilos cotidianos.
Las coletas bajas con twist pueden ser tendencia en invitadas y novias, mientras que las versiones más desestructuradas resultan idóneas para el día a día.
Coleta pulida
La coleta pulida es impoluta, elegante y cómoda. Puede llevarse sin demasiado volumen o con mechones que cubran las gomas.
Como resultado se obtiene una coleta elegante que también puede llevarse como invitada.
Coleta bubble
La coleta bubble se construye mediante varias secciones sujetas con gomas para crear un efecto de burbujas.
Es una opción adecuada para quienes buscan que la coleta tenga más volumen. También puede combinarse con mechones de cabello para ocultar las gomas.
Coleta con trenzas
Una pequeña trenza puede aportar personalidad y volumen a una simple coleta. Las trenzas, de cualquier tamaño, forma o color, añaden un toque bonito y sofisticado.
Una coleta trenzada baja salpicada por horquillas con perlas que se distribuyen a lo largo del recogido crea un peinado sofisticado y muy original.
Trenzas
Las trenzas son uno de los peinados más versátiles que existen. Funcionan en el colegio, en una boda, en un festival y en el día a día.
Además, pueden incorporarse a coletas, semirrecogidos y moños, o convertirse por sí mismas en el elemento principal del peinado.
Trenza lateral
La trenza lateral es femenina y versátil para cualquier ocasión. Puede dejarse suelta sobre un hombro o integrarse en un recogido.
Trenza francesa
Para hacer una trenza francesa, empieza con el cabello limpio y ligeramente húmedo o utiliza un spray texturizante. El cabello completamente seco y liso puede dificultar el agarre.
Deshazte primero de los nudos con un cepillo de paletas de afuera hacia adentro. Después, en la parte superior de la cabeza, coge una sección triangular de unos 5-6 cm y divídela en tres mechones iguales.
Cruza el mechón derecho sobre el central y luego haz lo mismo con el izquierdo sobre el que ahora está en el centro.
Antes de cruzar de nuevo el mechón derecho, coge un pequeño mechón de cabello del lado derecho y únelo al mechón derecho. Repite el proceso en el lado izquierdo.
Sigue incorporando pequeñas secciones de cada lado en cada cruce hasta llegar a la nuca. Cuando ya no quede más cabello lateral por incorporar, termina con una trenza clásica hasta las puntas y asegura con una goma.
Para conseguir un efecto más voluminoso, estira suavemente los laterales de cada bucle con los dedos sin deshacer la trenza.
Trenza alta
Las trenzas grandes y amplias pueden reunirse para formar una maxicoleta. Por sí mismas, pueden adquirir formas y volúmenes espectaculares.
Trenzas africanas
Las trenzas africanas, también conocidas como box braids, trenzas pegadas o knotless braids, se caracterizan por su estructura definida y su duración.
Con el cuidado adecuado, pueden mantenerse en perfecto estado entre cuatro y ocho semanas.
Las trenzas africanas pegadas al cuero cabelludo parten desde la raíz de forma ordenada y geométrica. Las trenzas africanas sueltas tienen la raíz trenzada, pero el resto cae libre como si fuera pelo natural.
Esta segunda opción es más versátil: puedes recogerlas, hacerlas coleta o dejarlas sueltas sin que el peinado quede encorsetado.
Si vas a ponerte trenzas africanas por primera vez, asegúrate de que el cuero cabelludo esté bien hidratado los días previos.
Las trenzas muy apretadas en un cuero cabelludo seco pueden provocar irritación y, en casos extremos, rotura del cabello en la línea frontal.
Peinados según la longitud del cabello
Pelo corto
El pelo corto no limita, libera. Permite crear estilos modernos, funcionales y fáciles de mantener.
Entre las opciones se encuentran el corte corto que deja las orejas al descubierto, el corte garçon, el corte pixie, el efecto wet look y los peinados con textura.
El efecto wet look se consigue aplicando gel o mousse y peinando el cabello hacia atrás o a un lado. Es moderno, controlado y resiste horas sin retoques.
Bob y media melena
El bob clásico sigue siendo el corte de referencia en media melena. En su versión actual encontramos el bob corto con flequillo, el bob asimétrico y el bob texturizado con puntas desfiladas.
La media melena permite realizar recogidos modernos, de fiesta, sofisticados e informales. También puede llevarse lisa, con ondas, con rizos o con semirrecogidos.
Para un bob impecable, una crema ligera o un sérum de brillo aplicado en las puntas marca una diferencia importante.
El bob rizado y la media melena con rizo aportan volumen natural. La clave está en no romper el patrón del rizo: nada de cepillos una vez seco, y siempre crema de rizos o gel curl para definir el resultado.
Cabello largo
Cuanto más largo es el pelo, más posibilidades de peinado ofrece. Se pueden crear ondas surferas, moños altos, coletas, trenzas, semirrecogidos y recogidos elaborados.
Una coleta extralarga, pulida y con cinta intercalada puede ser una opción llamativa para el cabello largo.
Las extensiones de cabello permiten transformar una melena corta en una melena extralarga, aunque requieren cuidados específicos para conservar su aspecto.
Peinados para bodas
Los peinados para boda son esenciales para lucir espectacular en uno de los días más importantes. El peinado debe aguantar horas, lucir impecable en las fotografías y encajar con el vestido, el tocado y el ambiente.
Recogido, semirecogido o cabello suelto
Los recogidos son la opción más segura para bodas de noche o en interior, ya que resultan más formales y aguantan mejor sin retoques.
Los semirecogidos son perfectos para bodas de día o al aire libre, porque combinan elegancia y comodidad.
Llevar el pelo suelto funciona especialmente bien en bodas íntimas, rústicas o con estética bohemia, siempre que se trabaje con ondas o rizos que aporten estructura.
Recogidos románticos
Los recogidos románticos con ondas crean un look atemporal para novias clásicas. Los moños con flores naturales son perfectos para bodas al aire libre.
Los peinados semirrecogidos con tocados combinan comodidad y estilo, mientras que las ondas vintage al estilo Hollywood aportan glamour a una boda elegante.
Peinados para invitadas
Una coleta alta con ondas suaves y mechones sueltos en la cara funciona perfectamente para bodas en jardín o eventos diurnos.
La coleta baja con trenza envolviendo la goma es una opción sencilla pero detallada. La coleta pulida y los recogidos bajos también resultan apropiados para eventos formales.
Un semirecogido con trenza, ondas, horquillas joya, pasadores de pedrería, lazos de seda o flores pequeñas puede adaptarse al estilo del vestido.
Cabello suelto para novias
El pelo suelto para novias se asocia a bodas más íntimas y naturales. Las opciones más solicitadas son las ondas beach wave, las ondas con volumen en la raíz y el pelo liso efecto seda.
Si se lleva velo, el pelo suelto permite añadirlo directamente sobre las ondas con un par de horquillas.
Accesorios para bodas
Una horquilla joya o un pasador de pedrería convierte un semirecogido sencillo en un peinado de noche elegante.
Un lazo de seda o raso aporta un toque romántico. Las flores pequeñas frescas o secas integradas en la trenza o el recogido son una opción natural y personal.
Lo más importante es que el accesorio guarde coherencia con el vestido y el conjunto general del look.
Peinados según la forma del rostro
No a todas las personas favorece el mismo corte de pelo o peinado. La elección depende mucho de la forma del rostro, de los gustos personales y del tipo de cabello.
| Forma del rostro | Características | Peinados recomendados |
|---|---|---|
| Alargado | Líneas del rostro alargadas y facciones generalmente delgadas | Media melena, volumen en los lados bajos, flequillo largo y cortes capeados |
| Cuadrado | Líneas faciales marcadas, rostro y frente anchos | Capas, flequillos desfilados, volumen sobre la cabeza y cabello sobre sienes y maxilares |
| Redondo | Pómulos y barbilla redondeados | Cabello liso, volumen en la parte superior, lados sin volumen y longitudes medias o largas |
| Ovalado | Proporciones equilibradas | Cualquier tipo de corte y peinado |
| Diamante | Pómulos y facciones marcadas con volúmenes proporcionados | Cualquier tipo de corte y peinado, según el estilo personal |
| Triangular | Mandíbula prominente | Volumen en sienes y zona parietal, movimiento en largos y cortes desfilados |
| Triángulo invertido | Mayor volumen en la zona de los pómulos hacia la nuca | Media melena recta o capeada, volumen en la raíz y movimiento en largos y puntas |
Rostro alargado
En este tipo de rostro conviene evitar los cabellos largos, puesto que harán la cara aún más alargada.
Admite muy bien las medias melenas, los cabellos cortos o semilargos y los cortes capeados.
El peinado ideal aporta volumen en los lados bajos y puede incluir un flequillo largo. Se recomienda no descubrir las sienes y evitar el pelo largo o lacio.
Rostro cuadrado
La solución consiste en capear el cabello y desfilar la zona frontal y temporal para que el peinado cubra y suavice estas facciones.
Este tipo de cara admite flequillos desfilados o con forma redondeada, pero no rectos y espesos.
El peinado ideal aporta volumen sobre la cabeza y caída del cabello sobre sienes y maxilares.
Rostro redondo
Los cortes que mejor armonizan con un rostro redondo son los rectos o algo desfilados en las puntas, a una altura aproximada de los hombros o más largo.
Los peinados más favorecedores son los cabellos lisos, rectos y sin volumen en las sienes, aunque sí con volumen sobre la cabeza.
También favorecen el cabello largo y lacio o el cabello corto con sienes descubiertas y los lados sin volumen.
Un bob asimétrico, un corte en capas suaves, un corte degrafilado, un flequillo lateral y una longitud media-larga con ondas suaves pueden ayudar a alargar visualmente el rostro.
Rostro ovalado
Se le denomina el “rostro perfecto” por la armonía de sus proporciones. Admite cualquier tipo de corte y peinado, puesto que los volúmenes del rostro son muy equilibrados.
Rostro diamante
Al igual que el rostro ovalado, mantiene la proporción de los volúmenes, aunque los pómulos y las facciones están más marcados.
Admite cualquier tipo de corte y peinado, por lo que la elección depende principalmente del gusto y del estilo personal.
Rostro triangular
Con una mandíbula que tiende a ser prominente, este tipo de rostro requiere mayor volumen en sienes y zona parietal para armonizar los rasgos.
Al peinar este cabello, hay que procurar aportar volumen en la zona frontal y parietal y restarlo en largos.
No se recomiendan flequillos, ni ligeros ni muy desfilados. Se aconseja dar volumen debajo del mentón y realizar cortes desfilados en la parte delantera.
Rostro de triángulo invertido
En los rostros de triángulo invertido se recomienda mucho volumen de pómulos hacia la nuca, así como medias melenas rectas o capeadas.
A la hora de peinar, se puede aportar volumen a la raíz y movimiento en largos y puntas. También se aconsejan cabellos rizados debajo del mentón y cortes cuadrados en equilibrio con la cara.
Peinados fáciles para el día a día
Si prefieres un estilo práctico pero con un toque especial, los peinados y recogidos sencillos son una opción adecuada para la rutina.
- Cola de caballo alta: un clásico que estiliza el rostro.
- Media melena con ondas suaves: aporta movimiento y naturalidad.
- Trenza lateral: femenina y versátil para cualquier ocasión.
- Moño despeinado: ofrece un acabado desenfadado y moderno.
- Coleta con minitrenza: añade personalidad y volumen.
- Semirecogido: combina comodidad, movimiento y sencillez.
Los accesorios como horquillas, diademas, pañuelos, lazos, pasadores y gomas de tela pueden dar un toque especial al recogido sin complicarlo.
Peinados para hacer deporte
Los peinados para hacer ejercicio han de ser informales, modernos, fáciles de hacer y resistentes. También deben ser apropiados para la ocasión.
Las coletas altas, las coletas bajas, las trenzas y los recogidos sencillos permiten mantener el cabello controlado durante la actividad física.
Peinados masculinos
Los peinados masculinos se han vuelto más diversos, desde cortes cortos y nítidos hasta cabellos largos con personalidad, y desde estilos tradicionales hasta peinados creativos que fusionan múltiples elementos.
Las personas utilizan su peinado para expresarse y buscar la singularidad. Entre las opciones actuales se encuentran el cabello corto, el cabello medio largo, el cabello ligeramente rizado hasta los hombros, el efecto mojado, el moño samurái y los cortes con laterales cortos y largos recogidos en un moño.
El pelo largo para hombre, hasta los hombros, también vuelve a estar de moda. Los estilos pueden combinarse con raya, ondas, rizos o acabados pulidos.
Historia y significado cultural de los peinados
El peinado refleja indirectamente la política, la economía y la cultura de la sociedad humana, así como el espíritu y el nivel de imagen de un pueblo.
En la antigua China, los hombres y mujeres de la etnia Han dejaban crecer su cabello. Los hombres lo recogían en un moño y se ponían un gorro tras la ceremonia de la mayoría de edad, mientras que las mujeres lo peinaban en un moño tras la ceremonia de la horquilla.
En las bodas, “atar el cabello” simbolizaba la unión eterna de los corazones, y cortarse el cabello se utilizaba como castigo o expresión emocional.
Peinados en la antigua China
Durante el período pre-Qin, los peinados de la etnia Han comenzaron a perfilarse. Tanto hombres como mujeres recogían su cabello siguiendo estrictos códigos rituales.
Los hombres, a los veinte años, realizaban la ceremonia de la coronación, recogían su cabello y se ponían un gorro, lo que indicaba su mayoría de edad y la necesidad de asumir responsabilidades familiares y sociales.
Las mujeres celebraban la ceremonia del pasador para el cabello como rito de iniciación a la edad adulta, recogían su cabello en un moño y colocaban un pasador que simbolizaba que habían alcanzado la edad apropiada para el matrimonio.
Durante la dinastía Tang fueron populares estilos como el Moño Doble Anillo que Admira a los Inmortales, el Moño Huihu y el Moño Wuman.
Las mujeres de la dinastía Tang adornaban sus moños con flores, joyas de jade, perlas, oro y otros elementos, alcanzando un gran esplendor.
Durante la dinastía Qing se implementó el Decreto de Rapado, que exigía a los hombres afeitarse la parte frontal de la cabeza y dejar una larga trenza en la parte posterior.
Hacia el final de la dinastía Qing, cortar la trenza se convirtió gradualmente en un símbolo de resistencia al dominio feudal y de búsqueda de libertad e igualdad.
Tras la Revolución de Xinhai, el cabello corto se generalizó. Este estilo era fresco, nítido y fácil de mantener, y coincidía con la búsqueda de una vida eficiente y conveniente de la nueva era.
Peinados occidentales a través de la historia
En el Antiguo Egipto, los nobles y los faraones utilizaban pelucas elaboradas con diversas formas, algunas onduladas y otras trenzadas, complementadas con joyas y tocados.
En la Antigua Grecia, las mujeres solían dejar crecer su cabello largo y recogerlo en la parte superior de la cabeza formando un moño alto adornado con cintas o guirnaldas.
En la Antigua Roma, los peinados femeninos eran más elaborados y complejos. Las mujeres rizaban y trenzaban su cabello en estilos intrincados y utilizaban horquillas de oro, perlas y otros adornos.
Durante la Edad Media, las mujeres generalmente cubrían su cabello con tocados, velos o sombreros como muestra de devoción religiosa.
Durante el Renacimiento, el deseo de belleza resurgió y los peinados se volvieron más diversos y creativos. Entre las mujeres se puso de moda peinar el cabello hacia arriba formando un moño alto y voluminoso.
En el siglo XVIII, los peinados femeninos se volvieron extremadamente complejos y exagerados, con pelucas postizas y accesorios que creaban estilos elevados.
En el siglo XIX, los peinados tendieron gradualmente hacia la simplicidad y la practicidad. Los estilos comunes incluían el cabello de longitud media o larga, que caía naturalmente sobre los hombros, o el cabello recogido en un moño simple.
A principios del siglo XX, el corte bob se convirtió en un estilo ordenado, nítido y fácil de mantener, al mismo tiempo que reflejaba la independencia y confianza de las mujeres.
Durante las décadas de 1920 y 1930 aparecieron estilos cortos como el corte pixie, mientras que el peinado con brillantina se convirtió en una tendencia masculina caracterizada por el cabello peinado hacia atrás y fijado con aceite.
En los años 60, con el auge de la cultura hippie, el cabello largo se convirtió en un peinado popular tanto para hombres como para mujeres.
En los años 70, la cultura punk impulsó colores brillantes y formas exageradas, como el corte mohicano, que reflejaba la rebelión de los jóvenes contra la tradición.
En los años 80, los peinados femeninos se volvieron más diversos, con rizos grandes y ondulados y coletas altas. En los años 90, con la popularidad del minimalismo, los peinados tendieron hacia la simplicidad, como el pelo liso o el cabello a la altura de los hombros.
Cómo elegir el peinado más adecuado
Antes de copiar un peinado, vale la pena reflexionar sobre el tipo de cabello, la ocasión y el tiempo disponible.
- Identifica si tu cabello es liso, ondulado, rizado o crespo.
- Observa su grosor, densidad, porosidad y facilidad para mantener la forma.
- Ten en cuenta la forma del rostro y el efecto visual que deseas crear.
- Considera el vestido, el escote, los accesorios y el ambiente de la ocasión.
- Elige un estilo que puedas mantener durante el tiempo necesario.
- Prioriza un peinado con el que te sientas cómoda y segura.
Lo más importante es que te sientas cómoda y segura con tu elección. Cada tipo de cabello tiene sus particularidades y diferencias, y no existe un tipo de pelo mejor que otro.
La clave consiste en saber sacarle el partido adecuado, respetar su textura natural y elegir las técnicas de cuidado y peinado que respondan a sus necesidades.
