Me pican las pestañas: causas y cómo aliviar la picazón

El picor en las pestañas suele relacionarse con una alteración del borde del párpado, especialmente con la blefaritis, aunque también puede deberse a alergias, dermatitis, sequedad ocular, infecciones, irritaciones o fatiga visual. Para saber por qué aparece, es necesario observar el párpado y el ojo en su conjunto.

Si la picazón es intensa, persistente o aparece junto con enrojecimiento marcado, hinchazón, secreción, dolor, visión borrosa o sensibilidad a la luz, se aconseja acudir al oftalmólogo. Un buen diagnóstico es esencial para aplicar el tratamiento adecuado y evitar automedicarse.

Por qué pueden picar las pestañas

El picor en los párpados puede deberse a muchas razones, pero lo más frecuente, sobre todo en pestañas, es la blefaritis. Es una inflamación en el borde del párpado focalizada en los folículos de las pestañas. Se asocia a la proliferación excesiva de bacterias que están en la piel.

El picor en los párpados será siempre únicamente síntoma y, para saber cuál es la causa que lo produce, será necesario observar el párpado y el ojo en su conjunto. La forma adecuada de saber por qué se presenta este picor es acudir al médico, que será la persona indicada para evaluar la situación.

Alergias

En el caso de que se trate de un picor puntual, lo más probable es que se trate de una reacción alérgica a alguna sustancia que haya entrado en contacto con los ojos o con los párpados, y suele desaparecer por sí solo pasadas unas horas. Entre los posibles desencadenantes se encuentran el polvo, los pólenes, los aerosoles, los ácaros, los pelos, las plumas, las fibras sintéticas, algunos medicamentos y los cosméticos.

La reacción inmediata es el picor de ojos, lagrimeo y enrojecimiento. A este picor se le puede añadir sensación de hinchazón de párpados y rinitis o sensación de moqueo cuando entran en contacto.

En estos casos, es recomendable limpiar la zona con abundante agua, incluyendo la parte interna del párpado, lo que ayuda a eliminar cualquier resto de alérgeno que pueda causar el picor. Si los síntomas se mantienen por más tiempo puede ser necesario acudir al médico para que evalúe cuál puede ser la causa de la alergia e indique el tratamiento más adecuado.

Blefaritis

La blefaritis es una afección ocular común que hace que los párpados se enrojezcan, se inflamen, se irriten y piquen. Puede causar costras en las pestañas parecidas a la caspa. La blefaritis puede ser molesta. Sin embargo, no es contagiosa y, por lo general, no causa ningún daño permanente en los ojos.

La blefaritis se manifiesta por inflamación, irritación, comezón y enrojecimiento de los párpados. Esto ocurre con más frecuencia en el borde del párpado donde crecen las pestañas. Los residuos similares a la caspa también se acumulan en la base de las pestañas.

La blefaritis es una inflamación que se produce en el borde de los párpados y que causa enrojecimiento y descamación. En la mayoría de los casos, las glándulas situadas en los párpados producen grasa en exceso y dicha grasa se acumula de manera casposa, lo que provoca una inflamación o favorece la aparición de bacterias o incluso parásitos.

Tipos de blefaritis

  • Blefaritis anterior: afecta la parte exterior del párpado, donde se ubican las pestañas. Normalmente se produce por un exceso de grasa o por la proliferación de bacterias.
  • Blefaritis posterior: afecta la parte interior que está en contacto con el ojo y se produce a causa de una disfunción de las glándulas de Meibomio, que son las encargadas de producir el componente lipídico de la lágrima.
  • Blefaritis mixta: se producen los dos tipos anteriores de manera simultánea.

La mayoría de las veces, la blefaritis se presenta porque usted tiene demasiadas bacterias en los párpados, en la base de las pestañas. Tener bacterias en su piel es normal, pero demasiadas bacterias pueden causar problemas. También puede desarrollar blefaritis si las glándulas sebáceas de los párpados se obstruyen o irritan.

Se desconoce la razón exacta de la blefaritis. Se cree que puede ser causada por un sobrecrecimiento de bacterias, un ácaro de la piel llamado Demodex o una disminución o alteración de los aceites normales producidos por el párpado.

Es más probable que la blefaritis se observe en personas con dermatitis seborreica o seborrea, alergias que afectan las pestañas, proliferación excesiva de bacterias que normalmente se encuentran en la piel o rosácea, que es una afección cutánea que provoca una erupción roja en la cara.

Síntomas de la blefaritis

Los síntomas comunes de la blefaritis son sensación de que tiene algo en el ojo, ardor o escozor en los ojos, ojos llorosos, picazón en los ojos, sensibilidad a la luz, ojos o párpados enrojecidos e hinchados, lágrimas con espuma o con pequeñas burbujas, ojos secos y párpados o pestañas con costras al despertar.

Los síntomas habituales que pueden asociarse a la blefaritis también incluyen enrojecimiento del borde palpebral, vasos dilatados en el borde del párpado, sequedad ocular, sensación de cuerpo extraño, lagrimeo, pérdida difusa de pestañas o crecimiento anormal de las mismas e inflamación de los párpados.

Usted puede sentir como si tuviera arena o polvo en el ojo cuando parpadea. Algunas veces, las pestañas se pueden caer. Los párpados pueden resultar cicatrizados si la afección continúa por largo tiempo.

Problemas asociados

La blefaritis puede causar otros problemas oculares, que incluyen orzuelo, chalazión, síndrome del ojo seco, daño a la córnea y ojo rojo crónico. En casos graves, la blefaritis puede dañar la córnea, la capa exterior transparente en la parte frontal del ojo.

Un orzuelo es una protuberancia o bulto rojo y doloroso en el párpado causado por una glándula sebácea bloqueada. Un chalazión es un bulto duro e indoloro en el párpado causado por una glándula sebácea bloqueada.

La blefaritis también puede producir conjuntivitis o úlceras corneales. Los orzuelos y chalazión son más frecuentes en las personas con blefaritis.

Dermatitis y eczema de párpados

La dermatitis es una inflamación de la piel, y puede manifestarse en cualquier parte del cuerpo, aunque ciertas zonas son más proclives a ella, como la parte posterior de las orejas, los codos, las rodillas y la zona alrededor de los ojos.

El párpado es una capa de piel muy fina que recubre y protege el ojo pero, al fin y al cabo, sigue siendo piel. Por lo que es susceptible de presentar dermatitis con síntomas similares a los que se manifiestan en cualquier otra parte del cuerpo.

La alergia suele producir enrojecimiento y descamación de la piel del párpado, es decir, eccema, y no blefaritis. Para la dermatitis en los párpados es importante utilizar una crema con una formulación específica para tratar este problema en esta zona.

Lo más recomendable será acudir al médico para que pueda realizar una evaluación de cada persona y recomendar la crema o tratamiento más adecuado en cada caso.

Ojo seco

El síndrome de ojo seco se produce cuando no se genera suficiente cantidad de película lagrimal como para lubricar correctamente el ojo o cuando se produce lágrima de una calidad inadecuada para esta tarea.

Esto provoca picor y sensación de escozor en el propio ojo, pero también puede manifestarse como picor en los párpados y con la sensación de tener arenilla o un cuerpo extraño en el ojo o en las pestañas.

La causa más frecuente de picor en los ojos es cuando estos sufren sequedad al no estar suficientemente hidratados. Principalmente ocurre en aquellas personas de mayor edad, así como en ambientes secos, como los producidos por los aires acondicionados.

En algunos casos, el abuso de lentes de contacto o los cambios hormonales durante la menopausia en mujeres también pueden producir casos de ojos secos. Además, la prevalencia de ojo seco ha aumentado en los últimos años debido al abuso diario de dispositivos móviles, ordenadores y pantallas táctiles.

El ojo seco puede ser otro de los desencadenantes de un episodio de blefaritis, por lo que si se tiene poca lágrima o de una calidad insuficiente, es recomendable complementarla con lágrimas artificiales de venta libre en farmacia.

Infecciones

Las infecciones son otra de las causas más habituales que pueden producir picor o escozor en ojos y párpados. Las infecciones pueden estar causadas por virus o bacterias.

Una de las más habituales es la conjuntivitis, que afecta a esta membrana que recubre la superficie del ojo y el interior del párpado. Siempre que hay una infección ocular, uno de los síntomas más comunes será el picor o sensación de escozor, tanto en el ojo como en los párpados.

La inflamación no solo afecta al ojo sino que puede llegar a extenderse a los párpados dificultando la visión. Esto ocurre por la entrada directa de microorganismos como virus o bacterias altamente contagiosos.

Por ello, además de picor de ojos también puede producirse mucosidad espesa, hinchazón en el párpado y fotosensibilidad. Es importante utilizar gotas o productos adecuados para cada tipo de problema, como una infección vírica o una infección bacteriana.

Irritaciones

Una posibilidad que también puede causar picor en los párpados es una simple irritación de la zona, bien el párpado inferior o bien el párpado superior. La irritación puede estar causada por diversos motivos, como frotarse los ojos con demasiada fuerza o que entre polvo o arena en el interior del ojo.

Esto produce pequeñas lesiones en la superficie del ojo, que son las que generan la irritación y, con ella, el picor en los párpados. El contacto directo con sustancias químicas habituales, como el cloro de las piscinas, aceites o algunos jabones, también puede provocar picor y dolor de ojos.

Fatiga visual

La fatiga visual se produce después de haber estado forzando la vista durante mucho tiempo seguido. Es muy normal después de realizar actividades que requieren concentración y fijar la mirada a distancias muy cortas, por ejemplo, cuando leemos o cuando cosemos.

Hoy en día, el principal motivo que causa fatiga visual es el uso de pantallas, como el ordenador, los teléfonos móviles, las tabletas y la televisión. Los síntomas pueden incluir picor de ojos, dolor de cabeza, visión borrosa o lagrimeo.

La fatiga visual digital también puede aparecer porque disminuye la frecuencia del parpadeo, lo que afecta a la película lagrimal. Las condiciones extremas de luminosidad artificial o los rayos UV también pueden manifestarse a través de la sensación de picor.

Cómo aliviar la picazón de las pestañas

Para aliviar el picor en los párpados, es importante no rascarse, mantener limpia la zona ocular, evitar los irritantes y utilizar frío o lágrimas artificiales según la causa de las molestias.

No frotarse ni rascarse los ojos

La primera reacción ante cualquier picor es extender la mano y rascar la zona. Sin embargo, a pesar de lo natural de esta respuesta, es importante evitar este acto reflejo.

Rascarse, y más cuando se trata del párpado o de la zona cercana a los ojos, no solo no solucionará el picor, sino que además puede causar lesiones, haciendo que la situación empeore.

Es importante evitar frotarse los ojos, ya que este gesto, aunque proporciona un alivio momentáneo, libera más histaminas y puede empeorar la irritación, incrementando la sensación de dolor.

Además, un roce enérgico podría causar microlesiones en la superficie ocular o en los párpados. Si el origen del picor es bacteriano o vírico, frotarse los ojos también aumenta el riesgo de contagio hacia otras personas o de extender la infección a otras zonas, como la piel del rostro.

Limpiar los párpados y las pestañas

Uno de los aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de evitar el picor en los párpados es mantener la zona limpia. Lavar la zona con abundante agua suele ayudar bastante para reducir el picor en los párpados y en los ojos.

La mejor forma de tratar la blefaritis es manteniendo los párpados limpios y sin costras. Use agua y un limpiador suave, como un champú para bebés, para limpiarse los párpados y eliminar las costras todos los días.

Pasos para limpiar los párpados

  1. Lávese las manos con agua y jabón.
  2. Mezcle agua tibia con un limpiador suave, como un champú para bebés.
  3. Sumerja un paño limpio y suave o un hisopo en la mezcla de agua tibia y limpiador.
  4. Presione el paño contra el ojo cerrado durante unos minutos para aflojar las costras.
  5. Frote suavemente el paño o el hisopo de algodón hacia adelante y hacia atrás, concentrándose en el área donde se juntan las pestañas con los párpados.
  6. Enjuáguese el ojo con agua limpia.
  7. Repita estos pasos en el otro ojo con un paño o un hisopo de algodón nuevo.

La limpieza diaria de los bordes del párpado ayudará a eliminar las bacterias y los aceites en exceso. El proveedor podría recomendar el uso de champú para bebés o productos limpiadores especiales.

Si es blefaritis anterior, es importante realizar la higiene del borde palpebral y las pestañas con jabones o toallitas específicas para uso ocular. Si es blefaritis posterior o mixta deberá aplicarse calor y masajes para facilitar la eliminación de la grasa generada por las glándulas del párpado.

Aplicar frío para calmar la picazón

Aplica frío localmente para calmar las sensaciones desagradables y las comezones. Para neutralizar el eczema de párpados, nada mejor que el frío.

Hay varias soluciones posibles: una compresa de agua fría, una suave pulverización de solución salina guardada en el refrigerador sobre los párpados, colocar una cuchara o una piedrecita plana guardada en el refrigerador durante unas horas, o un cubito de hielo envuelto en un paño.

Aplicar frío consiste en colocar compresas frías, bolsas de té o rodajas de pepino. Es necesario refrescar la zona de forma continuada para reducir la inflamación.

Las rodajas de pepino tienen acción calmante y alivian las irritaciones. Corta dos rodajas, sumérgelas en agua con hielo durante 10 minutos y cuando estén frías, colócalas en el párpado durante 5 minutos.

Aplicar calor cuando hay blefaritis

Las compresas tibias son especialmente importantes en la blefaritis, porque pueden ayudar a aflojar las costras y evitar que se tapen las glándulas sebáceas.

Aplique compresas tibias en los ojos durante 5 minutos, al menos 2 veces al día. Después de las compresas tibias, frote suavemente a lo largo del párpado con una solución de agua tibia y un champú para bebés que no produzca lágrimas, en donde este se encuentra con la pestaña, usando un hisopo de algodón.

Inicialmente, el tratamiento de la blefaritis suele consistir en calor local y masajes en el párpado durante mínimo 5 minutos e higiene diaria del borde palpebral y las pestañas con productos específicos, como jabones o toallitas oftálmicas.

Hidratar la piel y lubricar el ojo

Mejorar la hidratación de la piel de la zona de los párpados y alrededor de los ojos también contribuye a reducir el picor y otras molestias asociadas a los problemas visuales.

Lo más recomendable es hacerlo con un contorno de ojos en la zona de los párpados, así como con una crema adecuada para las cejas o las zonas más cercanas a las orejas.

También puedes poner tus cremas hidratantes en la puerta del refrigerador. Elige productos para el cuidado de la piel específicamente formulados para pieles frágiles, alérgicas o con tendencia atópica.

Estos productos deben ser calmantes y nutritivos, disminuir la comezón y proteger contra nuevas agresiones que podrían desencadenar un nuevo brote. Por lo general, estos productos no contienen alcohol, perfumes ni conservantes.

Si el picor de ojos se debe a un problema de sequedad ocular, lo más recomendable será utilizar lágrimas artificiales para mejorar la hidratación y lubricación de la superficie del ojo.

Evitar maquillaje e irritantes

No es aconsejable el uso de maquillaje, sobre todo en casos de inflamación aguda. Principalmente se desaconseja el uso de delineadores y máscara de pestañas por estar en contacto directo con la zona afectada.

Es fácil pensar en tratamientos cosméticos como el maquillaje y la laca de uñas, pero no olvides todo lo que concierne al medioambiente: evita los lugares contaminados, el tabaquismo pasivo, las fragancias ambientales y el uso de laca para el cabello.

También conviene evitar el contacto con polvo, humo, cloro, jabones irritantes y otras sustancias que puedan entrar en los ojos o quedar adheridas a las pestañas.

Lavarse las manos

Ni bien llegues a casa, antes y después de cada comida, después de manipular objetos, productos o simplemente el bolso. Acuérdate de lavarte las manos.

Esto reducirá el riesgo de que los alérgenos afecten el rostro. También disminuye la posibilidad de introducir bacterias o irritantes en los ojos al tocarlos.

Descansar de las pantallas

Se recomienda hacer pausas regulares para descansar los ojos y parpadear cada cierto tiempo. Trabajar con una iluminación adecuada también puede ayudar a reducir la fatiga visual.

Realizar descansos de al menos 20 segundos cuando dediquemos muchas horas de trabajo delante de una pantalla de ordenador, así como hacerlo en una distancia adecuada de 30 cm, ayudaría a prevenir problemas de fatiga visual.

También puede ser beneficioso el uso frecuente de lágrimas artificiales como terapia preventiva si nos exponemos a un entorno en el que seamos susceptibles de padecer picor de ojos.

Proteger los ojos del sol

Protégete de los rayos del sol y utiliza gafas de sol. Usar gafas de sol homologadas para prevenir los rayos UV también permite aislarse de agentes externos o alérgenos.

Controlar el estrés

Limita el estrés e intenta relajarte con actividades divertidas como sofrología, yoga, meditación, lectura y paseos por la naturaleza.

Tratamiento médico según la causa

Como es lógico, los tratamientos deberán ser acordes a la causa del picor en los párpados en cada caso. Debido a esto, es importante identificar correctamente la causa y evitar automedicarse.

Tratamiento de la blefaritis

El principal tratamiento para la blefaritis es limpiar los párpados con regularidad y mantenerlos sin costras. La blefaritis generalmente no desaparece por completo, pero usted puede tomar medidas para controlar sus síntomas.

Cuando esta ya haya sido diagnosticada, su tratamiento dependerá de la fase en la que se encuentre el paciente. En el caso de la blefaritis estafilocócica, además de la higiene palpebral, puede ser necesaria la aplicación de una pomada oftálmica antibiótica en el borde de los párpados.

El médico podría recetar gotas para los ojos con esteroides para controlar el enrojecimiento, la inflamación y la irritación. También podría recomendar un tipo de gotas para los ojos llamadas lágrimas artificiales.

Si la blefaritis es causada por bacterias, el médico podría recetar gotas para los ojos, ungüentos o píldoras con antibióticos. Si otro problema de salud, como la rosácea o la caspa, está causando su blefaritis, tratar esa afección le ayudará.

Si se sospecha que la causa es el Demodex, puede ser útil que el proveedor le aplique aceite de árbol de té en los párpados; recientemente hay disponible un nuevo medicamento con receta. El medicamento es una solución oftalmológica con lotilaner.

La blefaritis asociada a otras enfermedades de la piel, principalmente rosácea, puede requerir tratamiento con antibiótico por vía oral por un periodo de tiempo prolongado.

En casos de blefaritis posterior de difícil manejo puede estar indicado un tratamiento innovador que consiste en la aplicación de luz intensa pulsada, IPL, a nivel palpebral y que también mejoraría los síntomas de sequedad ocular asociada a esta patología.

En ocasiones se recomienda también seguir una dieta rica en ácidos grasos Omega 3 o suplementos nutricionales que lo contengan debido a sus propiedades antiinflamatorias.

Al tratarse de una patología crónica se aconsejan controles frecuentes con el oftalmólogo para vigilar su evolución. El tratamiento continuo aliviará el enrojecimiento y ayudará a que los ojos estén más cómodos.

Tratamiento de la sequedad ocular

En el caso de que el picor se deba a un problema de sequedad ocular, lo más recomendable será utilizar lágrimas artificiales para mejorar la hidratación y lubricación de la superficie del ojo.

Puede obtener estas gotas sin receta. No obstante, si las molestias persisten o se acompañan de otros síntomas, es conveniente consultar con un oftalmólogo para confirmar la causa.

Tratamiento de las alergias

El tratamiento es difícil si no se halla el alérgeno. Se puede tratar con antihistamínicos y, en ocasiones, con corticoides ante una reacción aguda cuando este picor de ojos desemboca en una conjuntivitis alérgica.

Si los síntomas se mantienen por más tiempo puede ser necesario acudir al médico para que evalúe cuál puede ser la causa de la alergia e indique el tratamiento más adecuado.

Tratamiento de las infecciones

En el caso de que el picor se deba a una infección, es importante utilizar gotas o productos adecuados para cada tipo de problema, como una infección vírica o una infección bacteriana.

Conviene tratarlo de inmediato con antibióticos en forma de pomada y colirios. Sin embargo, el tratamiento debe indicarse después de una evaluación médica, porque no todas las infecciones tienen el mismo origen ni responden a los mismos medicamentos.

Cuándo acudir al oftalmólogo

Por lo general, los párpados o los ojos en su conjunto no deben picar. Si se nota que el picor se prolonga de forma crónica o muy intensa, se aconseja acudir lo antes posible al oftalmólogo.

La picazón persistente, especialmente cuando está acompañada de otros síntomas graves, justifica una evaluación por parte de un experto. El médico es la única persona que puede diagnosticar correctamente cuál es el problema que causa el picor en los párpados y en los ojos en general.

Consulte a su proveedor si los síntomas empeoran o no mejoran después de una limpieza cuidadosa de los párpados durante varios días.

También es importante solicitar valoración si aparece visión borrosa, pérdida de pestañas, pestañas que crecen en la dirección incorrecta, hinchazón importante, dolor, secreción, sensibilidad marcada a la luz o sensación persistente de cuerpo extraño.

Un buen diagnóstico es esencial a la hora de aplicar el tratamiento adecuado, por lo que lo más recomendable es ir al médico ante los primeros síntomas de molestia ocular para poder iniciar el tratamiento cuanto antes.

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