Qué hacer si no tengo pestañas: causas y opciones de tratamiento

Si has perdido algunas pestañas, puede tratarse de una renovación normal; sin embargo, la caída rápida, la aparición de zonas calvas o la ausencia de pestañas en uno o ambos párpados requieren buscar la causa. La pérdida parcial o total de pestañas se conoce médicamente como madarosis ciliar y suele ser un síntoma de una condición subyacente del ojo, de la piel o de otras partes del cuerpo, aunque también puede deberse a malos hábitos cosméticos.

Lo primero es suspender temporalmente el maquillaje y los tratamientos cosméticos de pestañas, evitar frotarse los ojos y solicitar una valoración médica si la caída es evidente, afecta a ambos párpados o se acompaña de inflamación, cambios en la piel, pérdida de cejas o cabello, presión ocular o alteraciones de la visión. El tratamiento depende de la causa y puede incluir higiene palpebral, medicamentos, control de enfermedades asociadas y, en casos seleccionados, procedimientos especializados.

¿Cuántas pestañas es normal perder al día?

Los pelos de las pestañas crecen, caen y se renuevan en un ciclo natural que puede ir desde las cuatro a las diez semanas. Las pestañas crecen, se caen y se reemplazan en un ciclo natural cada seis a 10 semanas, al igual que el cabello en la parte superior de la cabeza.

Es normal perder entre una y cinco pestañas por día. Si esta cifra se supera fácilmente, el crecimiento se ralentiza o aparece una clara alopecia de pestañas, hay que buscar la posible causa.

Las pestañas son más que simples flecos cosméticos. Los pelos de las pestañas protegen el ojo del polvo y de partículas que pueden obstruir la visión o causar infecciones y lesiones. También evitan que los ojos se sequen al bloquear el movimiento del aire sobre la película lagrimal.

Principales causas de la pérdida de pestañas

En la caída de las pestañas, las causas pueden ser diversas y confluir entre ellas. Es decir, el origen puede ser desde una predisposición genética hasta un cuadro de ansiedad, pasando por ciertas enfermedades y malos hábitos de maquillaje; o bien darse diferentes causas a la vez.

Algunas veces, el porqué se caen las pestañas puede resultar bastante evidente, mientras que en otras el origen no está tan claro. De ser así, puede ser necesario realizar pruebas para conseguir dar con la causa de la caída de pestañas.

Malos hábitos cosméticos

Dejar el maquillaje de ojos puesto durante mucho tiempo, utilizar rizadores de pestañas, con o sin calor, o desmaquillarse de forma brusca, frotando con fuerza, puede provocar la caída de las pestañas.

La irritación también puede aparecer por utilizar y quitar extensiones de pestañas o por alergias a la máscara de pestañas y al pegamento empleado para aplicar extensiones.

Utilizar cosméticos de baja calidad, no desmaquillarse adecuadamente o sobreexponer las pestañas a rizadores térmicos puede debilitarlas.

Pestañas postizas, extensiones y tratamientos estéticos

Utilizar pestañas postizas puede ser seguro siempre que se sigan las precauciones indicadas. Sin embargo, tiene algunos riesgos asociados, entre ellos la pérdida de las pestañas naturales de forma temporal o permanente.

Esto último ocurre cuando las pestañas postizas causan un daño irreversible en el folículo donde nace el pelo. Aunque las extensiones de pestañas pueden ser atractivas, su uso constante sin períodos de descanso puede debilitar los folículos naturales.

El lífting, el rizado, el tinte o las extensiones de pestañas pueden favorecer su caída. Estos tratamientos cosméticos deben realizarse siempre por parte de un profesional y reservarse para ocasiones especiales.

Blefaritis

En la caída de pestañas, la enfermedad ocular que suele causarla es la blefaritis. De hecho, es uno de sus síntomas más característicos. Esto se debe a que esta enfermedad causa una inflamación en el borde libre donde nacen los pelos de las pestañas.

La blefaritis es una inflamación que se produce en el borde de los párpados y que causa enrojecimiento y descamación. En la mayoría de los casos, las glándulas situadas en los párpados producen grasa en exceso y dicha grasa se acumula de manera casposa, lo que provoca una inflamación o favorece la aparición de bacterias o incluso parásitos.

Además de la madarosis, la blefaritis suele caracterizarse también por el picor, el enrojecimiento y la hinchazón de los párpados. Otros síntomas pueden ser la sequedad ocular, la sensación de cuerpo extraño, el lagrimeo, las secreciones, la grasa y la caspa en las pestañas.

La blefaritis puede causar pérdida difusa de pestañas o crecimiento anormal de las mismas, con pestañas desviadas. Suele ser un trastorno crónico y complicado de tratar, sin embargo, no acostumbra a provocar daños permanentes en la visión ni es contagioso.

Tipos de blefaritis

  • Blefaritis anterior: afecta la parte exterior del párpado, donde se ubican las pestañas, y normalmente se produce por un exceso de grasa o por la proliferación de bacterias.
  • Blefaritis posterior: afecta la parte interior que está en contacto con el ojo y se produce a causa de una disfunción de las glándulas de Meibomio, que son las encargadas de producir el componente lipídico de la lágrima.
  • Blefaritis mixta: se producen los dos tipos anteriores de manera simultánea.

La blefaritis anterior puede ser escamosa o seborreica. La blefaritis posterior suele ser seborreica y las glándulas pueden obstruirse, derivando en la formación de legañas y en la inflamación del borde del párpado.

La blefaritis escamosa se caracteriza por la formación de escamas en la base de las pestañas. Suelen ser costras duras y secas. Su síntoma más significativo es que el paciente se levanta con los ojos pegados a causa de la secreción continua y los problemas en la piel.

La blefaritis seborreica se caracteriza por la acumulación y el exceso de grasa en las pestañas y en el borde de los párpados. Otro síntoma característico es el picor y enrojecimiento, fruto de la acumulación de lípidos en la zona lagrimal.

Entre las causas de la blefaritis se encuentran la infección bacteriana en el párpado, los trastornos de las glándulas de Meibomio, el ojo seco, la infección por hongos, los parásitos o ácaros, el abuso o mal uso de lentes de contacto, las reacciones alérgicas y algunas enfermedades cutáneas como la dermatitis seborreica o la rosácea.

La blefaritis puede conducir a la aparición de orzuelos y chalaziones. En algunos casos también puede producir conjuntivitis o úlceras corneales.

Arrancarse las pestañas: tricotilomanía

Arrancarse las pestañas, un hábito conocido médicamente como tricotilomanía, consiste en un impulso constante para estirar o arrancarse el pelo. Generalmente afecta al vello de la cara, incluyendo las pestañas y las cejas, y al pelo.

Hay personas que se arrancan las pestañas de un solo ojo, mientras que otras lo hacen únicamente en los párpados superiores o inferiores. Algunas personas lo hacen sin tan solo darse cuenta.

La tricotilomanía es una manera de obtener alivio ante sentimientos negativos, tensión nerviosa o problemas. En cualquier caso, arrancarse las pestañas debe abordarse siempre como un síntoma de una posible enfermedad de salud mental como puede ser la ansiedad, el trastorno obsesivo compulsivo o la depresión.

Además, la tricotilomanía puede hacer que las pestañas crezcan más lentamente hasta el punto de que ya no vuelvan a salir. Arrancarse las pestañas también incrementa el riesgo de lesiones oculares y en la piel de los párpados, formación de cicatrices e infecciones.

Cuando las calvas son evidentes, la persona suele sentirse avergonzada, pierde confianza y suele evitar situaciones sociales.

Infecciones, orzuelos y chalaziones

Los orzuelos crónicos o recurrentes y las infecciones bacterianas y fúngicas también pueden provocar una caída de las pestañas temporal. Otras causas menos comunes incluyen orzuelos y chalaziones crónicos o recurrentes, rosácea ocular o ácaros, e infecciones bacterianas o fúngicas en uno o ambos ojos.

El orzuelo se trata de un pequeño bulto, rojo y doloroso, situado en el párpado y que puede contener pus. El chalazión se produce por una obstrucción de las glándulas sebáceas del párpado y un aumento posterior del tamaño de estas a causa de la inflamación.

Rosácea ocular

La rosácea ocular puede estar detrás de por qué se caen las pestañas. Otros de sus síntomas son el síndrome del ojo seco, la visión borrosa, las telangiectasias conjuntivales, es decir, venitas en los ojos, y las úlceras.

La blefaritis asociada a otras enfermedades de la piel, principalmente rosácea, puede requerir tratamiento con antibiótico por vía oral durante un periodo de tiempo prolongado.

Cáncer de piel en el párpado

Más raramente, la caída localizada de pestañas puede ser un síntoma de cáncer de piel en el párpado. El cáncer puede interrumpir el crecimiento de las pestañas a medida que se propagan las células dañinas.

Si la pérdida de pestañas se produce únicamente en un ojo, no responde al tratamiento habitual o aparece junto a una lesión localizada del párpado, es especialmente importante realizar una valoración oftalmológica.

Alopecia y enfermedades del cabello

En ocasiones, la pérdida de pelo no solo se localiza en los párpados, sino que hay una caída de cejas y pestañas, así como en el cuero cabelludo. De ser así, las causas más frecuentes suelen ser la alopecia areata y la alopecia frontal fibrosante.

La alopecia areata es una enfermedad autoinmune que causa una pérdida de cabello repentina. Aunque las calvas suelen aparecer sobre todo en el cuero cabelludo, también puede haber alopecia en las cejas, las pestañas y el resto del cuerpo.

La alopecia hace que el cuerpo ataque sus propios folículos pilosos, provocando la pérdida total, parcial o episódica del cabello en el cuerpo, la cabeza o la cara. La alopecia a largo plazo suele ser hereditaria.

En cuanto a la alopecia frontal fibrosante, se trata de una caída del cabello irreversible que se manifiesta en la primera línea del nacimiento del pelo, pero también en las cejas y, en ocasiones, las pestañas.

Trastornos de la tiroides

Los trastornos de la tiroides, tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo, también pueden provocar la caída de las pestañas y el pelo en otras partes del cuerpo.

La tiroides es una glándula en el cuello que controla las hormonas del cuerpo. Tanto el hipertiroidismo, una sobrecarga de hormonas, como el hipotiroidismo, muy pocas hormonas, pueden causar la caída de las pestañas y otros tipos de cabello.

Otros síntomas comunes de un trastorno de la tiroides incluyen cambios de peso, frecuencia cardíaca y presión arterial.

Enfermedades inflamatorias, estrés y cambios hormonales

Otras posibles causas de la pérdida de pestañas y el pelo en general son las enfermedades inflamatorias crónicas como la psoriasis, la artritis reumatoidea, el lupus y la esclerodermia.

El estrés crónico y las deficiencias nutricionales pueden ser factores que pasen más inadvertidos, pero son otra razón por la que se pueden caer las pestañas. Lo mismo sucede cuando la alopecia es una consecuencia de cambios hormonales como los que se dan, por ejemplo, durante la menopausia.

La alopecia aguda, es decir, la pérdida de cabello repentina y temporal, puede ser provocada por cirugía, enfermedad crónica, fiebre, gripe, anemia, parto o envejecimiento.

Medicamentos y tratamientos oncológicos

Ciertos medicamentos pueden causar también una pérdida de pestañas temporal. Además, numerosos medicamentos pueden tener como efecto secundario la caída del cabello, las cejas o las pestañas.

La quimioterapia y la radioterapia pueden causar la pérdida de las pestañas al alterar el ciclo natural de crecimiento del cabello.

Cuándo consultar a un médico

Se debe acudir al médico lo antes posible si la pérdida ocurre en ambos párpados, hay alopecia de cejas, pestañas y cabello, la caída del pelo va acompañada de cambios en la piel, o si hay una sensación de presión o pérdida de visión.

  • La pérdida de pestañas ocurre en ambos párpados.
  • También se está perdiendo cabello en las cejas o el cuero cabelludo.
  • Aparecen cambios en la piel como picazón, enrojecimiento, descamación o lesiones.
  • Existe una sensación de presión alrededor de los ojos.
  • Se presenta dolor, inflamación o enrojecimiento.
  • Hay pérdida o alteración de la visión.
  • La pérdida de pestañas aparece en parches.
  • La inflamación del párpado es recurrente.

Una caída excesiva o cambios visibles en la densidad y longitud de las pestañas son razones para consultar a un especialista. La pérdida de pestañas en parches puede ser un signo de alopecia areata u otra condición médica subyacente, mientras que la inflamación recurrente del párpado puede indicar blefaritis crónica.

Cómo se diagnostica la causa

El primer paso en el tratamiento es siempre identificar la causa subyacente de la pérdida de pestañas. Identificar por qué se caen las pestañas es clave para que vuelva a crecer pelo en los párpados.

El médico puede examinar los párpados y los ojos con un instrumento de aumento especial. En algunos casos, puede usar un hisopo para extraer una muestra del aceite o la costra que se forma en el párpado.

Esta muestra puede analizarse en busca de bacterias, hongos o evidencia de una alergia. Según los síntomas, también puede ser necesario valorar enfermedades de la piel, trastornos autoinmunes, alteraciones tiroideas, carencias nutricionales o efectos secundarios de medicamentos.

Es probable que primero consultes al médico de cabecera. Si el médico sospecha que tienes un problema en el párpado, como blefaritis, es posible que te derive a un especialista en ojos, como un oftalmólogo u optometrista.

Qué hacer mientras esperas la consulta

Mientras esperas tu cita, puedes encontrar alivio a la irritación de los ojos lavando suavemente tus párpados unas cuantas veces al día. Evita usar todo lo que irrite los ojos, como maquillaje y lentes de contacto.

Aplica un paño tibio sobre los párpados cerrados por hasta cinco minutos. Frótate suavemente los párpados cerrados con una solución diluida de champú de bebé.

Usa un paño limpio o los dedos limpios. Puede que tengas que mantener el párpado lejos del ojo para frotar a lo largo del margen de las pestañas. Quitar las escamas puede requerir varios minutos de frotamiento suave.

Enjuágate bien los ojos con agua tibia. No tires de las pestañas ni intentes arrancar costras con instrumentos, porque podrías lesionar el párpado o la superficie ocular.

Higiene palpebral cuando hay blefaritis

Las medidas de cuidado personal pueden ser el único tratamiento necesario para la mayoría de los casos de blefaritis. La limpieza de los párpados la realizaremos siempre con los ojos cerrados.

  1. Aplica una compresa tibia sobre el ojo cerrado durante unos minutos para que se aflojen las costras de depósitos de los párpados.
  2. Masajea los párpados de manera firme pero suave con una toalla o el dedo limpios.
  3. Usa un paño limpio o un aplicador con punta de algodón humedecidos con agua tibia y unas pocas gotas de champú diluido para bebés, o un limpiador de párpados de venta libre, para limpiar los desechos oleosos o las escamas de la base de las pestañas.
  4. Usa un paño limpio diferente para cada ojo.
  5. Enjuaga los párpados con agua tibia y sécalos con cuidado dando golpecitos con una toalla limpia y seca.

Si tienes blefaritis, esta rutina puede realizarse dos a cuatro veces por día durante las exacerbaciones y una o dos veces por día cuando la afección esté controlada.

En algunos casos, es posible que tengas que limpiar con mayor atención el borde de los párpados, donde están las pestañas. Para ello, tira suavemente de las pestañas alejándolas del ojo y usa el paño para frotar con cuidado la base de las pestañas.

Esto ayuda a evitar dañar la córnea con el paño. Pregúntale a tu médico si tienes que usar un ungüento antibiótico tópico después de limpiar los párpados de esta manera.

Podría ayudar dejar de usar maquillaje de ojos cuando tus párpados están inflamados. El maquillaje dificulta mantener los párpados limpios y sin desechos. Además, es posible que vuelva a introducir bacterias en la zona o que provoque una reacción alérgica.

Si la blefaritis está asociada a sequedad ocular, pueden utilizarse lágrimas artificiales para aliviar la sequedad de los ojos. El uso de champú contra la caspa puede aliviar los signos y síntomas cuando existe dermatitis seborreica asociada.

El aceite del árbol de té puede irritar la piel o los ojos, por lo que debe utilizarse únicamente si lo indica un profesional. Deja de usarlo si produce irritación.

Tratamiento médico según la causa

Si la alopecia es un síntoma de una enfermedad subyacente, será fundamental empezar el tratamiento indicado. El objetivo no es únicamente recuperar el aspecto de las pestañas, sino controlar el proceso que está dañando el folículo o provocando su caída.

Tratamiento de la blefaritis

La blefaritis es una enfermedad ocular crónica, con posibles episodios de repetición que puede llegar a ser severa si no se detecta a tiempo. Por ello, es importante prevenirla manteniendo unos hábitos de higiene adecuados, como limpiar diariamente el borde palpebral para evitar el desarrollo de la enfermedad.

Cuando esta ya haya sido diagnosticada, su tratamiento dependerá de la fase en la que se encuentre el paciente. Inicialmente suele consistir en calor local y masajes en el párpado durante mínimo cinco minutos e higiene diaria del borde palpebral y las pestañas con productos específicos.

En la blefaritis estafilocócica, además de la higiene palpebral, puede ser necesaria la aplicación de una pomada oftálmica antibiótica en el borde de los párpados. Si la blefaritis está causada por sequedad ocular, se recomienda el uso de lágrimas artificiales.

Los antibióticos aplicados en el párpado alivian los síntomas y resuelven la infección bacteriana de los párpados. Están disponibles en varias formas, como gotas para los ojos, cremas y ungüentos.

Si no hay respuesta a los antibióticos tópicos, el médico podría sugerir un antibiótico oral. Los antibióticos solo deben tomarse cuando la infección es de tipo bacteriano, ya que no sirven si la infección es vírica.

También pueden utilizarse medicamentos para controlar la inflamación. Se emplean gotas o ungüentos de esteroides, generalmente solo para las personas que no responden a otros tratamientos.

La ciclosporina tópica ha demostrado ofrecer alivio para algunos de los signos y síntomas de la blefaritis. La blefaritis causada por dermatitis seborreica, rosácea u otras enfermedades podría controlarse mediante el tratamiento de la afección subyacente.

En casos de blefaritis posterior de difícil manejo puede estar indicado un tratamiento con luz intensa pulsada a nivel palpebral, que también podría mejorar los síntomas de sequedad ocular asociada.

Otras opciones incluyen el desbridamiento electromecánico del borde del párpado, que elimina bacterias, biopelícula y ácaros y desobstruye las glándulas de Meibomio, y el tratamiento de pulsación termal, que aplica calor y presión terapéutica en los párpados para mejorar el drenaje de las glándulas.

La blefaritis rara vez desaparece por completo. Incluso con un tratamiento exitoso, la enfermedad con frecuencia es crónica y requiere atención diaria con exfoliantes para párpados.

Tratamiento de la alopecia areata

Cuando la causa es autoinmune, como la alopecia areata, pueden indicarse corticosteroides tópicos o sistémicos. Estos ayudan a reducir la inflamación y suprimir la respuesta inmune.

La elección del tratamiento depende de la extensión de la pérdida, del estado de los folículos y de las enfermedades que pueda tener la persona. No deben aplicarse medicamentos en los párpados sin valoración médica.

Bimatoprost y otros medicamentos para estimular el crecimiento

Existen fármacos que favorecen que las pestañas vuelvan a crecer y que pueden estar indicados en ciertos casos. Entre ellos se encuentra el bimatoprost.

Este medicamento fue originalmente desarrollado para tratar el glaucoma, pero se descubrió que también permite recuperar la pérdida de pelo en el párpado. Al tratarse de un fármaco y no estar exento de efectos secundarios, debe ser prescrito por un médico.

El bimatoprost, comercializado también como tratamiento de crecimiento de pestañas con prescripción, se ha estudiado clínicamente y ha demostrado un crecimiento constante de las pestañas.

El producto puede asociarse a irritación ocular y de los párpados, pigmentación de la piel y del iris, y atrofia de la grasa periocular, que puede producir ojos de apariencia hundida, con el uso prolongado.

Sueros, cremas y productos de venta libre

Existen cremas, geles y sérums que ayudan a regenerar las pestañas dañadas, aumentar su grosor y prevenir su caída. Estos productos se conocen popularmente como «crece pestañas».

Las pestañas pueden reforzarse gracias a la acción de activos como la biotina, el pantenol, la vitamina E, el ácido hialurónico, los aceites de jojoba y ricino y el extracto de abedul.

Los sueros para pestañas de venta libre pueden causar sensibilidad o reacciones adversas en algunas personas. Consulta con tu oftalmólogo para determinar si estos productos son adecuados para ti.

Tratamientos estéticos y procedimientos especializados

Cuando se trata de abordar la caída de pestañas desde un enfoque estético, existen opciones que van más allá de los métodos tradicionales. La selección del tratamiento depende enteramente del estado de los folículos pilosos y de las preferencias del paciente.

El plasma rico en plaquetas utiliza el propio plasma sanguíneo del paciente, enriquecido con plaquetas y factores de crecimiento que estimulan la regeneración de los folículos pilosos y fortalecen las pestañas.

El láser de baja potencia, también conocido como terapia de luz láser, se utiliza para estimular los folículos capilares mediante el aumento del flujo sanguíneo y la energía celular. Esto ayuda a alargar el ciclo de vida de las pestañas y a fortalecerlas.

La electroestimulación proporciona microcorrientes en la zona del párpado, lo que puede estimular los folículos pilosos y favorecer el crecimiento de pestañas más fuertes y gruesas.

La mesoterapia capilar ocular consiste en la aplicación de microinyecciones en la base de las pestañas con activos específicos que nutren y revitalizan los folículos.

Si la pérdida de pestañas es severa, los nano injertos capilares son una solución quirúrgica mínimamente invasiva. En este procedimiento, se extraen folículos de otras áreas del cuerpo para implantarlos en el párpado.

Los procedimientos invasivos deben reservarse para casos seleccionados y realizarse después de una evaluación profesional detallada. Si la pérdida es irreversible y los folículos ya no pueden producir pestañas, el especialista debe explicar las posibilidades, limitaciones y riesgos de cada opción.

Cómo favorecer el crecimiento y prevenir nuevas pérdidas

Cuidados diarios

Limpiar los ojos de forma suave y con productos específicos es la primera medida para cuidar las pestañas y prevenir que se rompan y caigan. En caso de utilizar maquillaje, es preferible optar por productos hipoalergénicos y de alta tolerancia.

Desmaquillarse siempre antes de dormir con productos especializados y suaves puede prevenir el daño a las pestañas. No hay que rascarse ni tocarse los ojos con frecuencia, ya que esto debilita la pestaña y favorece que se rompa y caiga.

Las glándulas del párpado lubrican naturalmente las pestañas, por lo que las lociones y los acondicionadores no son necesarios a menos que las pestañas se sientan excesivamente secas.

Limitar tratamientos cosméticos

Limita el uso de extensiones, pestañas postizas, tintes, lífting y rizadores. No abuses del rizador: los rizadores térmicos o incluso los de uso manual pueden causar estrés en las pestañas si no se utilizan correctamente.

Evita las extensiones continuas y deja períodos de descanso para reducir el riesgo de debilitar los folículos naturales. Si existe inflamación activa del párpado, no es aconsejable utilizar maquillaje, especialmente delineadores y máscara de pestañas por estar en contacto directo con la zona afectada.

Alimentación y carencias nutricionales

Una alimentación que incluya proteínas, frutas, verduras y suficiente hierro también ayudará con la salud y la prevención de la caída de las pestañas.

Una dieta saludable que incluya proteínas, frutas, verduras y suficiente hierro también ayudará con la salud y el mantenimiento de pestañas largas y completas.

Es fundamental detectar si existe alguna carencia nutricional y, de ser así, valorar si es conveniente recurrir a la suplementación. Las dietas ricas en vitaminas y minerales, especialmente vitamina E, biotina y ácidos grasos esenciales, promueven la salud de las pestañas.

En algunos casos de blefaritis asociada a rosácea, una dieta rica en ácidos grasos omega-3 o suplementos que los contengan podría dar buenos resultados. Los ácidos grasos omega-3 se encuentran en alimentos como el salmón, el atún, la trucha, la linaza y las nueces.

Control del estrés y la tricotilomanía

Arrancarse las pestañas es un síntoma de mala gestión emocional y puede esconder un trastorno de salud mental. Contar con medidas para gestionar mejor el estrés y la tensión nerviosa será imprescindible para acabar con este hábito.

En la mayoría de los casos de tricotilomanía será necesario recurrir a terapia psicológica y, en algunos casos, a psicofármacos como los antidepresivos.

El tratamiento psicológico debe abordar el impulso de arrancarse las pestañas y las situaciones que lo desencadenan. Si existe ansiedad, depresión o trastorno obsesivo compulsivo, tratar estas condiciones puede ayudar a prevenir nuevas lesiones de los folículos.

Qué evitar

  • No frotarse los ojos ni arrancar las pestañas restantes.
  • No dormir con maquillaje de ojos.
  • No utilizar rizadores, extensiones o tintes mientras exista caída activa o inflamación.
  • No aplicar antibióticos, corticoides, bimatoprost ni otros medicamentos sin prescripción.
  • No compartir maquillaje, cremas, toallas ni productos para los ojos.
  • No utilizar remedios caseros irritantes ni aceites cerca del ojo sin consultar antes.
  • No retrasar la consulta si existen dolor, cambios en la piel, pérdida de visión o pérdida de cabello en otras zonas.

¿Las pestañas vuelven a crecer?

En la mayoría de los casos, las pestañas vuelven a crecer cuando se elimina la causa y el folículo no ha sufrido un daño permanente. La velocidad de recuperación depende del ciclo natural de crecimiento, de la enfermedad responsable y del tiempo durante el que ha persistido la caída.

Todos estos tratamientos para la caída de las pestañas pueden ayudar a que vuelvan a crecer y a prevenir su pérdida de nuevo. Afortunadamente, solo en pocos casos la alopecia es irreversible y no puede recuperarse el pelo de los párpados.

La recuperación puede ser más difícil cuando las pestañas postizas han causado un daño irreversible en el folículo, cuando existen cicatrices, cuando la alopecia es irreversible o cuando una enfermedad del párpado ha afectado de forma prolongada a la zona.

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