Pasos para realizar un alisado con keratina y sellado

El alisado con keratina es un tratamiento capilar que ayuda a alisar, suavizar y dar brillo al cabello. El proceso generalmente implica lavar el cabello con un champú específico que abre la cutícula, aplicar la keratina mechón por mechón, dejarla actuar durante un tiempo determinado y sellarla con calor mediante un proceso de planchado.

El resultado depende del tipo y el estado del cabello, la fórmula utilizada, la técnica de aplicación, la temperatura de la plancha y los cuidados posteriores. Bien realizado, el tratamiento puede reducir el encrespamiento, mejorar la manejabilidad y dejar el pelo más pulido, aunque en melenas muy rizadas o muy porosas no siempre produce un liso completamente recto.

Qué es la keratina y cómo actúa sobre el cabello

La keratina es una proteína que posee nuestro cabello de forma natural y que es la encargada de proteger el pelo e impermeabilizarlo de los daños y el encrespado. La queratina es una proteína formada por 18 aminoácidos y es el principal componente del cabello: puede llegar a formar 95% de su estructura porque está presente tanto en la cutícula capilar (parte externa) como en el córtex (parte interna).

Una de las consecuencias de un mal uso de las herramientas de calor y de los tratamientos capilares, además de elementos naturales como el sol o el agua del mar, es que la melena puede verse deshidratada, porosa y perder completamente su brillo original. Los procesos mecánicos, las condiciones ambientales y los procesos químicos pueden provocar que la cutícula del cabello se abra y se hinche, modificando su estructura natural al perder sus componentes originales.

En el lugar de los componentes perdidos, quedan verdaderos espacios vacíos cargados de electricidad, los llamados "sitios activos" que son los responsables por el indeseable encrespamiento. Es ahí que entra en acción el Tratamientos de Keratina que actúa "rellenando" los huecos dejados por las agresiones con vitaminas, queratina y aminoácidos, promoviendo una unión de esos componentes con la fibra capilar, reconstituyendo el cabello desde dentro hacia fuera.

Con secador y plancha, la fibra se alinea y el pelo se peina con menos esfuerzo. Los cambios más visibles suelen notarse al secar: menos encrespamiento, caída más ordenada y un acabado más pulido.

Qué resultados se pueden esperar

Un tratamiento de keratina es un procedimiento (no permanente) de alisado del pelo que reduce el frizz, cambia los rizos u ondas del pelo por un alisado perfecto, dejándolo brillante y muy suave. En casa, el objetivo suele ser un cabello más manejable y con mejor tacto.

Los resultados inmediatos de un Tratamiento de Keratina Brasileña son de un cabello hidratado, suave, brillante y sin encrespamiento. La keratina actúa como un escudo protector. Repara las fisuras en la fibra capilar y sella la cutícula, logrando un acabado liso, sin frizz y mucho más fácil de peinar.

La keratina evita el encrespamiento, lo que no se evita es que un cabello rizado siempre va a rizar con la humedad. Aunque ese rizo tendrá menos fuerza, pero se encogerá igual. En rizos muy cerrados, es más realista esperar un rizo más suelto y fácil de controlar que un liso tabla.

Realizar un tratamiento antiencrespamiento, automáticamente va a influir en el volumen, porque el encrespamiento aporta volumen. Al momento de sellar esta fibra la persona se va a ver con menos volumen.

Para qué tipos de cabello está indicado

Para todos los cabellos menos para los que estén totalmente sanos y lisos. Está indicado para todos y cualquier tipo de cabello: previamente alisados, decolorados, teñidos, rizados, con mechas, etc. pero en especial para cabellos muy dañados y estropeados.

El tratamiento suele encajar bien en melenas con frizz, porosas o que se expanden con la humedad. También es útil si buscas bajar el tiempo de peinado y ganar manejabilidad sin depender del brushing diario.

Existen señales claras de que tu cabello puede beneficiarse de un extra de keratina. Si notas que está áspero, con frizz persistente, difícil de peinar o se enreda con facilidad, es probable que haya perdido parte de su proteína natural.

También si lo sientes débil, sin brillo o dañado por herramientas de calor o coloraciones, incorporar keratina a tu rutina puede ayudarte a restaurarlo, fortalecerlo y alisarlo progresivamente.

Diagnóstico previo del cabello

Antes de proceder al procedimiento, es importante tener en cuenta no sólo el tipo de cabello, sino también realizar un diagnóstico exhaustivo del estado del cabello del cliente. Antes de seleccionar una composición para los clientes para el procedimiento, es necesario aclarar la historia del cabello, lo que los procedimientos que realizó, si había coloración, decoloración, que, cuánto tiempo hace.

Después de eso, es necesario llevar a cabo un diagnóstico del cabello con el fin de seleccionar correctamente la composición y champú de limpieza profunda. El resultado cambia según tu tipo de cabello, la técnica y el producto que elijas.

Grosor y textura

El punto clave a la hora de elegir un procedimiento de alisado con queratina es el grosor del cabello. Los cabellos gruesos, que contienen una gran cantidad de azufre, requieren un tratamiento más intensivo.

En el caso de los cabellos medios y finos, la elección de la composición y la metodología del procedimiento pueden diferir. El pelo grueso o rizado puede necesitar más calor o más repeticiones para que el sellado keratina con plancha quede uniforme.

Elasticidad

Uno de los métodos de diagnóstico capilar es la prueba de elasticidad del cabello. La elasticidad del cabello es importante para determinar su estado y su capacidad para resistir los efectos de los compuestos químicos.

La prueba consiste en estirar el cabello húmedo y evaluar su capacidad para volver a su forma original sin sufrir daños. Si se estira y se rompe fácil, baja la intensidad del proceso y evita pasadas de más.

Porosidad

También es importante evaluar la porosidad del cabello, que puede ser baja, media o alta. La porosidad baja se caracteriza por una capa densa y escamosa del cabello, que lo hace menos susceptible a los ataques químicos.

La porosidad media suele corresponder a un cabello sano, mientras que la porosidad alta indica daños en la estructura capilar. La prueba de porosidad se realiza con el cabello seco, retorciendo los mechones y evaluando su estado.

Si la porosidad es alta, el cabello suele beber producto y perderlo antes, y conviene ser más cuidadoso con el calor. Si es baja, el sellado puede requerir más paciencia en mechones finos.

Cuándo conviene evitar el tratamiento

Si tienes el cuero cabelludo sensible, con picor, heridas, dermatitis o irritación, es fácil que el producto y el calor provoquen escozor o una reacción. En esos casos conviene parar y esperar a que la piel esté calmada.

En cabellos muy tratados, la keratina pelo decolorado requiere especial cuidado. Si notas rotura activa, puntas elásticas o el pelo “chicle”, la plancha puede empeorar el daño. En cabello tratado con deco hecha reciente, NO SE PUEDE REALIZAR ESTE TRATAMIENTO.

Si el cliente sufre una caída grave del cabello debido a una afección médica o a una causa no especificada, se recomienda que se abstenga de someterse a un tratamiento de alisado con queratina. El procedimiento también debe evitarse en clientes con afecciones respiratorias agudas.

Si llevas relajantes, alisados previos o un tinte reciente, no mezcles procesos fuertes el mismo día. Dar margen al cabello ayuda a proteger la fibra y a lograr un resultado más uniforme.

Embarazo, lactancia y sensibilidad

Si es un producto seguro con químicos seguros, ninguno. Lo único que no recomiendo es hacerlo en embarazadas o lactantes.

Aunque algunos fabricantes afirman que el procedimiento puede realizarse, se recomienda abstenerse de él para evitar posibles riesgos. Para estas clientas, deben utilizarse fórmulas sin formaldehído y modificaciones en frío.

Algunas formulaciones de queratina pueden liberar aldehídos durante el proceso de calentamiento, lo que puede provocar una reacción alérgica en clientes sensibles. Si hay dudas, lo prudente es consultarlo con un profesional sanitario.

Elección de la fórmula

Hay muchos tipos de keratina basadas en las necesidades particulares que puedan presentar los distintos tipos de cabello. Una de las preferidas son las que incorporan el aceite de argán, lo que las hace ideales para cabellos normales con tendencia a la deshidratación.

Las que cuentan en su composición con cacao, resultan la mejor opción para los cabellos finos y dañados. Pero cuidado, porque además de los componentes, es importante tener en cuenta la intensidad del tratamiento.

La nanokeratina es un tratamiento más intenso para el cabello, ya que incluye más componentes químicos, lo que la hace indicada solo para cabellos con una base de salud previa. Como contrapunto, existen los tratamientos basados únicamente en la hidratación, como los baños de keratina o las mascarillas de efecto keratina.

La keratina sin formol España suele buscarse para un acabado más cómodo en casa, con menos olor y una experiencia más suave. Aun así, revisa siempre el modo de uso, porque no todas las fórmulas alisan igual: algunas son más disciplinantes y otras marcan más el alisado.

Lee el INCI con calma y fíjate en la keratina con formaldehído etiqueta, sobre todo si el producto avisa de ventilación o uso de mascarilla. También cuenta el perfume, si requiere aclarado o no, y si está pensada para cabello teñido, decolorado o fino.

Materiales y herramientas necesarios

Antes de empezar, prepara una pequeña lista y compra con calma. Tenerlo todo a mano evita prisas y ayuda a seguir los tiempos del tratamiento.

  • Champú clarificante o champú de limpieza profunda.
  • Producto de keratina adecuado al tipo y al estado del cabello.
  • Guantes, pinzas, peine de cola y peine fino.
  • Brocha de tinte y bol no metálico.
  • Secador con boquilla concentradora.
  • Plancha con control real de temperatura.
  • Capa protectora o toalla oscura.
  • Reloj o temporizador.

Una brocha de tinte y un bol no metálico hacen la aplicación más limpia y uniforme. Añade una capa protectora o toalla oscura para no manchar la ropa, y un reloj o temporizador para respetar el tiempo de pose.

Para sellar, necesitas una plancha con control real de temperatura; una plancha titanio queratina o una buena cerámica ayudan a repartir el calor de forma estable. Evita herramientas viejas que tiran del mechón o calientan a saltos.

El secador brushing, con boquilla concentradora, marca la dirección del aire y facilita un secado tenso. Ventila bien el baño o la habitación, abre una ventana o usa extractor.

Preparación del cabello

Lavado con champú de limpieza profunda

El champú clarificante antes de keratina limpia a fondo la fibra capilar. Retira siliconas, aceites y restos de productos que dejan el pelo “resbaladizo” y frenan la adhesión del tratamiento.

Úsalo una o dos veces, según indique la marca. La idea es que el cabello quede limpio y con una sensación más “crujiente”, sin acondicionador después.

El champú técnico, o champú de limpieza profunda, desempeña un papel fundamental en la preparación del cabello para el tratamiento. Tiene un alto nivel de alcalinidad, lo que le permite abrir la capa cuticular del cabello y garantizar una penetración profunda de los componentes activos de la composición de queratina.

Tipo de cabelloChampú de limpieza profunda
Cabellos rígidos, étnicos y densospH de 8-9
Cabellos medianamente gruesospH de 6,5-8,0
Cabellos muy dañadospH de 5,5-6,5

Secado y desenredado

Aclara muy bien y escurre sin retorcer, solo presionando con toalla. Seca según indique la marca: algunos tratamientos piden secado total y otros aceptan un punto de humedad.

La keratina actúa en la cutícula del cabello y en el córtex, por tanto es importante secar 100% el cabello después del lavado con el champú antiresiduos para que ninguna molécula de agua que pueda interferir en la absorción del producto.

Con el cabello ya limpio y seco, desenreda con un peine de púas anchas desde puntas hacia medios. Deja el pelo suelto, sin nudos, porque el producto no se reparte bien cuando hay enredos.

Seccionado

Después, seccionar cabello para keratina ayuda a no repetir zonas y a trabajar con control. Lo más práctico es dividir en nuca, laterales y coronilla, sujetando cada bloque con pinzas.

El protocolo profesional puede dividir el cabello en 4 secciones. En cualquier caso, trabaja con mechones finos para que el producto quede parejo y no se acumule.

Aplicación de la keratina paso a paso

1. Aplicar el producto

En primer lugar se ha de aplicar un champú de PH 8,5, un champú muy alcalino para abrir la cutícula del cabello. Secaremos el cabello entre un 80 y 90%.

Depués se aplicará la keratina correcta según el tipo de cabello y a lo largo de toda la melena. Hemos de evitar la zona del cuero cabelludo para no sensibilizarlo.

Para entender cómo aplicar keratina por secciones, divide el pelo en 4 o 6 partes y trabaja con mechones finos. Aplica poca cantidad y suma si hace falta; el objetivo es impregnar, no empapar.

Deja 1 cm de distancia a la raíz para no irritar el cuero cabelludo ni crear efecto graso. Peina cada mechón para repartir y retirar exceso, sobre todo en medios y puntas, donde se nota más el encrespamiento.

2. Respetar el tiempo de pose

El tiempo de pose keratina no se improvisa: manda la etiqueta del fabricante. Ajusta dentro de ese rango según porosidad, grosor y rizo; el pelo fino suele necesitar menos que uno grueso.

Los tratamientos pueden dejarse actuar de 10 a 40 minutos. En otros protocolos, el tiempo recomendado se sitúa entre 20 y 30 minutos, mientras que un cabello natural puede requerir de 40 a 45 minutos.

Activa un temporizador y respeta la espera sin alargar por “si acaso”. Un exceso de pose puede dejar el cabello rígido, y una pose corta puede dar un alisado irregular.

3. Secar completamente el cabello

Ya por último, se ha de sellar la cutícula con una plancha de pelo adecuada para tratamientos. Antes del planchado, el cabello debe estar completamente seco.

Seca el cabello con aire frío para eliminar toda la humedad. Después, realiza un brushing y dirige el aire de raíz a puntas para alinear la cutícula.

Con el cepillo, aplica tensión suave y constante, sin tirones. Si notas vapor al pasar la plancha más tarde, todavía queda humedad y conviene volver al secador.

Se recomienda siempre el uso de la gorra térmica y del secador porque con el calor la queratina tiene mejor absorción y consecuentemente mejor efecto.

Sellado con plancha

El sellado con calor fija el tratamiento en la fibra capilar. La plancha no “alisa por magia”: hace el sellado keratina con plancha para fijar el tratamiento dentro de la fibra.

Si te pasas de calor, el pelo se quema y pierde brillo; si te quedas corta, el resultado dura menos. Por eso, la temperatura plancha para keratina se decide por tu tipo de cabello y por lo que indique el fabricante.

Temperatura según el tipo de cabello

En pelo fino, teñido o frágil, empieza bajo y sube poco a poco. Las pasadas plancha keratina deben ser pocas y lentas, con mechones muy finos para que el calor llegue sin castigar.

Si vas a planchar pelo decolorado keratina, vigila estas señales: olor a quemado, humo excesivo, puntas ásperas al instante y pérdida de brillo inmediata. En cuanto aparezcan, baja la temperatura y reduce el número de pasadas.

El pelo medio suele tolerar un punto intermedio: suficiente calor para sellar, sin resecar. Ajusta según cómo responda el mechón: si queda rígido u opaco, es demasiado; si queda con frizz y poco pulido, falta sellado o técnica.

El pelo grueso o rizado puede necesitar más calor o más repeticiones para que el sellado keratina con plancha quede uniforme. Si decides subir, compensa con menos pasadas y mejor técnica: mechones finos, peinado previo y tensión firme.

Características de la plancha

La plancha de pelo ideal para este tratamiento ha de contar con 3 indispensables: que se pueda regular la temperatura, que tenga infrarrojos y que las placas sean de cerámica.

La temperatura recomendada para la realización de keratinas es de 230ºC, pero como bien dices todo dependerá del tipo de cabello con el que se trabaje. Así, regularemos el tiempo de exposición y la temperatura en unos grados, según sea.

Las placas de cerámica se adaptan mejor a todo tipo de cabellos. Además, pueden combinarse con turmalina para obtener mejores resultados: cabello brillante y sedoso.

Pasadas y técnica

El sellado con plancha keratina se hace con mechones muy finos para que el calor llegue a toda la fibra. Pasa la plancha a ritmo continuo, sin pararte en el mismo punto, y controla la presión.

El número de pasadas cambia según el producto y tu tipo de pelo, pero prioriza la uniformidad. En puntas frágiles, reduce insistencia y cuida la dirección para no “marcar” dobleces.

En un cabello natural puede ser necesario dejar actuar la keratina durante 40 a 45 minutos y sellarla después con calor mediante un proceso de planchado. Es crucial seguir las instrucciones del fabricante y considerar el tipo de cabello para obtener los mejores resultados.

No es obligatorio el uso de la plancha en la aplicación del Tratamiento de Keratina, aunque sí es recomendable. En Alisados la plancha es obligatoria.

Enjuague y acabado final

El final depende de si es keratina con aclarado o sin aclarado. Algunas fórmulas se enjuagan el mismo día tras la pose o tras el sellado; otras piden esperar horas antes de mojar el pelo.

Después del sellado, se puede aclarar el producto y secar el cabello con aire a favor de cutícula o dejar el producto en el cabello durante tres días sin usar horquillas, gafas o diademas que puedan marcar el cabello.

En tratamientos que no requieren aclarado, no se debe enjuagar inmediatamente. En tratamientos para cabello muy fino o graso, el enjuague puede ser opcional según las instrucciones del producto.

Cuando toque acabar, seca con suavidad y evita recogidos apretados si la marca lo desaconseja. En las primeras lavadas, respeta el protocolo indicado para mantener el brillo y el tacto liso.

Cuánto tiempo esperar antes de lavar el cabello

Se recomienda estar de 1 a 2 días sin lavar el cabello después del tratamiento o alisado para mejor fijación de la queratina. Otros protocolos indican esperar de 24 a 48 horas.

Si estamos buscando un liso japonés, habrá que dejarlo un mínimo de 3 días sin lavar, pero si lo que buscamos es simplemente eliminar en encrespamiento, podemos lavarlo cuando queramos, incluso tras el tratamiento.

Después de tres días, lavar el cabello con un champú sin sulfatos ni parabenos. Si el producto utilizado establece un tiempo diferente, deben seguirse sus instrucciones específicas.

Cuidados posteriores para prolongar el resultado

Lavado y productos

Para mantener los efectos del tratamiento, se recomienda el uso de productos sin sal. Lava el cabello con champú sin sal realizando bien el aclarado.

Para ese lavado, sea inmediato o tras tres días, es importante que utilicemos un champú sin sulfatos y que un día a la semana, utilicemos una mascarilla y la dejemos actuar de 20 minutos a una hora.

Trata de usar champú no más de 2 a 3 veces por semana ya que de lo contrario podría quitarle los aceites esenciales al pelo. También puedes espaciar los lavados a cada 3-4 días para no eliminar la keratina de tus hebras capilares.

Cuando laves tu cabello, utiliza agua tibia o fría, ya que el agua caliente puede deshacer el tratamiento. No lo dejes mojado: sécalo cuanto antes con el fin de sellar el proceso posterior de la keratina.

Hidratación y desenredado

Desenreda el cabello cuidadosamente con un cepillo o peine suave, para no romper la fibra capilar. Aplica una dosis de mascarilla para hidratar el córtex, la parte interna del cabello.

Es muy importante el uso de acondicionador después de la mascarilla para completar la hidratación y sellar las cutículas capilares, que son la parte externa del cabello.

Es recomendable incorporar sérums y mascarillas en nuestras rutinas capilares y contar con cepillos que repartan de forma uniforme el calor.

Calor y protección térmica

Usa el secador con moderación, a temperaturas suaves y siempre con protección térmica. Limita el uso de calor: el calor excesivo puede desgastar la keratina y hacer que el cabello vuelva a su estado original.

Si necesitas usar plancha o secador, asegúrate de usar un protector térmico adecuado y ajusta la temperatura para evitar daños. Un buen secador de pelo que incluya diferentes temperaturas y velocidades puede ayudar a dejarlo liso, mientras que una buena plancha permite realizar ondas sin estropear el cabello.

Una vez pasadas esas 72h de rigor, no hay problema en utilizar plancha de pelo. Piensa que la keratina es termoactiva y se activa con el calor, por tanto, no será perjudicial.

En cabello teñido, para no arriesgarte a una pérdida de color, puedes ponerla entre los 150º y 170ºC. Además de esto, es recomendable que utilices un protector térmico antes de pasarte la plancha de pelo.

Sol, playa y piscina

Protege tu cabello del sol. La exposición prolongada al sol puede afectar la keratina en el cabello, así que usa productos capilares con protección solar o cubre tu cabello con un sombrero o pañuelo cuando estés bajo el sol por largos períodos.

El momento ideal para realizarse la keratina es antes del verano. Si que es cuando menos dura pero cuando más agradeces habértela hecho.

Evita practicar la natación. Si expones tu pelo al cloro o agua salada deberás lavarlo más seguido, lo que hará que tu tratamiento dure menos tiempo.

Evitar marcas en el cabello

Recuerda mantener lejos accesorios para el pelo como clips, bandas para el pelo, cintas así como colas de caballo y cualquier otra cosa o peinado que pueda marcar una curva en el pelo.

Duración del alisado con keratina

Si la keratina es de buena calidad, su efecto durará entre 3 o 4 meses, aunque en verano puede ser menos al estar en constante contacto con el agua. La duración de la keratina en casa suele moverse entre varias semanas y unos pocos meses.

La duración depende de cuántas veces lavas, si tu champú lleva sulfatos, y de la exposición a cloro, sal y humedad. También influye la porosidad, el uso de herramientas térmicas y si el pelo está teñido o decolorado.

Para llevar el pelo sano, hidratado y nutrido todo el año, sería deseable realizar este tratamiento 3 veces al año de media. Si nos hacemos un baño de keratina a los 2 meses/2 meses y medio, alargaremos la duración del tratamiento hasta 2 meses más.

Para mejorar los resultados repetir el Tratamientos de Keratina a menudo. Es posible combinar el Tratamiento de Keratina con un Botox Capilar o un Alisado.

Compatibilidad con tintes, mechas y otros procesos

Depende del tipo de keratina y si el cabello no está muy dañado. Los cabellos con mechas que las fibras están muy dañadas, recomendamos que antes se haga un tratamiento reconstructor libre de químicos para sanar los puentes del cabello, y luego se podría realizar la keratina.

Tras el tratamiento de keratina, hay que dejar un período de 15 días para volverse a hacer el color y un mes entero si lo que queremos es hacernos mechas “para no arrastrar la keratina”.

En cabellos teñidos o decolorados, trabaja con un enfoque conservador para no apagar el color ni endurecer la fibra. No mezcles procesos fuertes el mismo día.

Diferencias entre keratina y otros alisados

Keratina y alisado químico

Cuando se habla de alisado químico vs keratina, la distancia es mayor. Los relajantes con tioglicolato o hidróxidos modifican la estructura interna del cabello y el efecto es más permanente, pero también aumenta el riesgo de rotura e incompatibilidades, sobre todo si hay decoloración.

El alisado japonés es un proceso químico que reestructura la forma del cabello utilizando productos a base de tioglicolato de amonio. Este tratamiento es conocido por producir resultados muy lisos y duraderos, ya que reorganiza la estructura del cabello de forma permanente.

Keratina y botox capilar

La diferencia keratina y botox capilar está en la intención del tratamiento. La keratina suele centrarse en suavizar, sellar y reducir el frizz, y el alisado puede variar según la fórmula y la técnica.

El botox capilar se orienta más a nutrir y “rellenar” la fibra para mejorar el tacto. Puede ayudar con el encrespamiento, pero no suele dejar un liso tan marcado.

Keratina y taninoplastia

La keratina, la enzimoterapia y la taninoplastia son tratamientos capilares populares que ofrecen diferentes beneficios para el cabello.

La keratina es especialmente beneficiosa para cabellos dañados, secos o con frizz. Sin embargo, la taninoplastia utiliza extractos de tanino para alisar y reconstruir el cabello, ofreciendo además beneficios de reconstrucción y fortalecimiento.

Errores frecuentes durante el alisado

Muchos errores keratina en casa no se notan al momento, pero aparecen al día siguiente: frizz, zonas con ondas o un tacto raro. Si ajustas cantidad, tiempos y sellado, el resultado suele ser mucho más uniforme.

  • Aplicar demasiado producto y dejar el pelo pesado o sin movimiento.
  • Acercar la fórmula demasiado al cuero cabelludo.
  • No retirar el exceso con el peine.
  • Trabajar con mechones demasiado gruesos.
  • Planchar el cabello todavía húmedo.
  • Usar una temperatura excesiva en cabello fino, teñido o decolorado.
  • Realizar demasiadas pasadas sobre puntas frágiles.
  • No respetar el tiempo de pose indicado por el fabricante.
  • Utilizar una plancha con placas sucias o temperatura irregular.
  • Lavar el cabello antes del tiempo recomendado.

Antes de empezar, limpia bien las placas y quita restos de producto. Con residuos, el calor “fríe” la keratina, puede ahumar y dejar manchas.

Un sellado uniforme con la plancha y una cantidad justa de producto suelen marcar la diferencia. Si se aplica demasiado producto o se sella mal, el pelo puede quedar pesado o sin movimiento, por eso conviene buscar equilibrio.

Por qué es preferible realizarlo con un profesional

Rotundamente, no. Este tratamiento ha de hacerse en el salón, puesto que se necesita de herramientas de peluquería adecuadas para tratar el cabello.

Si te pasas de las pasadas de la plancha, puedes quemar el cabello. Y si falta, el tratamiento no va a ser eficaz porque la fibra seguirá quedando abierta.

La plancha 230º de Termix puede soportar temperaturas muy elevadas, de 230ºC, por lo que debemos de contar con la ayuda de un profesional que sepa utilizarla sin quemar o dañar el cabello irreversiblemente.

Se recomienda acudir siempre a tu peluquería de confianza para los mejores resultados y no dañar el cabello. Los estilistas profesionales y certificados son los que saben que funciona para ti y tu pelo.

noimgs

tags: #pasos #para #realizar #alisado #con #keratina