Shampoo libre de sodio: beneficios, ingredientes y recomendaciones

El shampoo libre de sodio, también llamado shampoo sin sal, es una fórmula que no contiene cloruro de sodio o sodium chloride. Se utiliza principalmente para limpiar el cabello de una manera más suave, conservar la hidratación natural y ayudar a prolongar tratamientos como la coloración, la queratina y los alisados.

Sin embargo, un shampoo sin sal no es necesariamente un shampoo sin sulfatos. La sal común y los sulfatos son ingredientes diferentes, cumplen funciones distintas y deben identificarse por separado en la etiqueta. Por eso, para elegir correctamente, conviene revisar la lista completa de ingredientes y considerar el tipo de cabello, el estado del cuero cabelludo y los tratamientos químicos realizados.

Qué significa que un shampoo sea libre de sodio

El uso de champú sin sal está ganando popularidad entre quienes buscan un cuidado más gentil y beneficioso para su pelo. Pero, ¿qué implica exactamente que un champú sea "sin sal"? Básicamente, se refiere a productos libres de cloruro de sodio (sal común), una sustancia que a menudo se añade a los champús convencionales como espesante y que puede conllevar diferentes consecuencias para el cuero cabelludo y las hebras capilares.

La sal común, sal de mesa, puede estar presente en tu shampoo ya que se ocupa como espesante y así obtener una consistencia más agradable. Un shampoo SIN SAL, significa que dentro de sus ingredientes no debes encontrar la palabra CLORURO DE SODIO o SODIUM CHLORIDE.

La diferencia entre estos dos productos parte de su composición química porque la sal común es una molécula químicamente formada por sodio y cloruro (NaCl) y los sulfatos, específicamente el Lauril Sulfato de Sodio o Sodium Laurenth Sulfate es otra molécula diferente, ya que es una sal de ácido sulfúrico.

Sal, sodio y sulfatos: no son lo mismo

Muchas veces leemos o nos recomiendan comprar un shampoo sin sal y sin sulfatos, y podemos confundirnos pensando que es lo mismo. Pues, son 2 términos diferentes: Un shampoo SIN SAL, significa que dentro de sus ingredientes no debes encontrar la palabra CLORURO DE SODIO o SODIUM CHLORIDE.

Los sulfatos son las sales del ácido sulfúrico, son muy comunes en la naturaleza y su uso es amplio en la industria ya que son solubles y estables a las temperaturas. En el caso de los shampoos están presentes a modo de detergente, existen distintos tipos, dentro de los más comunes está el sodium lauryl sulfate.

La sal común es el ingrediente que le da consistencia y espesor al Shampoo, de manera que no aporta muchos beneficios y podría ser fácilmente reemplazado por otro ingrediente, mientras que los sulfatos aportan espesor, pero también son detergentes, es decir, son los encargados de emulsificar las grasas y suciedad para que pueda salir del cuero cabelludo.

CaracterísticaShampoo sin sulfatoShampoo sin sal
Ingrediente que se evitaSulfato, como Sodium Lauryl Sulfate o Sodium Laureth SulfateSal, como Cloruro de Sodio o Sodium Chloride
Función del ingredienteAgente espumante y detergenteEspesante usado para dar consistencia al shampoo
Posible efectoLimpia con intensidad y puede remover la humedad natural de las hebrasEn exceso, puede resecar las hebras y acortar la duración de tratamientos químicos
Cabellos que suelen beneficiarseCabellos con rulos, rizos, secos, teñidos o tratados químicamenteCabellos con alisado progresivo, permanente u otros tratamientos que pierden el efecto más rápidamente con la presencia de la sal

Un producto puede ser sin sulfato y, aun así, contener sal, por ejemplo. Cuando hablamos de un champú sin sal ni sulfatos, hablamos de un champú que limpia nuestro cuero cabelludo de manera respetuosa.

Ingredientes que conviene buscar en la etiqueta

Si revisas la etiqueta de tu shampoo y quieres saber si tiene sal, puedes reconocerla como Cloruro de Sodio o cloruro sódico. La forma más segura es leer la lista de ingredientes en el envase o etiqueta.

El sulfato se presenta con distintos nombres técnicos, pero los más comunes son:

  • Sodium Lauryl Sulfate (SLS)
  • Sodium Laureth Sulfate (SLES)
  • Ammonium Lauryl Sulfate (ALS)
  • Ammonium Laureth Sulfate (ALES)

Si cualquiera de esos nombres aparece entre los primeros ingredientes de la lista, el shampoo contiene sulfato. Otro tip valioso: cuanto más al inicio de la lista esté posicionado, mayor es la concentración del ingrediente en la fórmula.

En los shampoos podemos encontrar 2 tipos de SULFATOS QUÍMICOS: El Lauril Sulfato de Sodio (o Sodium Lauryl Sulfate) o sus siglas SLS El Laureth Sufato de Sodio (o Sodium Laureth Sulfate) o sus siglas SLES.

La diferencia clave entre el lauril (SLS) es más irritante que el laureth (SLES). Por lo tanto, los fabricantes tienden a usar laureth (SLES) en lugar de lauril (SLS) para evitar irritaciones en la piel ya que es más “gentil” para limpiar.

También puedes verificar si en los ingredientes aparece Sodium Lauryl Sulfate, Sodium Laureth Sulfate, Potassium Chloride, Sodium Gluconate, Sodium Benzoate, si encuentras alguno de estos podrás saber que el shampoo no está completamente libre de sal o sulfatos.

Observa la sal común y las sulfatadas (Sodium laureth sulfate y sodium lauryl sulfate), estas últimas están entre los principales componentes del producto, pero recuerda que los ingredientes van a estar escritos de acuerdo a su concentración en el envase, los primeros están en cantidades mayores que los últimos de la etiqueta.

Para qué se utilizan la sal y los sulfatos

La sal en el shampoo tiene la función de espesante y no tiene mayores beneficios para tu cabello, puede hacer que tu cabello tenga más frizz y afectar a la duración de tratamientos químicos, como tinturas y alisados.

¿Qué hacen los sulfatos? aportan espesor al shampoo, pero también son detergentes, es decir, son los encargados de emulsificar las grasas y suciedad para que pueda salir del cuero cabelludo; es decir atrapa el aceite y la suciedad del cabello para que pueda enjuagarse con agua.

Son agentes espumantes, por tanto a más concentración de sulfato más espuma. La mayoría de los shampoos tradicionales contienen sulfatos dentro de sus primeros ingredientes, ya que limpian el cabello, remueven la grasa, mediante la espuma que producen y además son de bajo costo.

Los sulfatos tampoco son tan malos, recuerda todos producimos naturalmente sebo, que es una capa protectora entre el cuero cabelludo y el ambiente, que luego se une con polvo, sudor y suciedad, y recuerda que el agua y el aceite no se mezclan, por eso, los sulfatos son los que cumplen la función de eliminar esa grasa contaminada por el sudor, el polvo y la suciedad del ambiente.

Cómo afectan al cabello los shampoos con sal o sulfatos

La sal común no aporta beneficios al cabello e incluso puede provocar exceso de frizz o cambios en tratamientos como alisados o coloraciones, cuando tienen altas concentraciones. La sal deshidrata el cabello y el cuero cabelludo.

La sal se utiliza en la mayoría de los champús para limpiar la suciedad del cabello, pero tiene como consecuencia que lo hace de forma agresiva. De esta forma la sal es la culpable de que el cabello se quede seco y pierda su brillo natural, algo que se puede evitar con un champú sin sal.

El problema con los sulfatos es que la limpieza que realizan es muy fuerte ya que remueven los aceites naturales del cabello, es por eso que el uso frecuente de un shampoo con sulfatos puede causar resequedad e irritación, y si tu cabello tiene algún tratamiento químico, como tintura o alisado, se removerá con mayor facilidad.

El sulfato es un derivado del laurilsulfato de sodio, que proviene del detergente y una sal cristalina de alcohol laurílico sulfatado. Este es un tensioactivo que limpia a profundidad la melena, algo que no es malo si se hace esporádicamente, pero cuando se usa diariamente, puede causar estragos en el cuero cabelludo, debilitando los folículos capilares y promoviendo la producción de caspa.

El sulfato es el ingrediente encargado de generar la espuma en los shampoos tradicionales. Este compuesto actúa como un imán, atrayendo todas las impurezas y la oleosidad, incluso la natural, que protege y nutre las hebras.

Los cabellos con texturas rizadas son naturalmente más secos y porosos. Esto significa que un shampoo con fórmula equivocada puede sabotear completamente tu rutina de cuidados.

Beneficios del shampoo libre de sodio

Optar por un champú sin sal significa elegir una fórmula menos agresiva que ayuda a mantener la hidratación natural del cabello y a proteger tratamientos como el alisado o la coloración.

El uso regular de un champú sin sal puede aportar múltiples beneficios para tu cabello:

  • Conservación del color en cabellos teñidos.
  • Mantenimiento de los tratamientos de keratina y alisados.
  • Menos irritaciones y resequedad en el cuero cabelludo.

Uno de los principales beneficios de los champús sin sal es su capacidad para conservar la hidratación natural del cabello. La sal, o cloruro de sodio, es conocida por despojar al cabello de su humedad, lo que a menudo lleva a hebras secas y quebradizas.

Este tipo de champú mantiene la estructura natural del cabello, manteniendo la barrera protectora del cuero cabelludo y sin alterar su composición. De esta manera el cabello y el cuero cabelludo se mantendrá protegido evitando así problemas de alergias o descamación.

Al no alterar la estructura natural del cabello, con el champú sin sal tu cabello se mantendrá mejor hidratado y reducirá en gran medida el encrespamiento. También ayudará a estimular el crecimiento del cabello por lo que podrás lucir una melena bonita y brillante.

Además, los champús sin sal suelen contener ingredientes más nutritivos y suavizantes, ideales para mantener un cabello más fuerte, suave y brillante.

Cabello teñido, decolorado o tratado químicamente

El champú sin sal es menos agresivo y es perfecto para cuidar cabellos que acaban de ser tratados con químicos. Estos cabellos suelen estar debilitados después de su tratamiento, por lo que un champú sin sal ayudará a devolverles su aspecto natural.

Las decoloraciones y los tintes serán mucho más efectivos al utilizar diariamente un champú sin sales. La sal oxida los pigmentos del cabello por lo que acelera la pérdida de color en cabellos teñidos.

Los ingredientes suaves de los champús sin sal ayudan a extender la vida útil de estos tratamientos, manteniendo el color vibrante por más tiempo y asegurando que los alisados permanezcan efectivos durante más tiempo.

Las sales comunes en las fórmulas de champús tradicionales, como el lauril sulfato de sodio, pueden causar la apertura de la cutícula del cabello, favoreciendo la pérdida del color y la sequedad.

El uso de champús sin sal ayuda a prolongar la durabilidad del color, puesto que actúan de manera más suave sobre la fibra capilar. Al evitar componentes agresivos, estos champús minimizan riesgos de irritación en el cuero cabelludo y permiten que el cabello conserve su hidratación natural.

Esto es especialmente importante para quienes han invertido en tratamientos de alisado o rizado químico, ya que ayuda a mantener el efecto deseado por más tiempo sin comprometer la salud capilar.

Qué tipos de cabello pueden beneficiarse

Los shampoos sin sulfatos, parabenos e incluso con certificación libre de maltrato animal, se han vuelto más populares que nunca durante los últimos años. ¿El motivo? Cada vez preferimos más los looks limpios, algo que es visible tanto en las tendencias de belleza como en los productos de maquillaje y estilismo.

El cabello rizado también se puede beneficiar de una shampoo libre de sulfato y parabenos. Esta fórmula cremosa con ingredientes naturales, fortificado con aminoácidos de arroz, extracto de fermento de fruta de tomate, que sella la cutícula, y aceite de aguacate, con un alto porcentaje de ácidos grasos, le aporta suavidad a cada hebra.

El resultado es una hidratación profunda que mejora la textura natural de los rizos, sin quitarles aceites naturales. La principal diferencia reside en la intensidad de la limpieza.

CaracterísticaCon sulfatoSin sulfato
Nivel de limpiezaAlto. Remueve impurezas, oleosidad y también los aceites naturales de las hebras.Moderado. Limpia sin eliminar la hidratación y los aceites esenciales del cabello.
EspumaAbundanteMuy poca o ninguna
Recomendación principalCabellos con acumulación intensa de productos o con exceso de oleosidad.Cabellos que necesitan de limpieza suave y mantenimiento de la hidratación natural.
Tipo de cabelloLiso y oleosoRulos, rizados, seco, con coloración o tratado químicamente.

Para quienes tienen el cabello graso, esa limpieza intensa es bienvenida. Sin embargo, para aquellos que tienen un tipo de cabello más seco o que ha pasado por procesos químicos, el resultado puede ser justamente el opuesto a lo que se espera de un lavado de pelo.

¿Quiénes deben tener precaución con el shampoo sin sodio?

Si te encuentras en el caso contrario y lo que necesitas es controlar el exceso de grasa, un champú sin sal no es la mejor opción. En ese caso es recomendable utilizar los productos de la línea ICON Detox que limpian en profundidad la suciedad y el exceso de sebo para lucir una melena perfecta.

Sin embargo, los shampoo sin sulfatos y libres de sal no les funcionan a todas las mujeres porque si tienen un cabello muy graso posiblemente este tipo de productos no limpien profundamente su cuero cabelludo.

Los cabellos grasos pueden necesitar una limpieza más profunda que la que ofrecen los champús sin sodio, mientras que los cabellos muy secos o dañados pueden beneficiarse de la suavidad de estos productos.

Menor capacidad de limpieza profunda: Al no contar con los agentes espesantes del sodio, los champús sin sodio pueden no eliminar tan eficazmente la suciedad, el sebo y los residuos de productos para el cabello, especialmente en cabellos grasos o con mucho producto acumulado.

Mayor acumulación de producto: La falta de una limpieza profunda puede llevar a una acumulación de residuos en el cuero cabelludo y el cabello, lo que puede causar picazón, caspa y un aspecto opaco.

Menos espuma: Los sulfatos, que suelen eliminarse junto con el sodio en estos champús, son responsables de la abundante espuma que produce el champú. La menor espuma puede dar la sensación de que el cabello no está limpio.

Low poo, no poo y shampoo detox

Si buscaste sobre shampoo sin sulfato, probablemente también encontraste términos como low poo y no poo. Ambos forman parte del mismo universo de cuidados para cabellos con rulos y rizados e indican el nivel de agresividad de la limpieza elegida.

  • Low poo: es exactamente el shampoo sin sulfato. El nombre viene del inglés, es decir, un shampoo con bajo poder de agresión. Limpia las hebras con activos suaves, sin retirar la oleosidad natural. Es indicado para la mayoría de los cabellos con rulos y rizados y puede usarse con frecuencia.
  • No poo: es la limpieza sin shampoo convencional. En este método, el acondicionador reemplaza al shampoo, en una técnica llamada co-wash. Es más indicado para cabellos muy secos, rizados o con alta porosidad, que necesitan aún menos fricción durante el lavado.
  • Shampoo detox low poo: es una variación del low poo con acción de limpieza un poco más profunda, usada esporádicamente para remover la acumulación de productos sin recurrir al sulfato. Ideal para intercalar con el low poo regular.

En la práctica, la mayoría de los shampoos sin sulfato entran en la categoría low poo. Por su parte, el método no poo usa productos específicos que no contienen detergentes en la fórmula.

Beneficios de evitar los sulfatos

  • Más hidratación: sin el sulfato removiendo los aceites naturales, las hebras retienen mejor la humedad entre un lavado y otro.
  • Menos resequedad y quiebre: las hebras hidratadas son más resistentes, con menos puntas abiertas y menos quiebre en el largo.
  • Rulos y rizos más definidos: con la cutícula cerrada, los productos de finalización rinden más y los rulos aparecen con más forma y brillo.
  • Cuero cabelludo más equilibrado: la limpieza suave regula la oleosidad y reduce la picazón y descamación.
  • Tratamientos químicos más duraderos: el shampoo sin sulfato y sin sal evita que la cutícula se abra y comprometa el efecto de los alisados permanentes o de la coloración antes de tiempo.

Cómo usar correctamente un shampoo libre de sodio

El uso del champú sin sal se ha convertido en un favorito para aquellos que buscan una limpieza más suave y menos agresiva para sus melenas. Sin embargo, para realmente obtener todos los beneficios que ofrece este tipo de producto, es crucial usarlo de manera adecuada.

Primeramente, concentra su uso en el cuero cabelludo, masajeando suavemente con la yema de los dedos en movimientos circulares. Esto promueve la circulación sanguínea y permite que los agentes limpiadores actúen sin irritar la piel.

Asegúrate de usar la cantidad apropiada: demasiado producto no significa una limpieza más profunda, sino potencial desperdicio del mismo y dificultad para aclararlo. Una cantidad del tamaño de una nuez suele ser suficiente para la mayoría de tipos de cabello.

Después de distribuir el producto eficazmente por el cuero cabelludo, déjalo actuar durante un par de minutos antes de enjuagarlo con agua tibia. El agua demasiado caliente puede provocar una sobreproducción de aceite, mientras que el agua fría no tiene la capacidad de remover con efectividad los residuos y la suciedad.

Una vez aclarado el champú sin sal, procede a aplicar un acondicionador, preferentemente de la misma línea, para maximizar los resultados e hidratar tu cabello a fondo.

Finalmente, nunca uses acondicionadores, mascarillas o serum que contengan sulfatos o sal porque esto no hará otra cosa que poner tu cabello seco, opaco y sin vida.

Periodo de adaptación y frecuencia de lavado

Lo que el sulfato le quita al cabello lleva tiempo, esfuerzo y muchos productos. El cabello pasa por un periodo de adaptación que puede durar de dos a cuatro semanas, dependiendo del historial de cada pelo.

Es común sentir que el cabello está más pesado de lo normal. Esto pasa porque el cuero cabelludo estaba acostumbrado a perder toda la oleosidad de una vez. Necesita tiempo para regular su propia producción y es algo pasajero.

Para facilitar la transición, te dejamos algunos consejos:

  1. Realice un lavado con shampoo de limpieza profunda antes de empezar a usar el que es sin sulfatos, para remover la acumulación de productos de las hebras.
  2. Mantén la frecuencia de lavado que ya tienes sin intentar espaciarlo demasiado al principio.
  3. Apuesta por un buen masaje en el cuero cabelludo durante el lavado para compensar la falta de espuma.

¿Puedo usar shampoo sin sulfato todos los días? Sí, y esa es una de las ventajas de la fórmula más suave. Por no agredir las hebras ni el cuero cabelludo, puede usarse con más frecuencia sin causar resequedad.

  • Con rulos y rizados: puedes lavar con la frecuencia que prefieras, sin problema.
  • Liso y seco o con química: el uso diario también es seguro, siempre y cuando finalices con hidratación.
  • Liso y oleoso: El shampoo sin sulfatos para cabello lacio funciona bien en el día a día, pero mantente atento por si tu cuero cabelludo no responde bien. En esos casos, puede ser necesario alternarlo con un shampoo de limpieza más profunda.

Cuándo alternar el shampoo sin sulfatos

¿Vale la pena alternar el shampoo sin sulfato con otros shampoos? Sí, y para muchos tipos de cabello esta es la estrategia más inteligente. El shampoo sin sulfato no tiene por qué ser el único de la rutina.

  • Cabellos teñidos: shampoo sin sulfato y parabenos en el día a día + shampoo reparador una vez por semana para reponer la proteína perdida por la química.
  • Cabellos oleosos: sin sulfato en los lavados regulares + shampoo detox low poo quincenalmente para evitar la acumulación de producto en el cuero cabelludo.
  • Cabellos con progresiva o alisado: shampoo sin sal y sin sulfato como regla general para preservar el tratamiento capilar por más tiempo.
  • Cabellos con rulos o rizos con rutina de finalización intensa: low poo + no poo alternados, según la necesidad de las hebras.

Ingredientes suaves y fórmulas alternativas

Existen también los SULFATOS ORGÁNICOS que se extraen del agua de coco por ejemplo, que ayudan a limpiar el cuero cabelludo y a su vez ayuda a contrarrestar los efectos secundarios del sulfato químico.

Por lo general, los shampoo sin sulfatos o con baja cantidad de sulfato producen menos espuma, limpian con menor agresividad y no producen irritación.

Claro que sí, existen shampoo libres de sal y sulfatos o también con una baja concentración de estos y cada día son más las marcas que desarrollan productos libres de sal, sulfatos, parabenos y siliconas.

Los shampoos sin sulfatos ni parabenos, poseen muchos más beneficios que los productos que sí poseen dichos componentes, pues estos últimos, pueden afectar el cabello con el paso del tiempo.

Recomendaciones según la necesidad del cabello

Cabello rizado o con ondas

Natura Lumina Rizos y Crespos Desarrollado especialmente para curvaturas 3 y 4, estas líneas de Lumina son sin sulfato, sin silicona, con efecto anti-nudos y promueven el doble de resistencia al quiebre.

La fórmula usa tensioactivos suaves que preservan la oleosidad natural de las hebras, evitando el quiebre mecánico durante el lavado y manteniendo la integridad cuticular necesaria para la formación de los rulos.

Al limpiar de forma suave, no son de uso exclusivo para cabellos con rulos, también es una buena opción para cabellos lisos secos, con alisado o teñidos.

Curl Charisma de Briogeo Shampoo. Esta fórmula cremosa con ingredientes naturales, fortificado con aminoácidos de arroz, extracto de fermento de fruta de tomate, que sella la cutícula, y aceite de aguacate, con un alto porcentaje de ácidos grasos, le aporta suavidad a cada hebra.

Cabello muy seco o dañado

Natura Ekos Murumuru Sin sulfato, sin parabenos y sin silicona, el shampoo Ekos Murumuru está indicado para cabellos muy secos o dañados.

El murumuru es una palmera nativa de la Amazonía, de sus semillas se produce una manteca rica en ácido láurico y ácido mirístico, grasas que penetran en la fibra capilar, restauran la capa lipídica de las hebras y reducen la resequedad sin apelmazar.

Smoke & Mirrors Conditioning Cleansing Oil de IGK es un limpiador acondicionador, dos en uno, que elimina impurezas del cuero cabelludo, al tiempo que nutre y restaura cada hebra con un combo potente de vitaminas y minerales, dejando el cabello con una textura sedosa.

El aceite de coco que repara desde el interior, junto al aceite de almendra que aporta brillo, hacen a este producto el aliado indiscutible si tienes el cabello rizado o si sufres de resequedad.

Cabello teñido o decolorado

Nutriplenish, de Aveda. Su fórmula lo convierte en el shampoo apto para todo tipo de textura. Ofrece una hidratación profunda gracias a tus tres ingredientes estrellas: el aceite de granada orgánico, el aceite de coco orgánico y la manteca de mango, que ayudan a restaurarlo después de 15 días de uso.

Lo recomendamos particularmente si tienes el cabello pintado, pues a veces el peróxido del tinte puede resecar la melena.

Schwarzkopf BC Bonacure Color Freeze es un producto ideal para quienes han teñido su cabello y desean conservar la intensidad del color por más tiempo.

Schwarzkopf ofrece una línea sin sulfatos ni parabenos que resguarda el color y aporta brillo sin necesidad de ingredientes harsh que pueden despojar a tu cabello de sus aceites naturales.

Cabello con frizz

Love de Davines. De toda la colección libre de sulfatos de esta marca, nada puede superar el Love Shampoo enriquecido con ingredientes naturales activos, principalmente el aceite de oliva.

Este producto limpia de manera gentil hasta el cabello más indisciplinado y lo deja sumamente suave y brillante.

Shampoo No-Frizz de Living Proof. Este shampoo contiene OFPMA, una molécula patentada que logra bloquear la humedad, sin dejar una sensación grasosa o pesada en el cabello.

Kerastase Discipline Bain Fluidealiste es perfecto para controlar el frizz y proporcionar suavidad sin esfuerzo. Aunque está libre de sal, su fórmula rica y nutritiva garantiza un cabello más fortalecido y resistente al encrespamiento, aún en ambientes de alta humedad.

Cabello debilitado

Bond Maintenance, de Olaplex. Este producto le devuelve al pelo su textura, mientras que lo nutre a profundidad y le regresa su brillo natural.

BB Bond Building Repair Shampo de Bumble and Bumble. Reparar y reconstruir las hebras capilares maltratadas es la promesa de este shampoo para tratar el cabello dañado.

Cuenta con copiloméro de aceite de ricino hidrogenado como principal ingrediente activo, el cual aporta brillo, fortalece el cabello debilitado y suaviza la cutícula.

Shampoo en seco

Batiste es un shampoo en seco que no contiene sulfatos, a diferencia de los shampoos tradicionales, está hecho a base de almidón de arroz, un componente natural y suave para tu cabello.

La función de este almidón es absorber el exceso de grasa que se acumula en el cuero cabelludo, es una limpieza suave, que no remueve los aceites naturales, por lo tanto, no reseca el cabello.

Debes tener en cuenta que Batiste produce una limpieza suave, por lo que no reemplaza un lavado tradicional, ayuda a extender la limpieza de tu cabello, pero si debes seguir realizando lavados con agua.

Detox Clear, un dry shampoo de Drybar. Su presentación es perfecta para los días en los que no te lavas el cabello, pero quieres mantenerlo limpio, sin la necesidad de recurrir a algo con sulfatos o parabenos.

Su fórmula invisible, ayuda a absorber impurezas y aceites, logrando dejar una sensación de absoluta limpieza.

Mitos frecuentes sobre los shampoos sin sodio y sin sulfatos

Hay mucha información circulando sobre el tema, y no todo lo que se dice es verdad. Conoce qué es mito y qué es realidad:

  • Menos espuma significa menos limpieza: Mito. Tanto el shampoo como el champú sin sulfatos generan menos espuma que los convencionales, y eso no significa que limpien menos.
  • El sulfato es perjudicial a la salud: Mito. El sulfato es agresivo para las hebras, pero no representa un riesgo a la salud comprobado.
  • El shampoo sin sulfato causa caída del cabello: Mito. Lo que parece caída puede ser solo el cabello que se soltó naturalmente entre un lavado y otro.

“El SLES (lauril éter sulfato de sodio) es considerado seguro (La Administración de la Salud y Seguridad Ocupacional OSHA, y la Agencia Internacional en la investigación contra el cáncer IARC, han llegado a la conclusión que dicho producto no es cancerígeno), sin embargo, como principal efecto secundario genera irritación, la cual se va a incrementar al aumentar la concentración del producto.”

Cómo elegir el shampoo adecuado

La elección del champú depende de las necesidades específicas de tu cabello y cuero cabelludo. Si estás considerando cambiar a un champú sin sodio, te recomendamos probar diferentes productos.

Puede tomar tiempo encontrar el champú perfecto, así que no te desanimes si el primero que pruebas no te funciona.

El mercado está inundado de alternativas pero no todas ofrecen los pilares fundamentales de la salud capilar, como: que sea bajo en sodio (importantísimo), que no contenga parabenos, que sea anti frizz, que contenga ingredientes naturales y por último pero no menos importante, que no cueste demasiado como unos que parecen importados del planeta Venus.

Para elegir un shampoo libre de sodio, comprueba primero que no aparezcan Cloruro de Sodio o Sodium Chloride. Si también deseas evitar los sulfatos, revisa que no estén presentes Sodium Lauryl Sulfate, Sodium Laureth Sulfate, Ammonium Lauryl Sulfate o Ammonium Laureth Sulfate entre los ingredientes principales.

Si tienes el cabello teñido, decolorado, rizado, seco, quebradizo o sometido a alisados, una fórmula suave puede ayudarte a conservar la hidratación y el resultado del tratamiento. Si tu cabello es muy graso o acumula productos con facilidad, puede ser necesario alternar el shampoo sin sulfatos con una limpieza más profunda.

Etiqueta de shampoo sin sodio y sulfatos

tags: #shampoo #libre #de #sodio