Pelos blancos en las plantas: causas y cómo tratarlos

Los pelos, manchas o capas blancas que aparecen en una planta pueden deberse a hongos, plagas o acumulaciones de secreciones, y no todos los casos se tratan de la misma manera. La forma, la ubicación, la textura y los síntomas que acompañan a esas marcas permiten distinguir entre oídio, mildiu, moho blanco causado por Sclerotinia y cochinilla algodonosa.

Si la capa blanca tiene aspecto de polvo sobre las hojas, suele relacionarse con el oídio; si aparece como una pelusilla principalmente en el envés, puede tratarse de mildiu velloso; si es algodonosa, húmeda y está acompañada de pudrición, marchitez o masas negras, hay que considerar la esclerotinia; y si se observan pequeños bultos blancos inmóviles en tallos y axilas, probablemente sean cochinillas algodonosas.

Cómo identificar el origen de los pelos blancos

Aspecto o ubicaciónCausa posibleSeñales complementarias
Polvo blanco sobre la parte superior de las hojasOídioHojas amarillentas, deformadas, secas o con crecimiento lento
Pelusilla blanca o grisácea en el envésMildiu vellosoManchas amarillas, verdes claras o marrones en la parte superior
Micelio blanco algodonoso en tejido húmedo, tallos o sustratoMoho blanco o esclerotiniaPodredumbre acuosa, marchitez, lesiones marrones y esclerocios negros
Bultos o masas blancas parecidas al algodónCochinilla algodonosaInsectos visibles, melaza pegajosa, hormigas, amarilleamiento y debilitamiento
Capa blanca superficial en el sustratoMoho saprófitoExceso de humedad y materia orgánica en descomposición

Moho blanco en el sustrato: cuándo es inofensivo

Seguro que alguna vez te has encontrado con una capita blanca de moho sobre el sustrato de alguna de tus plantas. Si te gustan las plantas tropicales, te habrás dado cuenta de que la humedad y el calorcito, no solo les gustan a tus plantas. Son los dos ingredientes fundamentales para que aparezca algún tipo de moho.

Normalmente, el hongo blanco del sustrato suele ser saprofito, lo que significa que se alimentan de plantas muertas y no son patógenos o dañinos para las plantas o las personas. Los hongos saprófitos (del griego sapros = putrefacto y fyton = planta) son incluso beneficiosos ya que se alimentan de materia orgánica muerta o en descomposición para crear el humus.

La presencia de una capa blanca superficial no significa automáticamente que la planta esté enferma. Sin embargo, indica que existe humedad, materia orgánica o ventilación insuficiente, condiciones que conviene corregir para evitar que otros problemas se establezcan.

Esclerotinia o moho blanco

Pero ojo, una vez que el moho se ha instalado en nuestras macetas, si no realizamos un cierto mantenimiento, le estamls abriendo la puerta a la Sclerotinia sclerotiorum. Este hongoascomiceto, fitopatógeno, necrotrófico causa un gran número de enfermedades en los cultivos, como también en plantas no cultivadas.

Es uno de los causantes de enfermedad comúnmente denominada podredumbre blanca y afecta principalmente a plantas que nacen de bulbo o patata. La Sclerotinia o moho blanco es una enfermedad que afecta a plantas y cultivos, especialmente durante el invierno y la primavera.

Pertenece a la familia de los necrotróficos, un tipo de hongo que primero actua como un parásito absorbiendo los nutrientes de la planta hasta matarla y, no contento con esto, una vez muerta, como también es un hongo saprótrofo (se alimentan de materia orgánica muerta de origen vegetal), continúa devorando el tejido muerto de su huesped hasta eliminarlo por completo.

Este hongo tiene una gran capacidad de supervivencia y se adapta fácilmente a casi cualquier entorno. Normalmente la sclerotinia aparece en el suelo o sustrato, pero ojo, también puede estar presente en restos vegetales o maleza. Debido a esta increíble capacidad de adaptación, puede sobrevivir en el suelo hasta 10 años.

Esclerotinia en tallo y sustrato

Cómo afecta la esclerotinia a las plantas

Los daños que produce la sclerotinia son varios empezando por el damping-off o marchitamiento por hongo. Las heridas y lesiones de la planta le sirven como canales de entrada, permitiendo que se la infección se extienda al tiempo que crece el hongo.

Sobre la planta suele aparecer una capa blanca de aspecto acuoso que poco a poco, terminará por secar/devorar las hojas y finalmente los tallos. También puede manifestarse en masas negras duras de forma irregular que se desarrollan tanto dentro de la tierra como sobre las superficies de las plantas enfermas.

Si el hongo aterriza en una hoja, flor o tejido dañado y la humedad relativa roda el 90 %, la espora germina e infecta la planta. Comenzará a formar lesiones de color marrón claro que pueden parecer manchas suaves, como impregnadas de agua.

Poco a poco estas manchas se irán agrandando hasta provocar una pudrición suave acuosa (aunque puede ser relativamente seca en algunas plantas). Si el sustrato está muy humedo, (como cuando hemos regado por inmersión, se nos ha olvidado escurrir la planta y el sustrato permanece encharcado durante todo el día), es muy probable que además aparezca micelio blanco y algodonoso sobre el punto infectado.

Síntomas de la esclerotinia

Los síntomas varían dependiendo de la planta afectada, pero generalmente son fáciles de reconocer si sabes lo que estás buscando. El primer síntoma aparece en hojas y tallos. Si detectas tallos marchitos o manchas marrones en hojas, pétalos o capullos, es probable que tu planta esté infectada.

Otro indicador claro para reconocer el moho blanco es la aparición de masas algodonosas en los tallos o en el sustrato cercano y la presencia de esclerocios en las plantas y dentro de los tallos de las plantas.

Un esclerocio es una masa compacta de micelio endurecido que contiene reservas alimenticias que le permiten sobrevivir al moho en entornos ambientales extremos. Si tu planta tiene partes o secciones secas, como si fueran de papel, tallos con una textura viscosa y con una capa blanca por encima que también aparece en el sustrato, es muy probable que esté siendo atacada por el hongo blanco.

Si los tres síntomas aparecen a la vez es señal de que la infección está muy avanzada. Llegados a este punto es bastante probable que la planta esté demasiado enferma para porder ser salvada.

Cómo tratar la esclerotinia

Ten claro que no hay un tratamiento 100% efectivo, pero si sigues estos pasos y eres concienzud* en con el tratamiento, la desinfección y limpieza, tus posibilidades de éxito aumentarán considerablemente.

  • Aísla la planta: retira las plantas infectadas o marchitas para evitar que contagien al resto. Las acrósporas (esporas del hongo) pueden desplazarse grandes distancias y entrar a través casi cualquier sitio debido a su pequeño tamaño.
  • Evita la propagación: el viento, las salpicaduras del agua o, incluso, la condensación puede ayudar a que el hongo colonice al resto y continúe infectando a nuevos individuos.
  • Controla la humedad: la Sclerotinia necesita una humedad alta y superficies mojadas. Le encanta el sustrato húmedo, así que modera el riego y redúcelo en la medida de lo posible.
  • Vigila la temperatura: prefiere temperaturas entre 15 y 21 °C.
  • Retira las partes afectadas: elimina los tejidos enfermos y no compostes las plantas secas enfermas para evitar transmitir el hongo a la tierra, simplemente hay que desecharlas.
  • Cambia el sustrato: trasplanta la planta infectada a una zona donde esté aislada y con tierra fresca.

Prepara un fungicida casero o compra uno específico. La mayoría de tratamientos "industriales" específicos para este hongo, funcionan más como preventivo, evitando que el hongo se reproduzca e infecte la planta.

Al estar infectada, debes rociar las hojas, el tallo y las como raíces, para intentar eliminar el hongo por completo. Elige un antifungico de amplio espectro, a poder ser orgánico.

Fungicidas caseros mencionados para el moho blanco

  • Leche: mezcla 1 parte de leche x 3 partes de agua. Vierte la solución en un vaporizador y fumiga generosamente.
  • Bicarbonato de sodio: mezcla una cucharada pequeña de bicarbonato sódico + una cucharada pequeña de jabón natural neutro + un litro de agua.
  • Bicarbonato de potasio: mezcla una cucharada pequeña de bicarbonato de potasio + una cucharada pequeña de jabón natural neutro + un litro de agua.
  • Otros preparados: también puedes utilizar aceite de Neem, ajo, vinagre o canela.

Para eliminar por completo las esporas de moho restantes, puedes sumergir el tiesto en una solución de 9 partes de agua y 1 parte de lejía, durante unos 10 minutos. Pasado el tiempo, límpialo con agua y jabón y acláralo con agua.

Una vez que el recipiente / maceta se haya secado, puedes llenarlo con tierra y trasplantar. Puedes añadir fungicida al sustrato.

IMPORTANTE: Antes de trasplantar, asegúrate de enjuagar bien las raíces y limpiar el moho de las hojas en profundidad. Si quedan esporas de moho ¡Estamos acabadas!

Oídio: polvo blanco sobre las hojas

Si has notado una capa de polvo blanco sobre hojas, tallos, brotes o flores, es posible que se trate de oídio. El oídio es una enfermedad fúngica y tiene el aspecto de un depósito blanco y pulverulento. Puedes limpiarlo fácilmente de la planta.

El hongo es un moho blanco parasitario que invade las hojas de tu planta. Extrae la humedad de las hojas, haciendo que éstas se sequen y acaben muriendo. Las plantas con oídio crecen más despacio porque el hongo impide la fotosíntesis.

El oídio está causado por varios tipos distintos de hongos de oídio y distingue entre oídio y mildiu. Ambas variedades son hongos y tienen el mismo patrón de ataque, pero pertenecen a una familia distinta y tienen un estilo de vida diferente.

Signos iniciales y avanzados del oídio

Los primeros signos de oídio suelen comenzar de forma discreta, con pequeñas manchas blancas o grises que aparecen en la superficie superior de las hojas. Estas manchas pueden parecer polvo fino o residuos de tiza y a veces se pueden limpiar temporalmente, aunque reaparecen rápidamente.

También puedes notar un ligero enrollamiento o deformación en los nuevos brotes. Debido a que estos síntomas se desarrollan gradualmente, pueden pasar fácilmente desapercibidos, especialmente si no observas de cerca tus plantas.

A medida que el oídio avanza, los síntomas se vuelven mucho más evidentes. Hojas y tallos enteros pueden cubrirse de una gruesa capa blanca y algodonosa, dando a la planta un aspecto de estar cubierta de polvo.

Las hojas infectadas suelen empezar a amarillear o volverse marrones y pueden caer prematuramente, debilitando la salud general de la planta. También puede observarse una reducción de la floración o de la producción de frutos.

Qué condiciones favorecen el oídio

Este hongo prospera en ambientes húmedos y con poca circulación de aire. También puede aparecer en lugares sombríos con exposición limitada al sol y en plantaciones demasiado densas.

A diferencia de algunos problemas fúngicos que necesitan un suelo empapado o agua acumulada, las condiciones ideales del oídio incluyen días cálidos, noches frescas y humedad elevada, especialmente donde el flujo de aire está restringido.

El oídio se propaga a través de esporas transportadas por el viento o las corrientes de aire y normalmente se hace visible desde finales de primavera hasta principios de otoño.

Tratamiento del oídio

Actuar rápidamente al notar los primeros signos es clave para evitar la propagación del hongo y proteger la salud de la planta. Poda las partes afectadas y pon la planta en cuarentena; mejora la aireación; y usa como preventivo cola de caballo o purín de ortigas cada 20 días.

También sirven una infusión de ajo o espolvorear azufre. La leche puede emplearse mezclando un 40% de leche con un 60% de agua y pulverizándola sobre las hojas infestadas de moho.

Repite esta operación hasta que las hojas de tu planta se hayan recuperado y el moho haya desaparecido. Combate el moho con vinagre mezclando una parte de vinagre con dos de agua y rocíalo sobre las plantas.

¡Ten cuidado! El vinagre es un remedio fuerte que puede hacer que la planta y otras plantas o animales de la zona de la planta afectada también sufran.

Mildiu velloso: manchas blancas en el envés

Además del oídio, también existe el mildiú velloso. La diferencia entre el oídio y el mildiú velloso es el lugar al que afectan. El mildiu crece en la hoja, pero los hilos fúngicos visibles suelen estar en el envés de la hoja.

Aquí es también donde se encuentran la mayoría de los estomas de la planta. Como el mildiu está en el envés de las hojas, es menos fácil de ver. Así que comprueba siempre todos los lados de las hojas.

El mildiu puede dar manchas blancas y marrones. El mildiu aparece sobre todo a temperaturas cálidas, después de haberse humedecido por la lluvia o el riego.

El mildiu velloso también empieza con manchas amarillas o marrones en la hoja, pero aquí el hongo se oculta en el envés de la hoja. Si riegas demasiado la planta, el hongo puede propagarse rápidamente.

Las hojas de la planta se volverán marrones y secas y acabarán marchitándose. Así que comprueba también de vez en cuando el envés de las hojas de tu planta para evitar que enferme sin que te des cuenta.

Cómo tratar el mildiu

El tratamiento consiste en podar las partes afectadas, aislar la planta y aplicar cola de caballo o purín de ortigas. También es importante reducir la humedad, mejorar la circulación del aire y evitar mojar las hojas durante el riego.

Si una de tus plantas padece mildiu, las demás también pueden infectarse. Es importante retirar inmediatamente las hojas marrones e infectadas.

El moho se propaga fácilmente a través de la ropa y las corrientes de aire por toda tu casa. Por tanto, mantén la planta separada de las demás plantas de interior y lávate bien las manos después de tocarla para evitar la contaminación cruzada.

Cochinilla algodonosa: bultos blancos que parecen algodón

La cochinilla algodonosa es un insecto común en jardinería, reconocible por su apariencia de algodón en las plantas. Estos insectos chupadores de savia se encuentran en una variedad de especies vegetales y pueden ser muy perjudiciales si no se controlan adecuadamente.

La cochinilla algodonosa (Planococcus citri) es un insecto de forma ovalada que está caracterizado por encontrarse rodeado de una especie de pelusa blanca para proteger a sus huevos, de ahí su nombre común.

Este insecto puede comportarse en muchas ocasiones como una plaga frecuente en nuestros jardines debido a su ecología, ya que es un insecto fitófago que se alimenta de la savia de nuestras plantas. Podemos encontrarla tanto en hojas como en tallos y ramas de las plantas de nuestro jardín, donde extrae el azúcar.

Debido a esto, su presencia puede debilitar a nuestras plantas, por lo que cuanto más tiempo pase, y mayor sea el número de estos insectos, nuestra planta podrá estar en peor estado.

Cochinilla algodonosa en hojas y tallos

Cómo reconocer la cochinilla algodonosa

Uno de los síntomas más evidentes es la presencia de manchas blancas y algodonosas en los tallos, hojas o frutos de la planta. Estas manchas suelen ser la secreción cerosa que produce la cochinilla para protegerse.

Las plantas infestadas pueden mostrar signos de debilidad general. Pueden tener un crecimiento deficiente, hojas amarillentas o marchitas, y presentar un aspecto general poco saludable debido a la extracción de la savia y nutrientes por parte de las cochinillas.

La cochinilla excreta una sustancia pegajosa llamada melaza que puede cubrir las hojas y otras partes de la planta. Esta melaza puede favorecer el crecimiento de hongos como el moho negro o la negrilla.

En una inspección más cercana, podrías ver los insectos mismos, que son pequeños y ovalados, a menudo cubiertos por una capa blanca y algodonosa. Las cochinillas adultas tienden a ser más inmóviles, mientras que las ninfas pueden moverse más activamente.

Las hormigas también pueden servir como aviso temprano, porque suelen acudir a las plantas que acumulan melaza y alimentarse de ella.

Plantas susceptibles a la cochinilla

Puede afectar tanto a plantas de exterior como de interior, teniendo algunos ejemplos muy frecuentes y que es bastante probable que tengas en tu jardín. Especies como la lavanda o el romero son buenos ejemplos de plantas que pueden verse afectadas por este insecto.

Los naranjos y limoneros son especialmente sensibles a esta plaga, aunque en general todos los cítricos lo son. Tanto cactus del género Opuntia como adelfas, ficus, geranios y otras muchas especies pueden verse afectados.

La cochinilla también puede aparecer en hibiscos, rosales, orquídeas, plantas aromáticas y otras especies ornamentales. Aunque es difícil que acabe con la vida de una planta robusta, sí puede debilitarla enormemente.

Por qué aparece la cochinilla algodonosa

La cochinilla algodonosa tiende a aparecer en condiciones de humedad alta y temperaturas cálidas. También puede propagarse a través de plantas infestadas, contacto directo o incluso por el viento.

Las altas temperaturas y la humedad son condiciones ideales para su proliferación. Los invernaderos o áreas con poca ventilación que mantienen un ambiente cálido y húmedo pueden favorecer su desarrollo.

La falta de limpieza en herramientas de jardinería, macetas o sustratos contaminados puede introducir cochinillas o sus huevos en un nuevo entorno. Además, las plantas nuevas que no han sido inspeccionadas adecuadamente antes de su introducción en un jardín pueden llevar consigo estos insectos.

Las plantas debilitadas debido a factores como la falta de nutrientes, exceso o falta de riego, o estrés ambiental son más susceptibles a las infestaciones de cochinillas.

La ausencia de un monitoreo periódico de las plantas y la falta de medidas preventivas para el control de plagas pueden permitir que la población de cochinillas crezca sin ser detectada, resultando en una infestación más grave.

Cómo eliminar la cochinilla algodonosa

Para un control inicial, utiliza un paño humedecido en alcohol o agua jabonosa para limpiar manualmente las áreas afectadas. Esto ayuda a retirar los insectos y disminuir la población.

En el caso de que no dispongas de jabón potásico, puedes utilizar un jabón de pH neutro que utilices en tu casa disuelto en agua, ya que la mera limpieza de la planta ayudará enormemente.

En combinación con todas estas técnicas te recomiendo que, con gran paciencia, trates de retirar estos insectos de manera manual. Para ello te recomiendo que utilices alcohol isopropílico y algunos pañuelos o, mejor aún, bastoncillos.

El jabón potásico o insecticidas a base de aceites naturales suelen ser efectivos y menos dañinos para las plantas y el medio ambiente. El jabón sofocará a la cochinilla y facilitará su eliminación.

El aceite de Neem también es muy eficiente en la lucha contra este insecto. Los insecticidas a base de aceites esenciales, como el aceite de Neem, el aceite de ajo o el aceite de pino, pueden ser efectivos para combatir la cochinilla algodonosa.

Estos aceites, diluidos en agua, pueden rociarse sobre las plantas infestadas, sofocando y eliminando a los insectos. Haz una prueba en una pequeña zona antes de usar para asegurarte de que la planta no se dañe.

Introducir insectos depredadores beneficiosos puede ser una forma efectiva de controlar las poblaciones de cochinilla. Algunas de ellas son avispas parasitoides, mariquitas y ácaros depredadores.

Aunque siempre que tengamos otras alternativas debemos tratar de evitarlos, una buena idea es utilizar insecticidas químicos, donde destaca el acetamiprid o el imidacloprid.

Otros hongos que producen capas o manchas en las plantas

Botritis

La botritis parasita flores, frutos, hojas y tallos tiernos; sus esporas están siempre en el aire. Genera una podredumbre blanda y gris y, cuando ataca los tallos, puede matar la planta.

Lo mejor es prevenir controlando el exceso de humedad; elimina las partes muertas y desinfecta con un fungicida orgánico como purín de ortigas o cola de caballo.

Mildiu

El mildiu es provocado por oomicetos que parasitan a través del agua de lluvia o riego, en ambientes húmedos y cálidos. Se ven manchas verde claro o amarillas en la hoja y una pelusilla blanco-grisácea en el envés, que luego se torna marrón.

El tratamiento consiste en podar las partes afectadas, aislar la planta y aplicar cola de caballo o purín de ortigas.

Roya

La roya aparece en ambientes húmedos, especialmente en primavera y otoño, y se identifica por su característico tono naranja en el envés de las hojas, que terminan cayendo.

El tratamiento consiste en podar las partes afectadas e impregnar la planta con cola de caballo o purín de ortigas. Como remedios caseros, aunque menos eficaces, están la cebolla, el ajo o la manzanilla.

Negrilla

La fumagina o negrilla es un hongo no parásito, un polvo negro sobre hojas, tallos y frutos. El daño es sobre todo estético, pero dificulta la entrada de luz y aire.

Se asienta sobre la melaza que excretan plagas como el pulgón y la cochinilla. Si hay plaga, trata con un insecticida ecológico; si no la hay, limpia las hojas con aceite de neem, que además previene plagas.

Cómo prevenir los pelos blancos y los hongos

Las plantas, como todo ser vivo, sufren enfermedades, y entre las más temidas están los hongos: microorganismos que habitan en el suelo y los sustratos y que suelen aparecer con exceso de humedad.

Cuando se vuelven visibles, la enfermedad ya ha avanzado bastante, así que prevenir e identificar a tiempo es clave. La observación frecuente y los métodos naturales son tus mejores aliados para mantenerlos a raya.

  • Riega sin excesos: procura espaciar los riegos dejando que el sustrato se seque ligeramente entre riego y riego.
  • Evita mojar el follaje: es mejor regar en la base de la planta, manteniendo hojas y tallos secos.
  • Riega por la mañana: regar las plantas por la mañana en vez de por la noche permite que el agua se evapore durante el día.
  • Mejora la ventilación: airea y ventila el espacio donde tienes tus plantas.
  • Evita el amontonamiento: no coloques las plantas demasiado juntas para que reciban suficiente aire y puedan secarse bien después de regarlas.
  • Proporciona iluminación adecuada: al moho le gustan los lugares oscuros y húmedos.
  • Usa un sustrato drenante: incorpora perlita, greda volcánica o bolas de arcilla para asegurar un buen drenaje y un correcto desarrollo de las raíces.
  • Elimina los restos vegetales: retira las hojas muertas, las flores marchitas y los tejidos enfermos.
  • Limpia las herramientas: desinfecta las herramientas después de tratar una planta enferma para no propagar el hongo.
  • Controla las plantas nuevas: inspecciona las plantas antes de introducirlas junto a las demás.
  • Usa variedades resistentes: algunas plantas y especies de árboles son más propensas al oídio que otras.
  • Renueva el sustrato contaminado: si la tierra se ha visto atacada por el hongo ya no podrás utilizarla de nuevo.

Una técnica que puede resultar beneficiosa es asegurarse de espaciar las plantas para una mejor circulación del aire o instalar camas elevadas, esto puede ayudar a prevenir brotes ya que el suelo se seca más rápidamente después del riego y un suelo seco no es el ambiente ideal para la sclerotinia.

También puede ser una buena idea rotar los cultivos porque los hongos son específicos del cultivo, por lo que una rotación significa asegurará el crecimiento de planta más resistente a enfermedades.

No escatimes con el sustrato. Aunque pueda parecer que la tierra es para toda la vida, también tiene fecha de caducidad y es conveniente desecharla a partir de los 15 meses de haber sido abierta.

Para conservar todas sus propiedades y evitar que hongos y parásitos puedan contaminar la tierra abierta, ciérrala bien después de usarla. Reciclar es muy importante, pero en este caso es peligroso.

La tierra que ha sufrido una infestación grave se convierte en terreno peligroso por lo que la única opción es eliminar y reemplazar la tierra infectada con tierra fresca.

Qué hacer si no estás seguro del diagnóstico

Muchas personas confunden el moho blanco de las plantas con problemas de insectos como las cochinillas o los pulgones lanudos. La observación de cerca permite comprobar si la capa blanca se puede retirar como polvo, si está formada por insectos o si procede de un tejido podrido.

También conviene revisar el envés de las hojas, los tallos, las axilas, las raíces y la superficie del sustrato. La combinación de capa blanca, melaza, insectos visibles y hormigas orienta hacia una plaga; la combinación de manchas, deformaciones y polvo superficial orienta hacia oídio; y la presencia de humedad, pudrición, micelio algodonoso y masas negras hace sospechar de esclerotinia.

Cuando la infección regresa temporada tras temporada, aparecen crecimiento atrofiado, hojas amarillentas o menos flores, o no está claro si se trata de un hongo, una plaga o estrés ambiental, es necesario revisar cuidadosamente las condiciones de cultivo y valorar una identificación especializada.

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