El aceite de lavanda puede incorporarse a la rutina capilar como masaje para el cuero cabelludo, añadido al champú o acondicionador, o en forma de mascarilla capilar. El aceite esencial debe diluirse adecuadamente en un aceite portador antes de aplicarlo sobre la piel o el cuero cabelludo para evitar irritaciones.
La forma más sencilla consiste en mezclar unas gotas de aceite esencial de lavanda con aceite de almendras, aplicar una pequeña cantidad sobre el cabello limpio y seco, masajear suavemente el cuero cabelludo, dejar actuar entre 15 y 30 minutos y lavar después con un champú suave. Se recomienda utilizarlo 2 o 3 veces por semana, no todos los días.
Qué es el aceite de lavanda
El aceite de lavanda es un aceite esencial extraído de las flores de la planta de lavanda. Es conocido por su aroma relajante y sus numerosas propiedades terapéuticas. El aceite de lavanda es muy utilizado en el cuidado de la piel y el cabello debido a sus múltiples beneficios.
El aceite esencial de Lavanda proviene de la planta de jardín lavanda, cuyo nombre científico es lavandula angustifolia. Otros nombres para esta planta son lavanda común, lavanda auténtica y lavanda inglesa.
Los aceites esenciales son productos obtenidos a partir de materia prima vegetal mediante procesos de destilación. Son productos muy aromáticas y ligeros, sin ninguna cantidad de grasa, que poseen propiedades estupendas en muchos campos de aplicación.
El aceite de lavanda (también conocido como lavandula angustifolia) es un tipo de aceite esencial que proviene de las flores de la planta de lavanda. Por su parte, los aceites esenciales son líquidos concentrados derivados de las partes aromáticas de las plantas, como las flores, las raíces y las hojas mediante un proceso llamado destilación al vapor.
El aceite de lavanda está compuesto, principalmente, por linalool, acetato de linalilo, lavandulol, geraniol y eucaliptol, que tienen propiedades antibacterianas y antifúngicas.
Aceite esencial y oleato de lavanda: diferencias importantes
La lavanda se emplea habitualmente en forma de aceite esencial de lavanda, un extracto muy concentrado obtenido por la destilación al vapor de las flores. Precisamente por esa alta concentración de compuestos activos, debe emplearse siempre con precaución y, por lo general, diluido, ya que en algunas personas puede provocar irritación.
Por ello, para cuidar la piel y el cabello, una alternativa más suave es el aceite de lavanda u oleato. Se obtiene dejando macerar flores de lavanda en un aceite vegetal (como el de almendras, el de oliva o el de jojoba).
De este modo, el aceite vegetal aporta sus propias propiedades hidratantes y protectoras, mientras que la maceración incorpora parte de los compuestos beneficiosos de la lavanda.
Aunque el oleato no tiene la potencia del aceite esencial, es una buena opción para nutrir, suavizar y ayudar a mantener la piel y el cabello en buen estado.
Beneficios del aceite de lavanda para el cabello
Fortalece el cabello
El aceite de lavanda fortalece el cabello desde la raíz, ayudando a prevenir la rotura y promoviendo su crecimiento saludable.
El aceite de lavanda para el pelo previene la caída del mismo, por lo que es fantástico para quienes afrontan este problema. Ya sea de manera circunstancial, por el estrés o la alimentación, o de manera más permanente.
El aceite de lavanda limpia en profundidad el cuero cabelludo, lo que conduce a que los folículos pilosos funcionen correctamente y se fortalezca el pelo. Así, el pelo se vuelve menos quebradizo y adquiere volumen.
Puede favorecer un crecimiento más saludable
Aunque no existen estudios concluyentes al respecto, se cree que el aceite esencial de lavanda puede mejorar la circulación sanguínea en el cuero cabelludo, lo que a su vez puede promover un crecimiento más saludable del cabello.
Además, la lavanda es conocida por estimular la circulación sanguínea en el cuero cabelludo, favoreciendo así el crecimiento del cabello. Al incorporarla regularmente a tu rutina capilar, puedes fortalecer el cabello y mejorar su salud.
La capacidad del aceite de lavanda para mejorar la salud del pelo y su brillo natural lo convierten en el mejor aliado de toda rutina capilar que se precie.
Acondiciona, suaviza y aporta brillo
Actúa como un acondicionador natural, suavizando y desenredando el cabello, mejorando su manejabilidad y brillo.
La lavanda es también un buen acondicionador natural, ya que aporta suavidad, textura y brillo al pelo. Los productos capilares formulados con lavanda son recomendables para cabellos con frizz, ya que reduce el encrespamiento y mejora el estado de la fibra capilar.
Calma el cuero cabelludo
Sus propiedades calmantes pueden aliviar la irritación y el picor del cuero cabelludo, promoviendo un entorno saludable para el crecimiento del cabello.
Las propiedades calmantes y equilibrantes del aceite esencial de lavanda pueden ayudar a promover un cuero cabelludo saludable y a mejorar la apariencia general del cabello.
Las propiedades antiinflamatorias y calmantes del aceite esencial de lavanda pueden ayudar a aliviar la picazón y la irritación del cuero cabelludo, dejándolo más cómodo y saludable.
Ayuda a controlar la caspa
El aceite de lavanda puede ayudar a controlar la caspa y a mantener un cuero cabelludo limpio y saludable.
El aceite esencial de lavanda posee propiedades antimicrobianas, lo que lo convierte en un tratamiento eficaz contra la caspa.
Son sus propiedades antisépticas y antiinflamatorias las que hacen de la lavanda un gran aliado para combatir la caspa. De entre los beneficios del aceite de lavanda para el pelo destaca su capacidad para calmar el cuero cabelludo, reduciendo la picazón que acompaña con el exceso de caspa.
Puede ayudar a equilibrar la grasa
La lavanda equilibra el pH del cuero cabelludo y contiene propiedades antisépticas que ayudan a reducir el exceso de sebo en el pelo.
De esta forma, el aceite esencial de lavanda resulta altamente beneficioso para personas con cabello con tendencia grasa.
Si sientes que tu cabello está siempre grasoso, la lavanda puede ayudarte a equilibrar esa producción de sebo que tanto te molesta.
Actividad antimicrobiana
En primer lugar, tiene propiedades antibacterianas y antimicóticas. Es decir, propiedades antisépticas.
Por otro lado, las propiedades antimicrobianas del aceite esencial de lavanda también tienen repercusiones en el estado de salud de nuestro cabello. Como impedir el surgimiento de toda clase de microorganismos como bacterias u hongos que pueden acabar generando picores e infecciones.
La lavanda ha demostrado actividad antimicrobiana frente a determinados microorganismos en algunos estudios, una propiedad que puede contribuir a mantener la piel y el cuero cabelludo en buen estado.
Cómo aplicar aceite de lavanda en el cabello
El empleo del aceite esencial de lavanda para el pelo puede variar. Así, encontramos tres métodos. Bien como aceite para masajes capilares. Bien como añadido en los champús o acondicionadores que utilicemos en la ducha normalmente. O bien como mascarilla capilar.
Es más, muchas de las mascarillas capilares industriales ya incorporan aceite esencial de lavanda. Eso sí, siempre utilizando dosis muy bajas, entre dos y cinco gotitas.
1. Masaje capilar con aceite diluido
Se puede agregar unas gotas de aceite esencial de lavanda al champú o al acondicionador para obtener beneficios adicionales, o diluirlo en un aceite portador y aplicarlo directamente en el cuero cabelludo.
Mezcla una gota de Lavanda con varias cucharadas de un aceite portador, como aceite de coco. Enseguida usa el producto resultante como aceite para masaje.
Masajeando suavemente el cuero cabelludo con un mezcla de aceite esencial de lavanda diluido en un aceite vegetal (como aceite de almendras dulces), se pueden reducir las molestias y la descamación.
2. Añadido al champú o acondicionador
Añadiendo unas gotas de aceite esencial de lavanda a tu champú o acondicionador, puedes hidratar y calmar un cuero cabelludo seco.
Otra forma sencilla de incorporar aceites esenciales en tu rutina capilar es añadir unas gotas a tu champú o acondicionador. Esto puede mejorar las propiedades de tus productos capilares, proporcionando beneficios adicionales como una mayor hidratación o una limpieza más profunda.
Asegúrate de mezclar bien y usar los productos como lo haces de forma habitual.
Añadir Lavanda a tu champú cuando te lavas el cabello, ayuda a disfrutar de la tranquilidad que inspira el aroma del aceite durante todo el día.
3. Como mascarilla capilar
El aceite esencial de lavanda puede ayudar a reparar el daño causado por el calor y los productos químicos al fortalecer el cabello y mejorar su elasticidad. Se puede aplicar como tratamiento intensivo o añadir unas gotas al champú o al acondicionador.
Aplica esta mezcla en el cuero cabelludo y el cabello, masajeando de manera suave para asegurar una distribución uniforme. Deja actuar durante al menos 30 minutos antes de lavar con tu champú habitual.
Para una hidratación profunda, considera usar aceites esenciales como tratamiento nocturno. Mezcla el aceite esencial con un aceite portador y aplícalo en tu cabello antes de dormir.
Envuelve tu cabello con una toalla o usa un gorro de ducha para proteger la ropa de cama. Lava tu cabello a la mañana siguiente para obtener un cabello suave y nutrido.
4. En medios y puntas
En este último formato podremos aplicarlo directamente sobre el cabello de medios a puntas para beneficiarnos de sus propiedades acondicionadoras.
El oleato de lavanda que acabamos de ver se puede usar directamente en la piel o el cuero cabelludo, para hidratarlos y calmarlos.
Cómo preparar aceite de lavanda diluido en casa
La esencia o aceite esencial de lavanda es súper concentrada, o sea, tiene un montón de componentes activos de la planta en un poquitín de líquido.
Por esta razón, si pones lavanda para el pelo directamente en tu piel o en tu cuero cabelludo, puedes tener una reacción no muy agradable.
Diluir el aceite en otro más suave, como el de almendras, hace que puedas disfrutar de todos los beneficios de la lavanda sin irritar tu piel.
Ingredientes
- Aceite esencial de lavanda: pon 5-10 gotitas.
- Aceite de almendras: unos 100 ml serán suficientes.
Preparación
- Lo primero que tienes que hacer es encontrar un recipiente que puedas cerrar bien, para que no se te escape ninguna de las propiedades maravillosas de estos aceites.
- Una vez lo tengas, añade las gotitas de aceite esencial de lavanda en el recipiente.
- A continuación, añade los 100 ml de aceite de almendras.
- Este aceite será la base que ayudará a que el aceite de lavanda se distribuya perfectamente en tu cuero cabelludo.
- Cierra el recipiente y agita bien fuerte para que los dos aceites se mezclen bien.
- Este paso es importante: déjalo reposar durante 24 horas antes de usarlo.
- Así las propiedades de la lavanda se integrarán mucho mejor con el aceite de almendras.
- Recuerda que esta mezcla la puedes utilizar varias veces, así que guárdala en un lugar fresco y seco para que te dure más.
Cómo aplicar la mezcla paso a paso
- Antes que nada, asegúrate de tener el cabello limpio y seco.
- Coge una pequeña cantidad del aceite que preparaste.
- No necesitas mucho, con unas pocas gotas será suficiente para empezar, puedes ajustar la cantidad según lo largo de tu cabello.
- Frótate las manos con el aceite y pásalas por tu cabello, asegurándote de llegar bien al cuero cabelludo.
- Hazte un masajito en la cabeza con movimientos circulares, esto además de sentirse súper bien, ayuda a activar la circulación.
- Deja que el aceite actúe por unos 15-20 minutos.
- Pasado el tiempo, lávate el pelo como lo haces normalmente.
- Es preferible usar un shampoo suave para que los beneficios de la lavanda para el pelo perduren.
También se recomienda dejar el aceite esencial de lavanda en el cabello durante al menos 20-30 minutos para permitir que se absorban sus beneficios antes de enjuagarlo.
Frecuencia de uso
Usar este aceite todos los días podría ser demasiado para tu cabello, y terminarías teniendo el efecto contrario al deseado, pudiendo dejar tu pelo demasiado graso.
Lo mejor es usarlo 2 o 3 veces por semana, así le das tiempo a tu cabello de absorber todos los nutrientes y beneficios que la lavanda y el aceite de almendras tienen para ofrecer.
El aceite esencial de lavanda se puede aplicar en cualquier momento, ya sea como parte de tu rutina de cuidado capilar regular o como tratamiento intensivo antes de lavar el cabello.
Cómo hacer un oleato de lavanda
Hacer un aceite u oleato de lavanda en casa es muy sencillo, aunque requiere algo de tiempo.
Lo primero es elegir el aceite vegetal que usarás como base. Elia Lugilde lo hace con aceite de oliva virgen extra, pero también recomienda usar “aceite de almendras, de coco, o incluso aceite de rosa mosqueta si buscas un extra regenerador”.
Lo primero, de acuerdo con la experta, es secar la lavanda. Para ello, recoléctala, dejando también flores para los polinizadores, átala en ramilletes y cuélgala boca abajo en un lugar fresco, ventilado y sin sol directo hasta que esté completamente seca.
Para hacer tu aceite de lavanda, primero tendrás que secarla y el método tradicional para hacerlo consiste en colgarla del revés.
Pasos para preparar el oleato
- Desmenuza las flores y colócalas dentro de un tarro de cristal limpio que tenga tapa.
- Rellena el tarro con el aceite vegetal que prefieras, asegúrate de que sea de calidad, y tápalo.
- Déjalo macerar durante un mes, en un lugar cálido o al sol, removiéndolo de vez en cuando.
- Si quieres acelerar el proceso, Lugilde propone infusionar las flores en el aceite al baño maría durante una hora a fuego muy lento.
- Cuela el aceite y guárdalo en un frasco oscuro o en goteros.
Qué tipo de cabello puede beneficiarse más
El aceite esencial de lavanda es adecuado para todo tipo de cabello, pero especialmente beneficioso para aquellos con cuero cabelludo seco, irritado o propenso a la caspa.
La lavanda aporta un aroma relajante y beneficios calmantes e hidratantes para la piel.
Los aceites vegetales ayudan a reforzar la barrera cutánea y reducen la pérdida de agua de la piel. Esto hace que favorezcan la hidratación y la elasticidad de la piel, además de aportar suavidad e hidratación al cabello.
Algunos aceites pueden ser demasiado pesados para ciertos tipos de cabello, especialmente el cabello fino o graso, por lo que es crucial seleccionar el aceite y el método de aplicación adecuados para tu tipo de cabello.
¿La lavanda puede frenar la caída del cabello?
De entre los beneficios del aceite de lavanda para el pelo destaca su acción fortalecedora del pelo. Es por esto que en muchas ocasiones podemos escuchar que la lavanda frena la caída del pelo y que, además, fomenta el crecimiento capilar.
La aplicación de lavanda en el cuero cabelludo combate la caída del pelo en casos donde esa pérdida capilar es controlada y normal, como en casos de caída estacional.
Sin embargo, la lavanda no es eficaz en pacientes con alopecia y en ningún caso se puede considerar como tratamiento de la alopecia.
El aceite de lavanda contribuye al correcto funcionamiento y mantenimiento de los folículos pilosos, pero ante una alteración capilar como la alopecia o un efluvio telógeno se requieren otro tipo de tratamientos capilares con eficacia médica demostrada.
Aunque no hay evidencia científica sólida que respalde este reclamo, algunas personas encuentran que el aceite esencial de lavanda ayuda a fortalecer el cabello y puede reducir la rotura, lo que puede disminuir la apariencia de pérdida de cabello.
Precauciones antes de aplicar aceite de lavanda
Eso sí, el aceite esencial de lavanda debe ser empleado de diferente manera en función del objetivo que estamos persiguiendo. Y, como con cualquier otro aceite esencial, tan concentrado, tener mucho cuidado con el abuso.
Es importante diluir siempre el aceite esencial de lavanda en un aceite portador antes de aplicarlo en el cuero cabelludo para evitar posibles irritaciones.
Usar aceites esenciales sin diluir puede causar irritación en el cuero cabelludo y el cabello.
Además, se debe evitar el contacto directo con los ojos y mantener fuera del alcance de los niños.
Prueba de sensibilidad
También es recomendable realizar una prueba de alergia antes de usar cualquier aceite esencial nuevo. Aplica una pequeña cantidad de la mezcla diluida en una zona de la piel y espera 24 horas para ver si hay alguna reacción adversa.
Si nunca has usado el aceite esencial de Lavanda en tu piel, es posible que debas realizar una prueba de sensibilidad. Aplica una pequeña cantidad del aceite diluido en la parte interior de la muñeca o en la parte inferior del brazo.
Mantén la zona en observación durante las siguientes horas. Si no experimentas ningún tipo de reacción, puedes aplicar el aceite en otros lugares de la piel.
Cabello teñido o tratado químicamente
El aceite esencial de lavanda es suave y no suele causar daño a cabellos teñidos o tratados químicamente. Sin embargo, se recomienda realizar una prueba de parche para detectar posibles reacciones alérgicas.
Embarazo y situaciones especiales
Si estás embarazada, evita el uso de aceites esenciales y consulta siempre con un médico.
El aceite esencial de Lavanda se considera generalmente seguro para su uso por un amplio rango de personas, pero es importante saber cómo usar cualquier aceite de forma segura.
Lo que no debe hacerse
No se debe ingerir el aceite esencial de lavanda sin diluir.
No. El aceite sin diluir es extremadamente potente, y podría alcanzar fácilmente un nivel de toxicidad al beberlo.
También debe evitarse el uso excesivo sobre el cuero cabelludo, especialmente cuando el cabello es fino o tiene tendencia grasa.

La aplicación correcta comienza con una pequeña cantidad, continúa con un masaje suave y termina con un lavado cuidadoso para retirar el exceso de aceite.
ACEITE DE MASAJE RELAJANTE con lavanda y naranjas dulces
El masaje capilar permite distribuir la mezcla de manera uniforme y puede contribuir a una sensación de confort en el cuero cabelludo.