Para quitarse una pestaña del ojo de forma segura, lávate las manos, parpadea varias veces y, si no sale, enjuaga el ojo con solución salina o agua limpia. Si la pestaña es visible en la parte blanca del ojo, puedes retirarla suavemente con un pañuelo limpio, una gasa estéril o un bastoncillo de algodón húmedo.
No te frotes el ojo ni tires de la pestaña con fuerza, porque podrías raspar la superficie ocular, empujarla más adentro o provocar irritación. Si no consigues extraerla después de varios intentos, o aparece dolor persistente, visión borrosa o irritación, es recomendable acudir a un oftalmólogo.
Pasos para quitar una pestaña del ojo
1. Lávate las manos
Antes de tocar el área alrededor de tus ojos, es fundamental que te laves las manos con agua y jabón. Esto previene la entrada de bacterias que podrían causar infecciones o irritación.
Antes de acercarte a los ojos, asegúrate de que no vas a manchártelos de bacterias.
2. Busca la pestaña con buena iluminación
Colócate frente a un espejo con buena iluminación. Esto te permitirá ver mejor la pestaña o el objeto extraño en tu ojo. Intenta identificar su ubicación exacta sin tocar tu ojo de inmediato.
Mírate en un espejo, tira suavemente de la piel de debajo del ojo e identifica al culpable.
3. Parpadea suavemente
A veces, simplemente parpadear varias veces puede desalojar una pestaña o partícula sin necesidad de intervenir físicamente. Mantén el ojo cerrado durante unos segundos y parpadea fuerte pero suavemente para que el objeto se desplace hacia el borde del ojo y pueda salir por sí solo.
Antes de intentar quitártela tú mismo, respira hondo y parpadea varias veces. El lubricante natural que produce tu ojo podría barrerlo por ti.
Si la pestaña se ha quedado atrapada bajo el párpado superior, jala el párpado con suavidad, no con fuerza. Tus pestañas superiores e inferiores deben tocarse. Parpadea una o dos veces con tu párpado cerrado.
4. Usa solución salina o colirio
Si el parpadeo no funciona, aplica unas gotas de colirio o solución salina para lubricar el ojo. Esto ayudará a mover el objeto hacia la esquina del ojo, donde podrás retirarlo más fácilmente.
La solución salina, como el agua mineral, está más esterilizada que el agua corriente y es más segura para los ojos. Toma un cuentagotas y llénala con solución salina. Vierte algunas gotas directamente en tu ojo abierto. Con un poco de suerte, la pestaña se saldrá de inmediato.
Muchas soluciones salinas vienen en botellas pequeñas con un hueco en la parte superior. Si este es el caso, no es necesario que uses un cuentagotas. Simplemente levanta la botella y vierte algunas gotas en tu ojo. Parpadea y, si fuera necesario, repite este proceso varias veces hasta que la pestaña se salga.
5. Enjuaga el ojo con agua limpia
Salpicar tus ojos con agua puede hacer que saques la pestaña simplemente al enjuagarte. Lo ideal es que uses agua mineral y embotellada, ya que está más esterilizada que el agua corriente. Puedes usar agua corriente si no tienes agua mineral o embotellada.
Haz un cuenco con tus manos, toma un poco de agua en ellas y salpícala en tus ojos. Está bien que parpadees cuando el agua toque tus ojos. En caso de que fuera necesario, repite este proceso varias veces hasta que la pestaña se haya salido.
Esta es otra manera un poco más cuidadosa de sacarte la pestaña al enjuagarte con agua. Usa agua mineral o embotellada en caso de que tengas alguna de ellas. Vierte agua en un recipiente grande.
Baja tu rostro lentamente, con los ojos abiertos, hacia el agua hasta que el líquido toque tus ojos. Si tienes ganas de parpadear cuando tus ojos toquen el agua, entonces hazlo. Lo importante es que el líquido toque tus ojos. Luego, la pestaña debe salir y estar en el recipiente.
6. Retira la pestaña únicamente si es visible
Si la pestaña es visible, puedes usar un pañuelo limpio o una gasa estéril para retirarla suavemente. Nunca tires de la pestaña con fuerza.
Para emplear este método, debes preparar el camino localizando a la pestaña y lavando tus manos. Debes usar tus dedos o un hisopo para sacar la pestaña solo si está en la parte blanca y no en el iris de tu ojo.
El iris es más sensible y es posible que prefieras ver a un oftalmólogo si la pestaña está en ese lugar.
Cómo retirar una pestaña con un bastoncillo de algodón
Si la pestaña aún está alrededor, mueve el ojo para intentar colocarla en la parte blanca del ojo y, a continuación, utiliza un bastoncillo de algodón húmedo para retirarla suavemente.
Humedece un hisopo metiendo la punta en una solución salina. La solución salina no lastimará tu ojo. Para humedecer el hisopo, puedes desenroscar la botella de solución salina y meter el hisopo o verter un poco de solución salina en un recipiente y meter el hisopo dentro de ese recipiente.
Haz que el hisopo toque suavemente la pestaña. Hazlo con el ojo abierto. Es posible que quieras mantener tus párpados abiertos con una mano mientras que con la otra mano tomas el hisopo.
Lo ideal es que la pestaña se pegue al hisopo y la saques sin ningún percance y con facilidad. Simplemente empuja el hisopo junto con la pestaña directamente hacia atrás.
¿Se puede sacar una pestaña con los dedos?
Este método implica que pases tu dedo por tu ojo o que saques la pestaña con tu dedo. Asegúrate de que tus manos estén limpias y de mantener los ojos abiertos.
Es posible que quieras sostener con los dedos de tu mano no dominante los párpados del ojo afectado para mantenerlo abierto. Con un dedo de la otra mano, simplemente pasa tu dedo por la pestaña con un movimiento deslizante.
No parpadees. La pestaña se saldrá de tu ojo por el movimiento deslizante de tu dedo.
Si pasar el dedo por tu ojo no logra sacar la pestaña, sujétala con dos dedos cuidadosamente. Tus dedos deben tocar ligeramente tu ojo cuando sujetes la pestaña con ellos.
Una vez que hayas tomado la pestaña entre tus dedos, sácala con cuidado.
Qué no debes hacer
- No te frotes el ojo, ya que esto podría raspar la superficie ocular o empujar la partícula más adentro.
- No tires de la pestaña con fuerza.
- No uses pinzas si existe riesgo de tocar el ojo o el iris.
- No intentes extraerla repetidamente si el ojo empieza a doler o irritarse.
- No utilices vapor o agua hirviendo cerca de los ojos.
Aunque el reflejo natural es frotarse el ojo para tratar de eliminar el objeto, esto no es recomendable, ya que podría empeorar la situación al raspar la superficie ocular o empujar la partícula más adentro.
En el caso de que vayas a usar un vaporizador o agua hirviendo para que, con el vapor, el pegamento se disuelva, debes tener mucho cuidado ya que con demasiadas altas temperaturas podríamos causar agresiones en el contorno de los ojos. Por eso, se recomienda alejarse lo máximo posible del vapor o dejarlo solo como última alternativa.
Cuándo acudir al oftalmólogo
Si, después de varios intentos, no logras quitar el objeto o sientes dolor persistente, visión borrosa o irritación, es recomendable acudir a un oftalmólogo. Estos síntomas podrían indicar una lesión más grave que debe ser tratada por un profesional.
El doctor no debe demorarse más de cinco minutos en sacar la pestaña. Especificarle de antemano lo que necesitas aumenta tus probabilidades de ver al doctor ese mismo día.
Puedes acudir a un optometrista u oftalmólogo. Los optometristas tratan principalmente los problemas en la visión, pero también están capacitados para lidiar con algunas enfermedades y problemas oculares.
Los oftalmólogos son doctores que tratan diversos problemas oculares. El doctor sacará la pestaña rápidamente y sin ningún percance, asegurando que tu ojo no se infecte.
Cómo quitar pestañas postizas sin dañar las naturales
Los tirones no son una opción porque nos podemos llevar una gran cantidad de pelos de golpe y quedarnos con unas pestañas despobladas, además de débiles, todo lo contrario, a lo que buscamos al llevarlas.
Lo imprescindible que debes saber antes de eliminar las pestañas es que jamás debes pegar tirones en seco, ya que eso no solo debilitará nuestras pestañas naturales, sino que arrancaremos muchas de ellas al quedarse adheridas a la banda de la pestaña postiza, dejándonos mucha menos cantidad, favoreciendo su rotura o caída.
Preparación
En primero lugar, utilizaremos un desmaquillante de ojos para eliminar todos los restos de maquillaje que puedan quedar, para pasar a un limpiador facial que deje del todo purificada el área y después enjuagaremos con agua templada.
Estos se aplicarán con las manos o con un disco desmaquillante, ejerciendo una ligerísima presión.
Uso de un removedor específico
En el mercado hay múltiples removedores de pestañas diseñados en específico para quitar las pestañas postizas de forma segura y retirar el pegamento utilizado en ellas. Estos suelen ser soluciones líquidas que se aplican con empapando un bastoncillo de algodón o un disco para la limpieza del maquillaje.
Las pestañas postizas necesitan de un producto capaz de disolver el pegamento que las mantiene adheridas, sin dañar la delicada zona de los ojos. Por eso, este tipo de fórmulas deben ser de una textura rica u oleosa, para eliminar los restos de adhesivo, además de aptas para el uso en la zona del contorno.
Pero, si no es así, aplica un removedor de pestañas sobre las postizas y pasados unos segundos, ve retirándolas con delicadeza y sin pegar tirones.
Con cualquier producto que utilizamos para retirar las pestañas, una vez despegadas, tendremos que pasar un bastoncillo para quitar los restos de pegamento en los ojos porque estos también son residuos dañinos que pueden ir afectando a la resistencia y salud general de las pestañas naturales.
Por tanto, es importante que todo el ojo quede limpio y sin ningún resto.
Alternativas aceitosas
Los aceites naturales como el aceite de oliva o el aceite de argán e incluso el aceite de coco también pueden servir para ayudar a quitar las pestañas postizas, pero siempre utilizados en poca cantidad, sobre un disco de algodón o untados suavemente en la piel, para que el postizo se deprenda.
Por último, enjuagaremos suavemente con agua templada.
Cómo quitar extensiones de pestañas
Las extensiones de pestañas son una solución popular para aquellas personas que desean unas pestañas más largas y voluminosas sin necesidad de maquillaje diario. Sin embargo, hay ocasiones en las que es necesario quitar las extensiones, ya sea por acumulación de tiempo, por la caída natural de las mismas o por razones de salud ocular.
Es importante realizar este proceso con cuidado, ya que el mal uso de productos o técnicas puede dañar tanto las extensiones como tus pestañas naturales.
Lo más recomendable es que, si no tienes experiencia o dudas sobre cómo proceder, consultes a un profesional en un salón de belleza especializado, ellos cuentan con los productos adecuados y la formación necesaria para retirar las extensiones de forma correcta y sin dañar tus pestañas naturales.
Removedor de extensiones
Uno de los más efectivos y seguros es el uso de un removedor de extensiones de pestañas, que está diseñado específicamente para disolver el pegamento utilizado para fijar las extensiones.
Estos productos están formulados con ingredientes suaves que no dañan las pestañas naturales, pero aún así logran remover las extensiones de forma efectiva.
Para comenzar, asegúrate de que tu rostro esté limpio y seco. Si tienes maquillaje en los ojos, retíralo cuidadosamente con un desmaquillante suave para evitar la irritación.
Luego, aplica el removedor de extensiones de pestañas en la base de las pestañas, teniendo cuidado de no aplicar demasiado producto en la piel o en los ojos. Deja actuar el removedor durante unos minutos, según las indicaciones del producto, para que el pegamento se ablande.
Con un hisopo o bastoncillo de algodón o un aplicador, comienza a deslizar suavemente las extensiones hacia abajo. Si alguna extensión no se quita con facilidad, no la fuerces; repite el proceso si es necesario.
Aceite de oliva o aceite de coco
Si prefieres un método más natural, el aceite de oliva o el aceite de coco pueden ser alternativas efectivas para quitar las extensiones de las pestañas.
Estos aceites son conocidos por sus propiedades suavizantes, que pueden ayudar a descomponer el pegamento de las extensiones sin causar daño a las pestañas naturales.
Para usar este método, dispón de un algodón limpio y aplícalo con cuidado sobre la línea de las pestañas. Deja que el aceite repose sobre las extensiones durante unos minutos para que el pegamento se ablande.
A continuación, usa un aplicador suave o un hisopo de algodón para retirar las extensiones de las pestañas.
Precauciones con las extensiones
Al quitar las extensiones de pestañas, es importante tener en cuenta algunas precauciones para evitar dañar tus pestañas naturales. Lo primero es no apresurarse durante el proceso.
Las extensiones de pestañas están fuertemente adheridas a las pestañas naturales, por lo que es fundamental ser paciente y permitir que el removedor o el aceite actúe de manera efectiva.
Evita frotar o tirar de las extensiones con fuerza, ya que esto puede arrancar tus pestañas naturales, lo que podría causar un daño irreversible.
Además, no utilices productos no recomendados para este fin, como desmaquillantes a base de aceite o productos agresivos, ya que pueden debilitar o romper tus pestañas naturales.
Si después de intentar retirar las extensiones no puedes hacerlo de manera efectiva, es recomendable acudir a un profesional.
Cómo retirar pestañas magnéticas
Las pestañas magnéticas se han convertido en una gran alternativa para quienes buscan una mirada impactante sin usar pegamento. Son fáciles de poner, reutilizables y muy prácticas.
Aunque las pestañas magnéticas no usan pegamento, tienen pequeños imanes que se adhieren a un delineador especial o a otra tira magnética. Si las quitas con prisa o sin cuidado, podrías arrancarte tus propias pestañas o irritar la zona del párpado.
Hacerlo bien te ayuda a evitar la caída de tus pestañas naturales, prolongar la vida útil de tus pestañas magnéticas y mantener la zona de los ojos libre de irritaciones.
Procedimiento
- Lávate bien las manos antes de tocar cualquier parte de tu rostro.
- Ubica bien los imanes antes de intentar separarlos.
- No tires hacia afuera.
- Limpia las pestañas magnéticas después de retirarlas.
- Desmaquilla tus ojos sin frotar con fuerza.
Si usas pestañas magnéticas con delineador magnético, los imanes estarán adheridos a ese delineador. Si son de tipo “sándwich” -una pestaña arriba y otra abajo de tus naturales-, ubica ambas tiras antes de intentar separarlas.
Si son con delineador magnético, sujeta la pestaña desde el borde exterior y haz un pequeño movimiento hacia los lados, como si “despegaras” los imanes del delineador. Hazlo despacio, sin forzar.
Si es un tipo sándwich, utiliza las yemas de los dedos para separar las dos tiras magnéticas. Desliza con cuidado una hacia arriba y otra hacia abajo, sin tirar de tus pestañas naturales.
Limpieza de las pestañas magnéticas
Una vez que las quites, no las guardes sin limpiarlas. Utiliza un algodón con un poco de desmaquillante sin aceite para limpiar los imanes y cualquier residuo de delineador.
Así evitas que se acumulen bacterias y alargas su duración.
Guarda las pestañas en su caja original para que no se deformen. No uses productos aceitosos cerca de los imanes. Límpialas después de cada uso. No las compartas con otras personas.
Cuidados después de retirar pestañas postizas o extensiones
Una vez que hayas retirado las extensiones de pestañas, es importante cuidar y fortalecer tus pestañas naturales. Las extensiones de pestañas pueden debilitar las pestañas originales debido a la presión que ejercen, por lo que es recomendable darle tiempo a tus pestañas para que se recuperen.
Evita el uso de máscara de pestañas durante unos días para permitir que las pestañas crezcan de manera natural.
Además, es recomendable mantener una rutina de limpieza suave en la zona de los ojos para evitar la acumulación de grasa o residuos de maquillaje.
Hidratación de la zona ocular
Para que las pestañas naturales se mantengan saludables después de la retirada de las extensiones, es fundamental hidratar bien la zona. La piel de los párpados es delicada, y cuando las extensiones se retiran, puede quedar algo irritada o deshidratada.
Utiliza cremas o aceites naturales que sean suaves y adecuados para la zona de los ojos. Los aceites como el de almendras dulces, argán o rosa mosqueta son excelentes opciones para hidratar y regenerar la piel, además de fortalecer las pestañas.
Masajear suavemente la base de las pestañas con estos aceites ayudará a estimular la circulación y mejorar la salud capilar de las pestañas naturales.
Puedes fortalecer tus pestañas con aceites naturales como el aceite de ricino, que es conocido por promover el crecimiento de las pestañas. Aplica una pequeña cantidad de aceite de ricino en las pestañas antes de acostarte y déjalo actuar durante la noche.
Esto ayudará a nutrir las pestañas y a prevenir su caída.
Limpieza y conservación de pestañas reutilizables
Pero, un paso extra que debes dar es la limpieza de las pestañas postizas en sí, porque estas no suelen ser de un solo uso.
Por ello, una vez las hayamos retirado, se limpiarán suavemente con un jabón delicado y agua, se quitará el exceso de pegamento de la banda con una pinza y se guardarán secas, en un envase cerrado y sin aplastarlas.
Cuándo cambiar las pestañas magnéticas
Depende de la calidad de tus pestañas y de qué tanto las cuides. Algunas marcas permiten hasta 30 usos si las mantienes limpias y sin restos de maquillaje.
Si notas que los imanes ya no se adhieren bien o que las fibras están dañadas, es momento de cambiarlas.
