El deslanado es una técnica de peluquería canina que consiste en retirar el subpelo muerto, también llamado lana, sin cortar ni dañar el pelo de cobertura. Es habitual en perros con doble capa, como el husky siberiano, pastor alemán, border collie, golden retriever, akita inu o pomerania, aunque también puede ser útil en otros perros con muda abundante.
En perros de pelo largo, el deslanado ayuda a retirar el pelo muerto acumulado, mantener el manto más aireado, reducir la formación de nudos y disminuir la cantidad de pelo que cae en casa. Sin embargo, la herramienta y la técnica deben adaptarse al tipo de pelaje, la densidad del subpelo y el estado de la piel.
Qué es el deslanado canino y para qué sirve
El deslanado es una técnica de peluquería canina que consiste en retirar el pelo muerto de la subcapa de pelo que poseen algunas razas. Esta subcapa es mucho más suave que la superficial y cumple la función de proteger al canino del frío y el calor, mientras que la capa superficial es la encargada de protegerlo del agua y de los rayos UV del sol.
La subcapa es aquella que se queda pegada en tu mano cuando acaricias a tu perro o juegas con él, como una mata de pelo que se desprende muy fácilmente de su piel. También es fácilmente reconocible al encontrarse en el suelo ya que suele caer como agrupaciones de pelos muy finos y que se vuelan fácilmente, mientras que el pelo superficial es más duro y se observa más separado entre sí.
A diferencia de un cepillado superficial, el deslanado trabaja sobre la capa interna del manto. Esta lana suele desprenderse de forma natural durante la muda, pero en algunos perros puede quedar retenida, formando apelmazamientos o dificultando que la piel transpire correctamente.
Deslanar no significa rapar. De hecho, en muchos perros de doble capa no se recomienda cortar el manto al ras, ya que el pelo cumple una función protectora frente al frío, el calor moderado y la radiación solar. Por eso, la técnica debe centrarse en retirar el pelo muerto respetando la estructura natural del pelaje.
Rapar el pelo de cobertura en perros de doble capa elimina la capa protectora frente al sol y al calor. Solo se recomienda por indicación veterinaria justificada.
Qué perros necesitan deslanado
El deslanado es una técnica que se aplica solo a algunas razas, específicamente a aquellas que poseen una doble capa de pelo superficial y submanto. Entre estas razas se encuentran Chow Chow, Husky, Akita, Samoyedo, Pomerania, algunos mastines y otros como los Golden Retriever, Pastor alemán o belga.
Es habitual en perros con doble capa, como el husky siberiano, pastor alemán, border collie, golden retriever, akita inu o pomerania, aunque también puede ser útil en otros perros con muda abundante.
Algunas razas presentan dos mantos de capa de pelo, una fina y otra más sedosa, las cuales les ayuda a mantener una temperatura corporal determinada, haga frío o calor. Destacan perros como:
- Husky Siberiano.
- Chow Chow.
- Samoyedo.
- Pomerania.
- Pastor Alemán.
- Akita.
- Cruces de estas razas.
Sin embargo, no hay que olvidar que los perros mestizos poseen genes de más de una raza a la vez, por lo que existen muchos caninos que poseen esta doble capa sin ser de estas razas exclusivamente. Para poder saber con seguridad si tu mascota tiene esta doble capa de pelo lo más recomendable es consultarlo directamente con su veterinario o un estilista canino que lo pueda identificar.
Si no tenemos claro qué perros hay que deslanar, el veterinario puede aconsejarnos sobre si es necesario hacerlo o no con nuestro perro. Además, podrá explicarnos la forma más sencilla y la más recomendable según el tipo de pelo o el tamaño de nuestra mascota.
Perros de doble capa
Son los principales candidatos al deslanado. En estos casos, lo recomendable es trabajar el subpelo con rastrillo, peine y secado completo. No conviene rapar el pelo, salvo indicación veterinaria o necesidad concreta por motivos de salud.
Las necesidades varían según el tipo de pelo de cada perro. Es frecuente que aquellos perros que viven en el exterior cambien el manto de pelo en verano y en invierno, deshaciéndose del pelo muerto que ya no les hace falta.
Sin embargo, aquellos animales que son más de interior, y que viven los cambios de estación y de temperatura de una manera mucho menos brusca, con aire acondicionado en verano o calefacción en invierno, no suelen tener esta pérdida de pelo muerto de la misma manera.
Perros de pelo largo
En mantos largos, primero hay que desenredar y abrir el pelo antes de retirar subpelo. Si hay nudos importantes, es preferible acudir a peluquería para evitar tirones o daños en la piel.
Por lo general, los perros de pelo largo necesitan más atención que los de pelo corto, ya que deben ir a la peluquería varias veces al año para bañar, cortar, deslanar o simplemente para que les desenreden, puesto que, en ocasiones, según el tipo de pelo, tienden a generar muchos nudos, y en casa podemos hacerles demasiado daño al tratar de deshacerlos.
Perros de pelo corto
En perros de pelo corto, el deslanado suele ser más ligero. Un guante de cepillado, una manopla de goma o una herramienta suave pueden ser suficientes para retirar pelo muerto. La presión debe ser mínima para no irritar la piel.
Perros con muda estacional
Durante la muda, el deslanado puede ser más frecuente, pero siempre con moderación. En estos periodos, el cepillado regular ayuda a controlar el pelo suelto.
Si bien se considera que los momentos oportunos para deslanar a un perro son en la época de muda y al comienzo del verano, para reducir la cantidad de pelo y mantenerlo más fresco, lo cierto es que este proceso puede llevarse a cabo también en otros momentos del año.
Un buen indicador de que tu perro necesita ser deslanado es si aun cepillándolo este continúa desprendiendo una gran cantidad de pelo continuamente en tu hogar, o si al acariciarlo, en tu mano se queda atrapado mucho pelaje.
Beneficios del deslanado para perros de pelo largo
Deslanar a un perro de forma correcta puede favorecer la comodidad del animal y facilitar el mantenimiento del hogar, especialmente en épocas de muda. No obstante, la frecuencia y la técnica dependerán siempre del tipo de pelo, la edad, el estado de la piel y las necesidades individuales.
Retira el pelo muerto
Una de sus principales ventajas es que ayuda a retirar el pelo muerto acumulado. Esto puede reducir la cantidad de pelo que cae en casa y facilitar los cepillados posteriores.
Si bien los caninos dejan caer una gran cantidad de pelo de manera natural, especialmente aquellos que poseen este doble manto, este proceso no es suficiente para liberar todo el pelo muerto que poseen.
Favorece un manto más aireado
También favorece que el manto quede más aireado, algo especialmente útil en perros con mucha densidad de subpelo. El subpelo se quita por una cuestión de bienestar en el momento en el que una cantidad excesiva somete al pelaje a un estrés por agentes atmosféricos mayor.
Por ejemplo, si el pelaje se moja, el subpelo no permite el secado rápido; y si hay altas temperaturas, el mismo subpelo no permite a la piel respirar y airearse.
Facilita el crecimiento del pelo nuevo
Al liberar el cuerpo de tu perro de este pelo muerto permite que el pelo nuevo tenga un mayor espacio para poder crecer sin obstáculos. Esto permitirá que el nuevo pelaje crezca de forma más fuerte y brillante.
Disminuye el volumen y la suciedad retenida
Disminuye el volumen del pelo: un volumen elevado de pelo facilita la recolección de suciedad, humedad, parásitos y otros agentes externos que dañan la salud de tu perro, además de dificultar la posibilidad de ver si tiene algún daño en su piel como heridas o irritación.
Ayuda a detectar problemas en la piel
Otra ventaja es que permite detectar antes posibles nudos, irritaciones, zonas sensibles, parásitos externos o cambios en la piel. Durante el proceso de cepillado y deslanado, es más fácil revisar el estado general del manto y actuar con prudencia si se observa algo fuera de lo habitual.
Mejora el aspecto del pelaje
Además, un deslanado bien realizado puede mejorar el aspecto del pelaje, dejándolo más suelto, ligero y uniforme. Claro que el subpelo se elimina también por cuestiones estéticas, dado que hace que el pelaje liso se vea exageradamente volumizado, encrespado u ondulado, modificando las líneas de raza en partes precisas, como por ejemplo el lomo.
Deslanado, cepillado, cardado y stripping: diferencias
También conviene diferenciar el deslanado del stripping. El stripping se utiliza en mantos duros y consiste en retirar pelo maduro de forma manual o con herramientas específicas, mientras que el deslanado se enfoca sobre todo en eliminar subpelo muerto.
El deslanado es una técnica de peluquería muy sencilla, pero que requiere experiencia y habilidad manual. Consiste en la eliminación del subpelo que invade el pelo de cubierta y que altera la textura normal del pelo.
Esta técnica de deslanado es muy importante en las razas de pelo duro como preparación del Stripping en la peluquería, por ejemplo West Highland white terrier, Fox, Schnauzer y Jack Russell, y para las de pelo largo, como Shitzu, Cocker Inglés y Americano.
No se utiliza en el Bichón Maltés, Yorkshire o el Caniche. Para saber si es correcto proceder con el deslanado o no, es importante conocer la textura del pelaje de nuestro perro.
Diferencia entre cardador y rastrillo deslanador
El cardador y el rastrillo deslanador son dos herramientas de peluquería completamente diferentes y se pueden usar secuencialmente.
Con el cardador eliminamos el subpelo de la muda y prevenimos la formación de nudos, debido a que no es una herramienta que deslana el pelo. En cambio con el rastrillo deslanador, eliminamos solamente el subpelo que es necesario deslanar.
El cardado puede ser especialmente útil durante la muda, mientras que el rastrillo deslanador se utiliza cuando es necesario retirar subpelo acumulado que invade el pelo de cobertura.
Tipos de deslanadores y herramientas complementarias
Para deslanar un perro correctamente, es importante elegir las herramientas según el tipo de manto. No todos los cepillos sirven para todos los perros, y una herramienta inadecuada puede resultar incómoda o poco eficaz.
Rastrillo deslanador
El rastrillo deslanador es una herramienta compuesta de un mango ergonómico y una parte dentada con diferentes formas. Los diferentes dientes, llamados cuchillas porque están afiladas, por ejemplo 8 cuchillas, 12 cuchillas y 23 cuchillas, actúan de maneras diferentes sobre el pelo.
Por lo tanto para un correcto deslanado es necesario utilizar en secuencia más de un rastrillo deslanador. Al inicio se utilizan los rastrillos deslanadores con menos dientes, por ejemplo 8-10 cuchillas, para después pasar a las dentaduras intermedias, por ejemplo 12-16 cuchillas, y terminar con los rastrillos deslanadores con dentadura densa con dientes más juntos, por ejemplo 23-30 cuchillas.
En algunos perros el uso del rastrillo deslanador para perros es totalmente necesario. Principalmente nos permite eliminar el subpelo o el pelo muerto que se pueda acumular y que corremos el riesgo que se enrede formando nudos, obligándonos a cortar la sección de pelo que será ya imposible cepillar.
Cepillo de púas metálicas
El cepillo de púas metálicas es útil para abrir el manto y eliminar suciedad superficial antes del deslanado.
Los cepillos para perros de pelo medio cuentan con cerdas metálicas y finas, siempre con las puntas redondeadas. Un diseño ideal para eliminar el pelo sobrante, la suciedad y los enredos.
Carda suave
La carda suave ayuda a trabajar zonas con más densidad, siempre con movimientos delicados. Las cardas son perfectas tanto para perros de mucho pelo como para aquellos con pelo largo o rizado.
No solo permiten eliminar el exceso: también son la herramienta perfecta para desenredarlo y alisarlo. Su superficie de púas metálicas permite un aseo sencillo y rápido.
Peine metálico
El peine metálico sirve para comprobar si quedan nudos o zonas compactadas. Es uno de los tipos de cepillos para perros que debemos tener en casa.
Independientemente del tipo de perro, no está de más tenerlo en casa. Nos permitirá eliminar los nudos y ayudará a desenredar. Pero cuidado: solo podemos utilizarlo en zonas reducidas.
Dado que permite un cepillado en profundidad, suele ser molesto para nuestro perro. También es ideal para zonas como la cabeza o las patas.
Guante o manopla de cepillado
El guante de cepillado es práctico en perros de pelo corto o para mantenimiento ligero. Las manoplas y guantes de cepillado son perfectas, ya que el pelo se queda adherido a ellas.
Son cómodas y versátiles, además de procurar un cepillado placentero para el animal. La herramienta perfecta para perros de pelo corto que, realmente, no demandan un cepillado en profundidad.
Champú, acondicionador y secador
El champú adecuado para perros ayuda a limpiar el manto antes del secado y el cepillado final. Los champús para perros reestructurantes y anti-nudos nos permiten obtener un pelo suave y fácil de cepillar, fortificando simultáneamente la raíz.
Para los perros de pelo largo existen champús especiales que utilizan ingredientes clave como las proteínas del arroz y las fitoceramidas para reforzar el pelo y dejarlo sedoso. Si la melena es especialmente indomable, los acondicionadores desenredantes son un buen aliado, dado que nos garantizan un cepillado manejable.
Por último, para los pelajes más descuidados el spray desenredante y acondicionador nos ayudará a suavizar el pelo de nuestro amigo.
El secador o expulsador profesional facilita la retirada del pelo muerto tras el baño, si se utiliza con cuidado y a temperatura adecuada. En peluquería profesional, el expulsador ayuda a retirar gran parte del subpelo muerto.
Cómo usar un deslanador en un perro de pelo largo
Antes de empezar, elige un lugar tranquilo, con buena luz y una superficie estable. El perro debe estar cómodo y acostumbrado al manejo. Si se muestra nervioso, es mejor hacer sesiones cortas y positivas.
1. Revisa el estado del pelaje y la piel
Antes de usar cualquier herramienta, pasa las manos por el cuerpo del perro para detectar nudos, zonas sensibles, heridas, bultos o áreas con irritación. Presta atención a detrás de las orejas, cuello, axilas, pecho, cola y parte trasera de las patas.
Si encuentras heridas, costras, enrojecimiento o dolor, no continúes con el deslanado y consulta con un veterinario.
Presta especial atención al cuello, las axilas, la zona lumbar, la base de la cola y la parte posterior de los muslos. Son las áreas donde el pelo muerto suele quedar más retenido y donde conviene dedicar más tiempo con el rastrillo.
2. Cepilla el manto antes del baño
Comienza con un cepillado suave para retirar el pelo suelto y abrir el manto. Trabaja siempre en la dirección del crecimiento del pelo, sin tirones.
En zonas con más densidad, separa el pelo por capas y avanza poco a poco. Este paso facilita que el baño sea más efectivo y evita que los nudos se compacten con el agua.
3. Desenreda antes de deslanar
En mantos largos, primero hay que desenredar y abrir el pelo antes de retirar subpelo. El peine permite comprobar si quedan nudos o zonas compactadas.
Si el peine se engancha, puede quedar subpelo compactado o algún nudo. Trabaja esa zona con cuidado, sin tirar.
En ocasiones, ni siendo rigurosos con el cepillado podemos evitar la formación de nudos. Para esos momentos, hemos de tomar medidas extremas. Nos referimos a utilizar un deslanador: uno de los tipos de cepillos para perros que nos permitirán eliminar pelo muerto pero, también, cortar de manera sencilla el nudo formado por él.
Es importante utilizarlo de manera superficial para evitar dañar a nuestro perro. Si hay nudos importantes, es preferible acudir a peluquería para evitar tirones o daños en la piel.
4. Baña al perro con un champú adecuado
Utiliza un champú específico para perros y aclara muy bien. Los restos de producto pueden irritar la piel o dejar el pelo pesado.
No uses productos formulados para personas, ya que el pH de la piel del perro es diferente. En perros con piel delicada, alergias o dermatitis, usa únicamente productos recomendados por un veterinario.
5. Seca el pelaje por completo
El secado es clave en el deslanado. Un manto húmedo puede dificultar el trabajo y favorecer apelmazamientos.
Usa una toalla para retirar el exceso de agua y después seca con aire templado, sin acercar demasiado el secador a la piel. En casa, puedes usar un secador con paciencia, siempre vigilando la temperatura.
El pelo debe estar completamente seco antes de pasar el rastrillo deslanador. Trabajar sobre un manto húmedo puede aumentar los tirones y dificultar la identificación de nudos o zonas compactadas.
6. Usa el rastrillo deslanador con suavidad
Una vez seco el manto, utiliza el rastrillo deslanador en pasadas cortas y ligeras. No presiones. Trabaja por zonas y evita repetir demasiadas veces sobre el mismo punto.
Trabaja siempre con el pelo seco y en pasadas cortas. Repetir el rastrillo sobre la misma zona puede romper el pelo sano o irritar la piel.
Empieza por áreas amplias, como lomo y laterales, y deja para el final zonas más delicadas como pecho, vientre, patas y cola.
El rastrillo deslanador se usa como un peine con mango, estirando bien la piel del perro antes de su utilización. Con un pulso firme y delicado se pasa por todo el cuerpo, siguiendo cuidadosamente la anatomía del perro, sin presionar sobre la piel porque las cuchillas están afiladas.
Se pasa fundamentalmente por el lomo, los costados y las patas, nunca por el hocico, siguiendo siempre la anatomía. Es importante tener especial cuidado en las partes íntimas y la tripa.
Asimismo es fundamental no presionar las almohadillas con las cuchillas, dado que podemos lastimar a nuestro amigo de cuatro patas.
7. Comprueba el resultado con un peine
Pasa un peine metálico para revisar si el pelo fluye sin resistencia. Si el peine se engancha, puede quedar subpelo compactado o algún nudo.
Trabaja esa zona con cuidado, sin tirar. El objetivo es que el manto quede abierto y que el peine pueda deslizarse sin resistencia excesiva.
8. Finaliza con un cepillado ligero
Termina con un cepillo suave para retirar restos de pelo y dejar el manto más uniforme. También puedes aprovechar este momento para premiar al perro y asociar la sesión con una experiencia positiva.
Cómo evitar el dolor y las lesiones
El rastrillo deslanador es una herramienta que, utilizado hábilmente, preserva el pelaje del perro. Sin embargo, sus cuchillas están afiladas y una presión excesiva puede irritar la piel, romper el pelo sano o producir lesiones.
La presión debe ser mínima para no irritar la piel. Nunca hay que insistir repetidamente sobre la misma zona ni utilizar la herramienta para arrancar nudos compactos pegados a la piel.
Esta tarea puede ser bastante molesta para el perro, ya que, en ocasiones, para quitar los nudos y el propio pelo sobrante es inevitable dar algún tirón a nuestro can.
El proceso no es para nada doloroso para el perro, incluso es bastante sencillo, pero si es la primera vez que lo vas a realizar lo aconsejable es que un profesional te enseñe cómo hacerlo en caso de que quieras continuar haciéndolo tú las próximas veces que lo requiera.
En perros con piel sensible, edad avanzada o patologías dermatológicas, conviene pedir consejo profesional antes de usar rastrillos o cuchillas deslanadoras.
Cuándo acudir a un profesional
Si el pelaje está muy compacto, hay nudos o no tienes claro qué herramienta utilizar, acudir a una peluquería canina puede ser la opción más segura para cuidar el pelo sin comprometer la piel del perro.
Lo más recomendable es que este procedimiento lo realice un estilista canino ya que, además de contar con la herramienta necesaria para ello, tiene la experiencia para poder utilizarla sin producirle ninguna herida a la piel de tu canino.
Cuando se opta por acudir a una peluquería canina, dependiendo el estado de nuestra mascota, si se pone muy nervioso, o es agresivo con los desconocidos, por ejemplo, en ocasiones, es necesario sedar al animal bajo supervisión veterinaria para evitar que sufra con los tirones de pelo.
Si el perro no tolera el manejo, es mejor hacer sesiones cortas y positivas y buscar ayuda profesional si continúa mostrando miedo, estrés o incomodidad.
Señales para consultar al veterinario
Si observas caída excesiva, calvas, descamación, mal olor, picor o enrojecimiento, lo recomendable es consultar con un veterinario antes de insistir con herramientas de peluquería.
Un pelo apagado o una caída excesiva pueden estar relacionados con cambios estacionales, pero también con estrés, parásitos, carencias nutricionales o problemas dermatológicos. Ante cualquier duda, consulta con un veterinario.
Caída excesiva, zonas sin pelo, picor persistente o cambios bruscos en el manto pueden ser señales de un problema de salud. No los atribuyas solo a la muda sin revisión veterinaria.
Por último, si la caída de pelo es muy abundante o aparece de forma repentina, puede ser señal de algo más que una muda normal. En ese caso, consulta con tu veterinario y revisa qué hay detrás de una caída de pelo excesiva en perros para identificar posibles causas.
Frecuencia de cepillado y deslanado
El cepillado debe ser una tarea a realizar con regularidad especialmente en perros con pelo largo, grueso o que pierden una buena cantidad de pelo.
Los perros de doble capa pueden necesitar varios cepillados semanales en época de muda, mientras que otros mantos requieren menos mantenimiento. Si tienes dudas sobre con qué frecuencia cepillar a tu perro, la respuesta depende en gran medida del tipo de manto.
Para aquellos que decidan hacerlo en casa, lo más recomendable es que sea a diario, poco a poco, de tal manera que no nos encontremos con grandes cantidades de pelo por toda la casa.
En la peluquería, lo más habitual es que ese deslanado sea mucho más intenso, ya que el animal suma muchos días sin haber pasado por ese proceso, por lo que es más costoso, lleva más tiempo, y hace que el perro acumule gran cantidad de pelo.
Lo más recomendable es realizar este procedimiento antes del verano y antes del invierno, pero si después creemos que es necesario hacerlo alguna vez más, lo mejor es hablar con nuestro veterinario y que sea él quien nos aconseje cuándo y cómo proceder en función de las necesidades de nuestro compañero peludo.
Consejos para mantener el pelaje bajo control
Mantener el pelaje en buen estado no depende solo del deslanado. La rutina diaria, la alimentación, el cepillado y la observación son igual de importantes.
Utiliza herramientas adecuadas
Usa herramientas adecuadas y mantenlas limpias. Un cepillo en mal estado puede tirar del pelo o resultar incómodo.
También es importante no abusar de las cuchillas deslanadoras, ya que podrían cortar el pelo sano si se usan de forma incorrecta.
Prevén los nudos
Podemos prevenir los nudos en el pelo del perro con los productos adecuados. Los champús y acondicionadores especiales ayudan a domar los rizos rebeldes o la melena densa.
Los champús para perros reestructurantes y anti-nudos nos permiten obtener un pelo suave y fácil de cepillar, fortificando simultáneamente la raíz.
Si la melena es especialmente indomable, los acondicionadores desenredantes son un buen aliado, dado que nos garantizan un cepillado manejable. Por último, para los pelajes más descuidados, el spray desenredante y acondicionador nos ayudará a suavizar el pelo de nuestro amigo.
Adapta el baño
Evita bañar al perro con demasiada frecuencia si no lo necesita. Un exceso de baños puede alterar la piel, especialmente si se usan productos no adecuados.
Lo ideal es adaptar la rutina al estilo de vida del perro, su tipo de pelo y las recomendaciones profesionales.
Revisa la alimentación y la hidratación
Cuida la alimentación y la hidratación. Un pelo apagado o una caída excesiva pueden estar relacionados con cambios estacionales, pero también con estrés, parásitos, carencias nutricionales o problemas dermatológicos.
Elige el momento adecuado
También lo es elegir el momento ideal para hacerlo. El idóneo suele ser al regresar del paseo. Un momento en el que nuestro perro se ha ejercitado pero, también, ha podido atrapar suciedad de la calle.
Cepillarle en este momento no solo ayudará a eliminarla. También, si se hace eligiendo entre los tipos de cepillos para perros el ideal, le proporcionará un momento de relax perfecto para despedir el día.
El deslanado, cuando se realiza con calma, técnica y herramientas apropiadas, ayuda a mantener el manto más limpio, ligero y cómodo.
