La distiquiasis, comúnmente conocida como pestañas dobles, es una afección caracterizada por la presencia de una hilera adicional de pestañas que crece a partir de las glándulas de Meibomio ubicadas en los párpados. La segunda fila puede estar formada por una sola pestaña, algunos pelos o un conjunto completo.
Las pestañas adicionales suelen ser más finas, cortas y claras que las normales, aunque su aspecto y dirección pueden variar. Algunas personas no presentan síntomas, pero cuando las pestañas crecen hacia el ojo pueden provocar irritación, lagrimeo, enrojecimiento, sensibilidad a la luz, abrasiones corneales e infecciones.

Qué es la distiquiasis
La distiquiasis se define como la presencia de una hilera anormal de pestañas que se origina en las glándulas de Meibomio, responsables de producir la capa oleosa de las lágrimas. Estas glándulas normalmente producen un aceite que recubre las lágrimas y evita que se sequen demasiado rápido.
Las pestañas habituales crecen desde los folículos situados en el borde del párpado, mientras que las pestañas de la distiquiasis crecen desde una ubicación diferente: las glándulas de Meibomio. Por esta razón, la afección no consiste simplemente en tener pestañas muy abundantes, sino en el desarrollo de folículos pilosos en una zona donde normalmente debería producirse secreción oleosa.
La distiquiasis puede afectar a los cuatro párpados, aunque también puede aparecer únicamente en un párpado o limitarse a los párpados inferiores. La segunda fila puede ser completa o estar formada por una o varias pestañas en cada párpado.
Cómo afecta a los ojos
El sistema corporal principalmente afectado por la distiquiasis es el sistema ocular. Las pestañas adicionales pueden interferir con el funcionamiento normal de los párpados y con la estabilidad de la película lagrimal, lo que provoca molestias y posibles daños en la superficie ocular.
El órgano principal afectado es el ojo, donde las pestañas adicionales pueden causar irritación y lesiones. Los párpados son la estructura de la que crecen las pestañas y desempeñan un papel fundamental en la protección de los ojos.
Cuando las pestañas adicionales están orientadas hacia el globo ocular, pueden rozar la conjuntiva o la córnea cada vez que la persona parpadea. Este contacto repetido puede ocasionar sensación de cuerpo extraño, inflamación, abrasiones corneales y, en casos graves, cambios en la visión.
Distiquiasis congénita y adquirida
Distiquiasis congénita
En la mayoría de los casos, la distiquiasis es congénita, lo que significa que está presente desde el nacimiento. La causa congénita más frecuente es una mutación genética poco común del gen FOXC2, localizado en el cromosoma 16.
El gen FOXC2 participa en el desarrollo de los vasos linfáticos y sanguíneos durante el crecimiento embrionario. Los científicos no saben con exactitud cómo esta mutación produce una segunda fila de pestañas, pero la distiquiasis congénita suele formar parte de un trastorno poco frecuente llamado síndrome de linfedema-distiquiasis.
También es posible heredar la distiquiasis sin desarrollar linfedema, aunque esta situación es extremadamente rara. La distiquiasis suele tener un origen genético y puede heredarse de forma dominante.
Distiquiasis adquirida
La distiquiasis adquirida aparece después del nacimiento y es menos frecuente que la forma congénita. Puede producirse como consecuencia de una inflamación, una lesión o una alteración cicatricial del párpado.
Entre las causas descritas se encuentran la blefaritis crónica, el penfigoide cicatricial ocular, la disfunción de las glándulas de Meibomio, el síndrome de Stevens-Johnson y las lesiones químicas del párpado.
La distiquiasis adquirida también puede aparecer después de traumatismos o cirugías que afecten a los párpados. En estos casos, los cambios inflamatorios o estructurales pueden alterar las glándulas de Meibomio y favorecer el crecimiento anormal de pestañas.
Síndrome de linfedema-distiquiasis
El síndrome de linfedema-distiquiasis es una enfermedad hereditaria en la que aparecen simultáneamente linfedema y distiquiasis. El síndrome está causado por variantes heredadas del gen FOXC2.
El linfedema es una alteración del sistema linfático que provoca la acumulación de líquido linfático en los tejidos blandos del cuerpo, habitualmente en los brazos y las piernas. Esta acumulación causa hinchazón.
En el síndrome de linfedema-distiquiasis, los vasos linfáticos pueden estar poco desarrollados, obstruidos, malformados o funcionar de manera incorrecta. Como consecuencia, el líquido no se drena adecuadamente y se acumula en los tejidos.
Aproximadamente el 94 % de las personas con este síndrome presentan tanto linfedema como distiquiasis. Alrededor del 75 % de las personas con síndrome de linfedema-distiquiasis tienen un progenitor con el trastorno.
El linfedema suele afectar a ambas piernas. Puede aparecer durante la infancia, la adolescencia o más adelante, y no necesariamente se manifiesta al mismo tiempo que la doble fila de pestañas.
Alteraciones asociadas
Además del linfedema y la distiquiasis, el síndrome puede asociarse con párpados caídos, una curvatura anormal de la columna vertebral, defectos cardíacos, aparición temprana de varices, paladar hendido y alteraciones del ritmo cardíaco.
- Párpados caídos o ptosis.
- Escoliosis.
- Defectos estructurales del corazón.
- Arritmias.
- Paladar hendido.
- Varices de aparición temprana.
- Estrabismo.
- Fotofobia.
La distiquiasis congénita puede asociarse con defectos cardíacos congénitos, por lo que es importante vigilar la salud del corazón cuando forma parte del síndrome de linfedema-distiquiasis.
Qué tan frecuente es
La distiquiasis es una afección poco frecuente y se estima que aparece en aproximadamente una de cada 10.000 personas. También puede ser asintomática, por lo que algunos casos pueden no detectarse.
La distiquiasis puede afectar a personas de cualquier edad y sexo, aunque se diagnostica con mayor frecuencia en niños y adultos jóvenes. No existe una predisposición de género significativa, ya que tanto hombres como mujeres pueden presentar la afección.
Las personas con antecedentes familiares de distiquiasis o de síndrome de linfedema-distiquiasis tienen un riesgo mayor. Las personas que han sufrido inflamación, traumatismos o cirugía de los párpados también pueden desarrollar la forma adquirida.
Causas y factores de riesgo
Causas principales
La distiquiasis puede clasificarse en dos categorías principales:
- Congénita: suele deberse a mutaciones genéticas que afectan al desarrollo de los párpados.
- Adquirida: puede resultar de traumatismos, cirugías, enfermedades inflamatorias, infecciones o afecciones cicatrizantes de los párpados.
La genética es el principal factor de riesgo de la distiquiasis congénita. Es más probable heredar la afección si uno de los progenitores la presenta.
Factores relacionados con la forma adquirida
La inflamación de los párpados aumenta el riesgo de desarrollar distiquiasis adquirida. Entre los factores relacionados con la inflamación se encuentran la dermatitis seborreica, la caspa del cuero cabelludo y las cejas, las reacciones alérgicas, la rosácea, las infecciones bacterianas, la obstrucción de las glándulas sebáceas y los ácaros o piojos de las pestañas.
La disfunción de las glándulas de Meibomio es más común en adultos mayores y en personas que utilizan lentes de contacto. Algunos medicamentos para el glaucoma también pueden aumentar el riesgo de disfunción de estas glándulas.
El penfigoide cicatricial ocular y la disfunción de las glándulas de Meibomio son más frecuentes en personas mayores. Las mujeres tienen aproximadamente el doble de probabilidades de desarrollar penfigoide cicatricial ocular.
El síndrome de Stevens-Johnson puede desencadenarse por ciertos medicamentos o infecciones. El uso de analgésicos y de medicamentos para la gota, las convulsiones, las infecciones y algunas enfermedades mentales puede relacionarse con este síndrome, y el debilitamiento del sistema inmunitario aumenta el riesgo.
Factores modificables y no modificables
La predisposición genética y la edad son factores de riesgo no modificables. Entre los factores que pueden empeorar los síntomas se encuentran frotarse los ojos, no controlar las alergias y exponerse a irritantes ambientales.
- Factores no modificables: predisposición genética, edad y antecedentes familiares.
- Factores modificables: frotarse los ojos, exposición a irritantes, control insuficiente de las alergias y uso inadecuado de lentes de contacto.
Cómo se produce la doble fila de pestañas
La distiquiasis se produce cuando las glándulas de Meibomio, que normalmente producen la sustancia oleosa de la película lagrimal, comienzan a producir folículos pilosos. Este crecimiento anormal puede deberse a mutaciones genéticas o a cambios en la estructura del párpado.
En los casos congénitos, una mutación afecta al desarrollo del párpado durante la formación embrionaria. Como consecuencia, algunas glándulas de Meibomio pueden desarrollar estructuras capaces de producir pestañas.
Las pestañas adicionales crecen desde las glándulas de Meibomio y pueden orientarse hacia la superficie del ojo. Cuando entran en contacto con la córnea o la conjuntiva, producen irritación y activan una respuesta de lagrimeo.
En términos sencillos, la distiquiasis aparece cuando crecen pestañas adicionales en las glándulas de los párpados. Estas pestañas pueden irritar el ojo y causar dolor, lagrimeo e incomodidad.
Síntomas de la distiquiasis
Algunas personas con distiquiasis no presentan síntomas. La gravedad depende del número de pestañas adicionales, de su grosor, de su dirección y de cuánto contactan con la superficie ocular.
Síntomas iniciales
- Irritación ocular.
- Enrojecimiento de la conjuntiva.
- Lagrimeo excesivo.
- Sensación de cuerpo extraño.
- Molestia al parpadear.
- Sensibilidad a la luz.
Los primeros signos suelen ser una irritación leve o una sensación de molestia causada por las pestañas anormales. El ojo puede producir más lágrimas para intentar eliminar el irritante.
Muchas personas describen la sensación de tener algo dentro del ojo. También puede aparecer enrojecimiento o inflamación leve de la conjuntiva.
Síntomas progresivos
Si la irritación continúa, puede aparecer malestar crónico, sensación de ardor y dolor. El roce repetido de las pestañas anormales puede producir abrasiones o arañazos en la córnea.
En los casos graves, el daño corneal puede provocar visión borrosa. La irritación y las lesiones continuas también pueden favorecer infecciones oculares recurrentes.
- Fotofobia o sensibilidad excesiva a la luz.
- Conjuntivitis.
- Irritación de la córnea.
- Orzuelos.
- Chalaziones.
- Párpados caídos o ptosis.
- Visión borrosa.
- Infecciones oculares recurrentes.
La blefaritis puede causar formación de costras en los párpados y aumentar la irritación. La obstrucción de las glándulas sebáceas puede favorecer la aparición de chalaziones u orzuelos.
Grados de gravedad
No existe un sistema formal de estadificación para la distiquiasis. Sin embargo, la gravedad de los síntomas ayuda a orientar el tratamiento.
| Gravedad | Manifestaciones | Enfoque habitual |
|---|---|---|
| Leve | Irritación mínima y lagrimeo ocasional. | Medidas conservadoras y vigilancia. |
| Moderada | Mayor incomodidad, lagrimeo frecuente y abrasiones corneales ocasionales. | Gotas lubricantes y atención oftalmológica más frecuente. |
| Grave | Dolor persistente, deterioro significativo de la visión e infecciones recurrentes. | Intervención médica, procedimientos para eliminar las pestañas o cirugía. |
En los casos leves, las pestañas adicionales pueden no afectar significativamente la visión ni la comodidad. Los casos moderados pueden requerir un tratamiento más activo, mientras que los casos graves suelen necesitar procedimientos especializados.
Manifestaciones según la edad
En los niños, los síntomas pueden ser menos evidentes, aunque pueden presentar molestias y lagrimeo. Los padres deben prestar atención a la irritación, al parpadeo frecuente y a la tendencia a frotarse los ojos.
Los adultos pueden referir molestias y problemas de visión más importantes, especialmente si tienen antecedentes de enfermedades oculares. En los adultos mayores, el síndrome de ojo seco u otras afecciones preexistentes pueden intensificar los síntomas.
Cuándo buscar atención médica
Debe solicitarse una evaluación médica si aparecen irritación persistente, lagrimeo continuo, dolor, sensibilidad a la luz, sensación de cuerpo extraño, secreción o cambios en la visión.
Ciertos síntomas requieren una valoración inmediata:
- Dolor ocular intenso que no mejora.
- Cambios repentinos en la visión.
- Pérdida total o parcial de la visión.
- Enrojecimiento persistente.
- Secreción ocular, pus o hinchazón.
- Aumento marcado de la sensibilidad a la luz.
Acuda a urgencias si presenta pérdida repentina de la visión, visión borrosa de aparición brusca, exposición del ojo a sustancias químicas, una lesión penetrante, dolor intenso acompañado de náuseas o dolor de cabeza, o pus y secreción abundante.
Retrasar la atención puede causar empeoramiento de los síntomas, molestias crónicas, lesiones corneales graves e infecciones que podrían poner en riesgo la visión.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico de la distiquiasis suele realizarse mediante una evaluación oftalmológica. El médico recopila información sobre los síntomas, su duración, las enfermedades oculares previas y los antecedentes familiares.
También se valoran el uso de lentes de contacto, la higiene ocular, la exposición a irritantes y las enfermedades que pueden afectar a los párpados o a las glándulas de Meibomio.
Qué se observa durante la exploración
- La presencia de una segunda fila de pestañas.
- El número de pestañas adicionales.
- La orientación de las pestañas.
- El enrojecimiento, la hinchazón o la secreción conjuntival.
- La integridad de la córnea.
- La existencia de abrasiones u otras lesiones corneales.
La exploración permite determinar si las pestañas proceden de las glándulas de Meibomio y si entran en contacto con la córnea o la conjuntiva.
Pruebas complementarias
Por lo general, no se necesitan análisis de sangre ni estudios de imagen para diagnosticar la distiquiasis. Sin embargo, pueden solicitarse pruebas adicionales cuando se sospechan enfermedades sistémicas o complicaciones asociadas.
Las pruebas especializadas pueden incluir el tiempo de ruptura de la película lagrimal para evaluar su estabilidad y detectar problemas de ojo seco. La tinción con fluoresceína permite visualizar abrasiones o daños en la córnea.
En casos complejos, el médico puede considerar una ecografía para evaluar la estructura de los párpados y los tejidos circundantes. La tomografía computarizada o la resonancia magnética se utilizan con poca frecuencia, pero pueden ser útiles para estudiar enfermedades asociadas.
La biopsia no suele ser necesaria, aunque puede considerarse si existe preocupación por otras lesiones del párpado. El objetivo de las pruebas es confirmar la distiquiasis y valorar las complicaciones para elegir el tratamiento adecuado.
Diagnóstico diferencial
Varias afecciones pueden producir síntomas parecidos a los de la distiquiasis. La triquiasis consiste en pestañas mal alineadas que rozan el ojo, pero no necesariamente implica una segunda fila de pestañas.
La blefaritis es una inflamación de los bordes de los párpados que causa irritación y enrojecimiento. El pterigión es un crecimiento de la conjuntiva que también puede provocar molestias y alteraciones visuales.
El diagnóstico preciso se basa en el historial detallado, la observación de las características específicas de las pestañas y la exclusión de otros trastornos mediante la exploración clínica y, cuando sea necesario, pruebas diagnósticas.
| Afección | Característica principal |
|---|---|
| Distiquiasis | Segunda fila de pestañas que nace de las glándulas de Meibomio. |
| Triquiasis | Pestañas mal dirigidas que rozan el ojo. |
| Blefaritis | Inflamación de los bordes de los párpados. |
| Pterigión | Crecimiento de tejido en la conjuntiva. |
Tratamiento de la distiquiasis
Si no existen síntomas, generalmente no se necesita tratamiento. Cuando aparecen molestias, el tratamiento se centra en proteger la superficie ocular, aliviar la irritación y eliminar las pestañas que causan contacto con el ojo.
La mejor opción depende del número de pestañas adicionales, de su orientación, de la intensidad de los síntomas y de la presencia de lesiones en la córnea.
Gotas lubricantes
En los casos leves, las gotas lubricantes pueden aliviar la irritación ocular. La lubricación adicional protege la córnea frente al roce de las pestañas.
Las lágrimas artificiales también pueden ser útiles cuando existe sequedad ocular o inestabilidad de la película lagrimal, aunque no eliminan las pestañas adicionales.
Lentes de contacto blandas
Las lentes de contacto blandas pueden proporcionar una capa de protección entre las pestañas y la superficie del ojo. Para evitar complicaciones, deben utilizarse correctamente.
Un optometrista u oftalmólogo puede explicar las prácticas más adecuadas para llevar y cuidar las lentes de contacto. Esta opción no es apropiada para todas las personas y requiere valoración profesional.
Depilación o epilación
La epilación consiste en retirar físicamente las pestañas mediante un dispositivo electrónico llamado epilador. Es una opción para eliminar un número pequeño de pestañas.
El principal inconveniente es que las pestañas suelen volver a crecer en dos o tres semanas, por lo que se trata de una solución temporal.
Crioterapia
La crioterapia utiliza temperaturas extremadamente bajas para destruir los folículos de las pestañas. Puede ser adecuada cuando existen muchas pestañas adicionales.
Aunque puede producir resultados duraderos, también puede causar pérdida de pestañas cercanas, adelgazamiento del borde palpebral, cicatrices, alteraciones del color del párpado y despigmentación.
Electrólisis
La electrólisis suele ser más adecuada para eliminar un número pequeño de pestañas. Durante el procedimiento, se introduce una aguja en el folículo de la pestaña.
La aguja aplica una frecuencia de onda corta que destruye el folículo. El objetivo es evitar que la pestaña vuelva a crecer.
Separación del párpado
La separación del párpado es un tipo de cirugía ocular en la que se abre el párpado para exponer los folículos de las pestañas. Después, las pestañas adicionales se eliminan de forma individual.
En algunos casos, la separación del párpado se combina con crioterapia o electrólisis para tratar los folículos problemáticos.
Termoablación con láser de argón
En la termoablación con láser de argón se aplican repetidamente quemaduras controladas sobre los folículos de las pestañas para destruirlos.
Durante el procedimiento pueden aparecer molestias leves y un aumento del lagrimeo. La elección de esta técnica depende del número, la localización y la orientación de las pestañas adicionales.
Alteraciones de las pestañas
Pronóstico y posibles complicaciones
El pronóstico varía según la cantidad de pestañas, su dirección y el contacto que mantengan con el ojo. Muchas personas permanecen asintomáticas o presentan síntomas leves durante largos periodos.
Cuando las pestañas crecen alejadas de la córnea, la distiquiasis puede no causar problemas importantes. En cambio, las pestañas orientadas hacia dentro pueden provocar irritación continua y lesiones progresivas.
Si no se trata, la afección puede causar irritación crónica, abrasiones corneales, queratitis, infecciones oculares recurrentes y problemas de visión. La distiquiasis puede provocar riesgos de abrasiones corneales, infecciones y alteraciones visuales debido al roce de las pestañas.
La detección y el tratamiento oportunos ayudan a reducir el daño en la superficie ocular. Los controles oftalmológicos son especialmente importantes cuando existen dolor, fotofobia, lagrimeo persistente o cambios en la visión.
Distiquiasis y apariencia de las pestañas
La segunda fila de pestañas puede producir un efecto visual de mayor densidad, longitud u oscuridad. Sin embargo, la apariencia estética no indica que la afección sea inofensiva.
La distiquiasis congénita no siempre mejora la apariencia de los ojos, pues muchas veces el exceso de pestañas produce daños en la córnea. En algunas personas, las pestañas adicionales son finas, cortas y claras; en otras, pueden parecer más abundantes o llamativas.
Elizabeth Taylor fue conocida por sus pestañas largas y densas, que parecían maquilladas. La actriz padecía distiquiasis, una condición poco común que provoca el crecimiento de una segunda fila de pestañas.
En su caso, la mutación se presentó de manera leve y no afectó a su salud ocular, por lo que sus pestañas dobles se convirtieron en una característica distintiva. Sin embargo, este ejemplo no significa que la distiquiasis sea siempre asintomática o únicamente estética.
La distiquiasis puede dar a algunas personas una apariencia de pestañas especialmente largas y abundantes, pero también puede traer complicaciones oculares importantes cuando las pestañas rozan la córnea.
Prevención y vigilancia
La distiquiasis congénita no puede prevenirse porque está relacionada con una alteración genética presente desde el nacimiento. Sin embargo, puede detectarse temprano mediante revisiones oftalmológicas cuando aparecen molestias o sensibilidad excesiva a la luz.
La forma adquirida tampoco siempre puede evitarse, pero es posible reducir algunos factores que agravan la irritación. Conviene evitar frotarse los ojos, controlar las alergias y consultar ante inflamación persistente de los párpados.
Las personas que utilizan lentes de contacto deben mantener una higiene adecuada y respetar las indicaciones de uso. La revisión médica permite identificar las pestañas que rozan la córnea antes de que aparezcan lesiones importantes.
Cuando la distiquiasis forma parte del síndrome de linfedema-distiquiasis, es importante valorar también la presencia de hinchazón en las extremidades, antecedentes familiares, alteraciones cardíacas, escoliosis, ptosis, paladar hendido y varices de aparición temprana.