Si te afeitaste la cara y notas sensibilidad, ardor, picazón, tirantez o enrojecimiento, empieza por aplicar una compresa fría durante unos minutos, evita frotar o rascar la piel y utiliza un bálsamo hidratante suave sin alcohol. No vuelvas a afeitar la zona hasta que la piel se haya recuperado por completo.
La irritación por afeitado suele aparecer pocos minutos después de pasar la cuchilla, aunque también puede surgir más tarde durante el día. Normalmente mejora en unas pocas horas o en un par de días, dependiendo de lo irritada que esté la piel y de la rapidez con la que se trate.
Qué hacer inmediatamente después de afeitarte
1. Enjuaga la cara con agua fría
Luego del afeitado, rocía las zonas afectadas con agua fría o aplica una compresa fría, ya que tendrá un efecto calmante. El frío reduce la inflamación y el ardor de forma inmediata, ayuda a disminuir el enrojecimiento y proporciona una sensación de alivio.
Después de afeitarte, lava tu rostro con agua fría para calmar la piel, cerrar los poros y reducir cualquier inflamación. Este paso ayuda a minimizar el enrojecimiento y deja una sensación de frescura inmediata, preparando tu piel para el siguiente paso de hidratación.
2. Aplica una compresa fría
Comienza calmando la piel con una compresa fría. Esto ayuda a reducir el enrojecimiento, aliviar las sensaciones de ardor y disminuir rápidamente la inflamación después del afeitado.
Una solución fácil es aplicar sobre la piel compresas empapadas en agua fría. También puede utilizarse un cubito de hielo, teniendo cuidado de no hacerlo directamente sobre la piel.
Puede cubrirse con una tela satinada y masajear de manera delicada la zona irritada para lograr un efecto calmante.
3. Hidrata la piel
Otro tratamiento eficaz para la irritación por afeitado es la hidratación. Hidratar la piel después del afeitado, y especialmente si ves que empieza a aparecer irritación por afeitado, es importante para ayudar a que la irritación desaparezca.
Termina con una crema hidratante suave para retener la hidratación y favorecer la cicatrización. La piel deshidratada es más propensa a sufrir irritación por afeitado, por lo que es importante mantenerse siempre bien hidratado.
No obstante, mantener la piel hidratada va más allá de usar una crema hidratante. Asegúrate de beber suficiente agua para que la barrera cutánea natural funcione al máximo y sea lo más protectora posible.
Cuando la piel está hidratada, funciona mejor y resulta más eficiente a la hora de combatir la irritación o las impurezas. Como resultado, puede ayudar a eliminar la irritación por afeitado más rápidamente.
4. Elige productos suaves y sin alcohol
Siempre es preferible un bálsamo sin alcohol. Aunque las lociones alcohólicas desinfectan rápido, resecan la epidermis y provocan un picor intenso.
Los bálsamos reparan la barrera cutánea e hidratan la piel sin escozor. Los bálsamos after shave sin alcohol con aloe vera, caléndula o manzanilla hidratan, reparan y reducen rojeces sin resecar la piel.
Evita productos que contengan alcohol que pueden provocar sensación de ardor y aún más irritación. No frotes la piel ni apliques colonias con alcohol, ya que agravarían la inflamación.
5. No toques, rasques ni frotes la zona
Evita rascarte: aunque la picazón pueda ser molesta, evita tocar o rascar la piel irritada. Esto ayudará a prevenir infecciones y permitirá que la piel se recupere más rápidamente.
La piel irritada es frágil. Rascar o frotar reabre microheridas y prolonga la inflamación.
Al secarte, utiliza una toalla limpia y da pequeños toques, sin arrastrarla sobre la piel. Conviene secar de manera delicada aplicando una toalla suave y sin ejercer excesiva fricción, dado que la piel está mucho más sensible tras la depilación.
6. Deja que la piel se recupere
La irritación por afeitado en sus distintas formas debería desaparecer por sí sola, pero es importante permitir que esto ocurra. No vuelvas a afeitar la zona afectada hasta que la piel se haya recuperado y curado.
Cualquier enrojecimiento o inflamación es una señal de que no debes volver a afeitar esa zona. Afeitarse demasiado pronto puede empeorar la inflamación y aumentar el riesgo de vellos encarnados o mayor irritación.
Evita la ropa ajustada y opta por prendas sueltas tras el afeitado para reducir la fricción en la piel sensible.
Por qué la cara queda sensible después del afeitado
El afeitado implica deslizar una cuchilla sobre tu piel con regularidad. Esa cuchilla, ya sea en una afeitadora manual o eléctrica, genera microlesiones.
De hecho, cuando te afeitas, podrías estar raspando parte de la epidermis, ¡la capa externa de la piel! Esto también deja una vía a través de la cual los microbios pueden penetrar tu piel y causar inflamación.
La irritación por afeitado ocurre cuando el afeitado crea demasiada fricción en la piel. Esta irritación puede dañar la barrera cutánea, lo que provoca enrojecimiento, picazón, ardor y pequeños bultos después del afeitado.
Principales causas de la irritación
- Afeitarse en seco, porque aumenta la fricción, causa microcortes y daña la barrera protectora de la piel.
- Utilizar una cuchilla desafilada o mal mantenida, ya que obliga a aplicar mayor presión y aumenta el riesgo de irritación y cortes.
- Presionar demasiado la maquinilla, lo que puede provocar ardor, microcortes y enrojecimiento.
- Dar demasiadas pasadas sobre la misma zona, porque se reduce la lubricación y aumenta la fricción.
- Afeitar la piel sensible con demasiada frecuencia.
- Utilizar productos inadecuados o con ingredientes agresivos que pueden resecar la piel y agravar la irritación.
- Afeitarse a contrapelo, especialmente en zonas delicadas como el cuello, el bigote o la mandíbula.
- No preparar la piel ni ablandar el vello antes de pasar la cuchilla.
El ardor al afeitarte es una irritación en la piel que puede ser ocasionada por la afeitada en seco, que resulta algo agresiva, o al afeitarte con hojas sin filo.
Por lo general, aparece unos minutos después de la afeitada y puede manifestarse en forma de erupción si es lo suficientemente severa.
Irritación por afeitado y granitos: no son lo mismo
La irritación por afeitado es una irritación inmediata causada por la fricción del afeitado. Aparece como enrojecimiento, ardor y sensibilidad poco después del afeitado.
Los granitos de afeitado, también conocidos como vellos encarnados, se desarrollan cuando los vellos afeitados se curvan hacia la piel en lugar de crecer hacia afuera.
Estos bultos pueden aparecer uno o más días después del afeitado y pueden sentirse elevados o inflamados. La irritación por afeitado no es lo mismo que la irritación por afeitado en forma de granitos, que está causada por numerosos vellos encarnados y no por la propia cuchilla.
Si aparecen granitos después de afeitarte, probablemente estén causados por vellos encarnados. Cuando los folículos pilosos se bloquean, surgen granitos o pequeñas ampollas llenas de pus: una afección cutánea frecuente conocida como foliculitis.
| Problema | Cuándo aparece | Cómo suele manifestarse |
|---|---|---|
| Irritación por afeitado | Poco después de afeitarse | Enrojecimiento, ardor, picazón y sensibilidad |
| Granitos de afeitado | Uno o más días después | Bultos elevados o inflamados causados por vellos encarnados |
| Foliculitis | Después de la inflamación del folículo | Granitos o pequeñas ampollas llenas de pus |
La piel muerta en un poro obstruido también puede provocar granitos, por lo que es importante exfoliar con regularidad y afeitarse después de una ducha o baño templado, cuando la piel esté limpia.
Cómo preparar la cara para evitar la irritación
Limpia la piel
Lava tu cara para eliminar impurezas, sudor y exceso de grasa. Esto suaviza el vello y mejora la textura de la piel, ayudando a que la cuchilla se deslice con facilidad.
Quita todo resto de aceite y crema de afeitar de tu rostro para que no queden residuos que puedan tapar los poros. Con agua es suficiente, no necesitas volver a limpiarla.
Humedece el rostro con agua tibia
Humedece la piel presionando un trapo tibio, no caliente, sobre el rostro. El calor y el vapor actúan para preparar tu piel y ayudarán a que sea más sencillo afeitarte.
Una buena opción es afeitarse después de la ducha, ya que el agua caliente ayuda a dilatar los poros y a eliminar las células muertas y restos de grasa haciendo que la cuchilla se deslice con mayor facilidad.
Afeitarse después de una ducha tibia también puede ayudar, ya que suaviza el vello y abre los poros, haciendo que el proceso sea más suave para la piel.
Exfolia con moderación
Una o dos veces por semana, elimina células muertas con un exfoliante suave para prevenir vellos encarnados y mejorar el deslizamiento de la cuchilla.
Exfoliar antes de afeitarte ayuda a evitar los granitos por la cuchilla. Elimina la suciedad y las células de piel muerta que pueden obstruir los poros y, en consecuencia, provocar granitos.
Además, permite un afeitado más apurado y suave, lo que reduce las probabilidades de que los granitos y las quemaduras por la cuchilla aparezcan por irritación cutánea.
Si la piel ya está irritada, evita exfoliarla hasta que se haya recuperado, porque la fricción adicional puede empeorar la sensibilidad.
Utiliza suficiente gel o espuma
Utiliza siempre una crema de afeitar. Estas contienen lubricantes que protegen la piel, ayudan a que la afeitadora se deslice mejor y mantienen la hidratación durante la afeitada.
Cuando el pelo está hidratado, se hincha y se suaviza, lo que permite que tu afeitadora se deslice más fácil. Esto resulta en menos jalones y tirones, menos rasguños y menos irritación.
No escatimes en gel o espuma de afeitar; de esta forma evitarás cortarte y reducirás la irritación de la piel. Antes de afeitarte espera a que el producto haga su efecto durante unos minutos.
También sería recomendable que uses una crema o gel de afeitar que no tenga alcohol u otro ingrediente agresivo como el lauril éter sulfato de sodio, ya que pueden resecar la piel y causar irritación.
Técnica correcta para afeitar una cara sensible
Afeita en la dirección del crecimiento
Siempre afeita en la dirección del crecimiento del vello cuando sea posible y evita presionar demasiado.
Aféitate a favor de la barba y sin mucha presión, para evitar el ardor al afeitarte, irritación en la cara y cortes.
Si te afeitas en la misma dirección en la que crece el vello podrás reducir la agresividad de las cuchillas sobre la piel. Además haz las pasadas sin hacer demasiada presión, ya que la piel de la cara es muy sensible y podrías provocar ardor o incluso cortes.
Quizá consideres que podrías lograr una afeitada más al ras si pasas la afeitadora a contrapelo, pero es una receta para el desastre, incluso si tienes una piel perfecta, ya que implicaría más chances de sufrir cortes.
Usa pasadas ligeras
Deja que la afeitadora haga el trabajo. La piel de tu cara es sensible.
Una vez que te hayas quitado la crema de afeitar, debes estar atento a las pasadas repetitivas, ya que reducen la lubricación y pueden causar irritación.
Se recomienda pasar la hojilla solo las veces que sean necesarias; evita pasar demasiadas veces por la misma zona si ya está afeitada totalmente.
En lugar de dar pequeños cortes, tratá de pasar la cuchilla una sola vez con un corte más seguro.
Mantén la cuchilla limpia y afilada
Empieza por afeitarte siempre con una cuchilla afilada y limpia. Una cuchilla desafilada aumenta la fricción y es uno de los desencadenantes más comunes de la irritación por afeitado.
Una cuchilla desgastada puede irritar la piel e incluso provocar cortes. Cambia la cuchilla cuando notes tirones o molestias o esté algo oxidada.
Cada 3-7 afeitados según barba y cuchilla. Si hay tirones o más escozor, cámbiala antes.
Es importante que limpies tu afeitadora antes y después de cada uso para reducir la propagación de bacterias por tu piel.
Lava el cabezal de tu afeitadora bajo el agua tibia para quitar restos de vello y productos.
Qué productos pueden ayudar a calmar la piel
Aloe vera
Utiliza gel puro de aloe vera, conocido por sus propiedades calmantes y regeneradoras. Aplica una fina capa sobre la zona irritada para hidratar profundamente y acelerar la recuperación.
Las propiedades antibacterianas y calmantes del aloe vera son ideales para ayudar a refrescar y regenerar la dermis.
Teniendo en cuenta las posibles reacciones alérgicas, puede utilizarse el gel puro cortando directamente una hoja de aloe vera por la mitad y aplicándola sobre la zona irritada. Será necesario retirarlo pasados unos minutos.
Ingredientes calmantes
Hay varios ingredientes especialmente eficaces para calmar y tratar la irritación por afeitado. Entre ellos se encuentran el aloe vera, el aceite de almendras dulces, el aceite de argán, la centella asiática, el pantenol, provitamina B5, el bisabolol y la alantoína.
La manzanilla contiene sustancias de acción antiinflamatoria que contribuirán a aliviar el enrojecimiento y la irritación de la piel.
El agua de avena, además de sus cualidades antiinflamatorias y antioxidantes, es ideal para cualquier tipo de piel por ser muy nutritiva e hidratante.
Puede aplicarse cualquiera de las dos con un atomizador, después de haberlas dejado por un tiempo en la nevera para que se enfríen.
Aceite de almendras
El aceite de almendras es otra solución fantástica para hidratar y nutrir la piel, además de que por sus propiedades ayudará a desinflamarla.
Pomada regeneradora
Usar una pomada regeneradora ayudará a calmar y aliviar la irritación de la piel frágil que se produce durante y después de la depilación.
Este tipo de pomadas contribuirán a hidratar la piel seca, atrayendo y distribuyendo la humedad y ayudarán a restaurar la barrera cutánea de protección.
Es importante elegir una pomada hipoalergénica con ingredientes activos de máxima calidad para cuidar de la mejor manera posible la piel irritada por la depilación.
Qué conviene evitar mientras la piel está irritada
- No vuelvas a afeitarte hasta que desaparezcan el enrojecimiento y la inflamación.
- No rasques, frotes ni manipules los granitos.
- No utilices colonias, aftershaves o productos con alcohol.
- No presiones la cuchilla para intentar conseguir un afeitado más apurado.
- No repitas pasadas sobre una zona que ya está afeitada.
- No uses productos agresivos si la piel está sensible.
- Evita la exposición al sol durante al menos 24 horas después de la depilación si tienes la piel irritada.
- Evita la ropa excesivamente ajustada o que no permita la transpiración.
Conviene dejar la piel al aire libre para que respire y se recupere con mayor facilidad. Evitar la ropa excesivamente ajustada o que no permita la transpiración ayudará a no recalentar la zona y a no producir nuevas rozaduras que ralenticen el proceso natural de reparación de la piel.
¿Es mejor una afeitadora eléctrica para la piel sensible?
Si no te molesta un afeitado no tan al ras, opta por una afeitadora eléctrica, ya que irritará menos la piel.
Las afeitadoras eléctricas suelen llevar cuchillas de mayor calidad que las cuchillas desechables por lo que irritan menos la piel después de muchos usos. Son perfectas para conseguir mejores acabados, más suaves y de una forma más cómoda.
Un motor más potente debería ser más rápido y suave, por tanto, requeriría menos pasadas sobre la piel.
El afeitado húmedo puede ser una mejor opción para la piel sensible, así que considera buscar una afeitadora eléctrica que se pueda usar sobre la piel húmeda.
Comprueba qué tanto se calienta el cabezal de la afeitadora: cuanto más fría esté, mejor, así evitarás irritar la piel y podrás prevenir molestias.
Las afeitadoras con varias cuchillas no son tus amigas. Cuantas más cuchillas tenga la afeitadora, habrá más posibilidades de que alguna de ellas corte los brotes y propague las bacterias.
Una afeitadora con una sola cuchilla, aunque no sean tan fáciles de encontrar o usar, será mucho menos agresiva para tu piel.
Cuándo consultar con un dermatólogo
Si la irritación post-afeitado persiste o notas síntomas más serios, lo mejor es acudir a un dermatólogo. Un especialista podrá ayudarte a identificar la causa y recomendarte el tratamiento más adecuado para tu piel.
También conviene consultar con un profesional sanitario si tras varios minutos el sangrado continúa o el corte es profundo.
- Irritación que dura más de 48 horas.
- Granitos infectados recurrentes.
- Vellos encarnados dolorosos.
- Sangrado frecuente pese a mantener una buena técnica.
- Dolor intenso, secreción o inflamación que empeora.
