Para identificar si un champú contiene sulfatos, hay que revisar la lista de ingredientes o INCI en la parte posterior del envase y buscar, sobre todo, nombres que incluyan las palabras “sulfate”, “sulphate” o “sulfonate”. Los más habituales son Sodium Laureth Sulfate, Sodium Lauryl Sulfate, Ammonium Lauryl Sulfate y Ammonium Laureth Sulfate.
La lista INCI ordena los ingredientes de mayor a menor concentración, por lo que los componentes que aparecen primero están presentes en mayor cantidad dentro de la fórmula. Los sulfatos son tensioactivos cuya función principal es eliminar la suciedad y el exceso de grasa del cuero cabelludo, además de producir la espuma característica de muchos champús.
Qué es la lista INCI y cómo se interpreta
Cuando miramos la etiqueta de un shampoo, nos encontramos con un listado de ingredientes en una nomenclatura internacional llamada INCI (International Nomenclature of Cosmetic Ingredients). Esta lista ordena los ingredientes de mayor a menor, según su concentración en el producto. Es decir, los componentes que aparecen primero son los que se encuentran en mayor cantidad dentro de la fórmula.
INCI son las siglas de International Nomenclature of Cosmetic Ingredients. Es un sistema estandarizado a nivel mundial que obliga a los fabricantes de cosméticos a listar todos los ingredientes de sus productos usando una nomenclatura común, en inglés o latín, para que sean reconocibles en cualquier país.
En Europa, esta declaración de ingredientes es obligatoria por ley (Reglamento CE 1223/2009) en todos los productos cosméticos. En la parte trasera de cualquier producto cosmético encontrarás una lista de ingredientes que parece diseñada para confundir: nombres en latín, siglas incomprensibles y términos que parecen más propios de un laboratorio que de un baño.
Sin embargo, saber leer esta lista - la llamada lista INCI - es una de las herramientas más poderosas para tomar decisiones informadas sobre lo que aplicas en tu cabello y tu cuero cabelludo. Además, en la etiqueta también vienen los ingredientes. Es lo que se conoce como INCI (International Nomenclature Cosmetic Ingredien, en español, Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos), y esta parte es la que realmente interesa para saber qué ingredientes incluye nuestro champú.
El orden de los ingredientes indica su concentración
Los ingredientes en una lista INCI aparecen en orden decreciente de concentración: el primero es el que está en mayor cantidad y el último, el que aparece en menor proporción. Hay una excepción: los ingredientes presentes en concentración inferior al 1% pueden aparecer en cualquier orden al final de la lista.
Según explica Pedro Catalá, cosmetólogo, doctor en Farmacia y fundador de Twelve Beauty, "los ingredientes se colocan en orden decreciente de concentración, es decir, los que aparecen primero son los que se encuentran en mayores proporciones y los últimos, los que están presentes en cantidades más pequeñas. Si la concentración es inferior al 1% pueden mencionarse sin orden después de los que tengan una concentración superior".
Esto significa que si el segundo o tercer ingrediente de tu champú es Sodium Lauryl Sulfate, está presente en una concentración muy elevada. Si aparece al final de la lista, su presencia es mínima.
Los primeros ingredientes de la lista permiten conocer buena parte de la fórmula, aunque la posición por sí sola no permite determinar si un producto es adecuado o inadecuado para todas las personas. Los tensioactivos, los conservantes, los acondicionadores y los activos cumplen funciones diferentes dentro del champú.
Qué son los sulfatos y para qué sirven en el champú
Los sulfatos son agentes tensioactivos, es decir, los responsables de eliminar la suciedad y el exceso de grasa del cuero cabelludo. También son los ingredientes que generan la abundante espuma en los champús comerciales.
Los sulfatos están presentes en la gran mayoría de los productos de higiene personal, como la pasta de dientes, los champús y los jabones de baño. Su tarea principal es limpiar, por lo que son muy eficaces a la hora de disolver la suciedad y los aceites del cuerpo y del cabello.
También son los responsables de crear la espuma en tu melena al lavar la cabeza, algo que suele gustar a la mayoría de la gente porque se asocia con una limpieza profunda del cabello. Los tensioactivos son los ingredientes para importantes de un champú porque su función es eliminar la suciedad del pelo.
Además, nuestro cabello produce naturalmente sebo, que es una capa protectora entre el cuero cabelludo y el ambiente, que con el tiempo se une con polvo, sudor y suciedad, y recuerda que el agua y el aceite no se mezclan, por eso, los sulfatos son los que cumplen la función de eliminar esa grasa contaminada por el sudor, el polvo y la suciedad del ambiente.
Cómo reconocer los sulfatos en la etiqueta
Para identificar los sulfatos, la mayoría de las veces los sulfatos se encuentran dentro de los primeros ingredientes de la lista de contenido, y puedes identificarlos con el nombre SULFATE, SULPHATE y SULFONATE.
Los sulfatos, sustancias habituales en los champús, aparecen siempre seguidos de la palabra "sulfate" (Sodium Laureth Sulfate o Sodium Lauryl Sulfate, los más conocidos), así que es fácil reconocerlos. Se puede localizar en las etiquetas como Sodium Laureth Sulfate o Sodium Lauryl Sulfate, estas son las dos opciones más comunes.
Los compuestos que terminan en -sulfate, -sulphate o -sulfonate pertenecen, en general, a la familia de los agentes limpiadores sulfatados o relacionados con ellos. Para comprobar la fórmula, hay que revisar la lista completa y no limitarse únicamente a las afirmaciones de la parte frontal del envase.

Nombres INCI más comunes de los sulfatos
Si quieres saber exactamente cuáles son los nombres INCI de los sulfatos, aquí tienes un listado con los más frecuentes en los shampoos:
- Sodium Laureth Sulfate
- Sodium Myreth Sulfate
- Sodium Lauryl Sulfate
- Ammonium Lauryl Sulfate
- Ammonium Laureth Sulfate
- Sodium Trideceth Sulfate
- Sodium C14-16 Olefin Sulfonate
- Sodium Alkylbenzene Sulfonate
- Sodium Coco-Sulfate
- Ethyl PEG-15 Cocamine Sulfate
- Dioctyl Sodium Sulfosuccinate
- TEA-Dodecylbenzenesulfonate
- TEA Lauryl Sulfate
Entre los sulfatos más conocidos se encuentran Sodium Lauryl Sulfate (SLS), Sodium Laureth Sulfate (SLES) y Ammonium Lauryl Sulfate (ALS). Estos ingredientes suelen encontrarse en la lista de ingredientes de los champús con terminaciones "-sulfate" o "-sulfonate".
| Nombre en la etiqueta | Función principal |
|---|---|
| Sodium Lauryl Sulfate | Agente limpiador y espumante |
| Sodium Laureth Sulfate | Agente limpiador y espumante |
| Ammonium Lauryl Sulfate | Agente limpiador |
| Ammonium Laureth Sulfate | Agente limpiador |
| Sodium Coco-Sulfate | Tensioactivo sulfatado |
| Sodium C14-16 Olefin Sulfonate | Agente limpiador |
Diferencia entre sulfatos y sal común
Seguramente has escuchado decir que para cuidar tu cabello debes usar shampoo sin sal. Sin embargo, existe una diferencia importante entre un champú sin sal y un champú sin sulfatos.
Primero debemos comenzar por saber que existe shampoo con sal y con sulfatos, pero entonces la pregunta que muchas se harán es ¿Shampoo sin sulfato es lo mismo que shampoo sin sal? La respuesta es NO, ambos son diferentes.
La diferencia entre estos dos productos parte de su composición química porque la sal común es una molécula químicamente formada por sodio y cloruro (NaCl) y los sulfatos, específicamente el Lauril Sulfato de Sodio o Sodium Laurenth Sulfate es otra molécula diferente, ya que es una sal de ácido sulfúrico.
Por otro lado, la sal común es el ingrediente que le da consistencia y espesor al Shampoo, de manera que no aporta muchos beneficios y podría ser fácilmente reemplazado por otro ingrediente, mientras que los sulfatos aportan espesor, pero también son detergentes, es decir, son los encargados de emulsificar las grasas y suciedad para que pueda salir del cuero cabelludo.
Cómo identificar la sal común
Revisa por delante y el reverso del producto para verificar que no contenga cloruro de sodio o sodium chloride, ya que en algunos envases no lo dice en la etiqueta delantera, pero sí en la parte de atrás donde están los ingredientes.
También puedes verificar si en los ingredientes aparece Sodium Lauryl Sulfate, Sodium Laureth Sulfate, Potassium Chloride, Sodium Gluconate, Sodium Benzoate, si encuentras alguno de estos podrás saber que el shampoo no está completamente libre de sal o sulfatos.
Esta última lista requiere una interpretación cuidadosa: Sodium Chloride identifica la sal común, mientras que Sodium Lauryl Sulfate y Sodium Laureth Sulfate identifican tensioactivos sulfatados. Otros ingredientes que contienen la palabra “sodium” o “potassium” no son necesariamente sulfatos ni equivalen químicamente a la sal común.
¿“Sin sal” significa “sin sulfatos”?
Los shampoo sin sal son más suaves y sin tanta consistencia, pero no resecan tanto el cabello porque la sal deshidrata el cabello y el cuero cabelludo por osmosis; los sulfatos limpian profundamente, pero dependiendo de la concentración pueden irritar el cuero cabelludo y volver el cabello seco y maltratado.
Un champú puede no contener Sodium Chloride y, aun así, incluir Sodium Laureth Sulfate o Sodium Lauryl Sulfate. Del mismo modo, puede utilizar sulfatos y no contener cloruro de sodio añadido como espesante.
Por eso, las expresiones “sin sal” y “sin sulfatos” no deben interpretarse como equivalentes. Para saber qué contiene realmente el producto, es necesario comprobar cada nombre en la lista INCI.
¿Son siempre perjudiciales los sulfatos?
Los sulfatos no son siempre malos, pero pueden ser muy fuertes para algunos tipos de melena. Los tensioactivos convencionales son los sulfatos que aunque son seguros "y su uso está regulado por el Reglamento Europeo de Cosméticos, pueden provocar irritación y sequedad en el cuero cabelludo", según Elena García.
Algunos sulfatos sintéticos pueden ser demasiado agresivos, eliminando no solo la suciedad, sino también los aceites naturales que protegen el cuero cabelludo, lo que puede generar sequedad, irritación e incluso un efecto rebote en el cabello graso.
“El SLES (lauril éter sulfato de sodio) es considerado seguro (La Administración de la Salud y Seguridad Ocupacional OSHA, y la Agencia Internacional en la investigación contra el cáncer IARC, han llegado a la conclusión que dicho producto no es cancerígeno), sin embargo, como principal efecto secundario genera irritación, la cual se va a incrementar al aumentar la concentración del producto.”
Solemos escuchar que algunos ingredientes que están presentes en ciertos productos faciales y capilares como por ejemplo los sulfatos, las siliconas y los parabenos, son perjudiciales para la salud, pero la realidad es que todos estos ingredientes son considerados seguros por la reglamentación y cada uno de ellos tienen su función en tus cosméticos: los sulfatos para la limpieza, las siliconas para la suavidad y los parabenos para conservar tu producto en buenas condiciones.
La tolerancia depende de factores como la concentración, la frecuencia de uso, el estado del cuero cabelludo, el tipo de cabello y la presencia de tratamientos químicos. Un ingrediente limpiador puede resultar útil en una fórmula y demasiado intenso en otra persona o para otro objetivo.
Cuándo puede convenir evitar los sulfatos
Si tienes el cuero cabelludo seco, rulos definidos o el cabello teñido, es mejor optar por shampoos sin sulfatos o con baja espuma. En algunas ocasiones, cuando se tiene el cabello más fragilizado o se ha realizado un tratamiento en peluquería, se suelen elegir productos con ingredientes limpiadores más suaves.
Los champús sin sulfatos, a menudo se recomiendan para el cabello teñido o con tratamientos de alisado. Sus fórmulas lavan con suavidad y pueden respetar el equilibrio de cada tipo de cuero cabelludo, preservando la película hidrolipídica de la fibra capilar.
Los champús sin sulfatos producen menos espuma, limpian con menor agresividad y no producen irritación. Cambiar de champús convencionales a champús sin sulfato puede requerir algo de tiempo para que el cabello se adapte.
Durante los primeros días, tu cabello puede parecer menos brillante y más áspero. Después de algunos usos, verás los beneficios de nuestros champús sin sulfato. Esta sensación inicial no permite determinar por sí sola si el champú es adecuado o inadecuado.
Cuándo pueden ser útiles los sulfatos
Si tu cuero cabelludo es graso o necesitas una limpieza profunda para eliminar residuos de productos, los sulfatos pueden ser tus mejores amigos. Los sulfatos tampoco son tan malos, recuerda que nuestro cabello produce naturalmente sebo, que es una capa protectora entre el cuero cabelludo y el ambiente, que con el tiempo se une con polvo, sudor y suciedad.
Los sulfatos limpian profundamente, pero dependiendo de la concentración pueden irritar el cuero cabelludo y volver el cabello seco y maltratado. Por eso, la elección depende de las necesidades concretas de la melena y del resultado que se busque obtener.
Además, los shampoo sin sulfatos y libres de sal no les funcionan a todas las mujeres porque si tienen un cabello muy graso posiblemente este tipo de productos no limpien profundamente su cuero cabelludo.
Así que, si quieres tener un cuidado más natural de tu cabello, elige un shampoo sin sal para mantener los aceites naturales, darle brillo e incluso hacer que tu alisado o tinte dure más, pero si sientes que este tipo de productos no lavan bien tu cabello puedes seguir usando alguno con una baja concentración de sulfatos.
Alternativas limpiadoras más suaves
Por eso cada vez hay más marcas que apuestan por sustituirlos por tensioactivos de origen natural, más suaves, como Sodium Lauroyl Methyl Isethionate, derivado del coco, Cocamidopropyl Betaine, derivado del aceite de coco, etc.
Existen alternativas más suaves y seguras, derivadas de fuentes naturales, que limpian eficazmente sin dañar la fibra capilar ni irritar el cuero cabelludo. Algunas opciones más suaves incluyen:
- Sodium Coco-Sulfate (SCS): un sulfato derivado del aceite de coco, más suave y menos irritante.
- Disodium Cocoyl Glutamate: un tensioactivo derivado de aminoácidos vegetales, ideal para pieles sensibles.
- Sodium Lauroyl Sarcosinate: un limpiador biodegradable y más respetuoso con el cuero cabelludo.
- Sodium Lauroyl Methyl Isethionate: un tensioactivo de origen vegetal.
- Cocamidopropyl Betaine: un tensioactivo derivado del aceite de coco.
- Coco Glucoside: un surfactante suave de origen vegetal.
- Decyl Glucoside: un surfactante suave de origen vegetal.
La diferencia clave entre sulfatos naturales y sintéticos radica en su origen y agresividad. Mientras que los sintéticos suelen provenir del petróleo y tienen un mayor potencial irritante, los naturales se derivan de aceites vegetales y son más suaves.
Para identificarlos en el INCI, es útil fijarse en las palabras clave: los sulfatos más agresivos suelen llevar el prefijo "Lauryl" o "Laureth", mientras que los más suaves incluyen términos como "Coco", "Glutamate" o "Sarcosinate".
Ingredientes que suelen aparecer junto a los sulfatos
Agua y agentes limpiadores
En primer lugar verás que la mayoría contiene agua (agua termal en algunos casos), es algo muy habitual en todos los cosméticos, y también en los champús. Después, según la experta de Laboratorios Válquer, "los ingredientes más importantes en un champú son los tensoactivos, cuya función principal es limpiar, por lo que son muy eficaces a la hora de disolver la suciedad del cabello".
Ingredientes de origen vegetal, glicerina, cloruro de sodio, polímeros, pantenol son ingredientes que también verás en la etiqueta de tu champú. Los ingredientes que aparecen en los primeros puestos suelen determinar en gran medida la función principal de la fórmula.
Glicerina, pantenol y ácido cítrico
- Aqua: agua, siempre el primer ingrediente en champús líquidos.
- Glycerin: humectante natural que atrae la hidratación.
- Panthenol: provitamina B5, fortalece y suaviza el cabello.
- Citric Acid: regula el pH y cierra la cutícula.
- Tocopherol: vitamina E, antioxidante natural.
Estos ingredientes no identifican sulfatos, pero ayudan a entender que un champú contiene otros componentes además de los agentes limpiadores. Para valorar la fórmula hay que observar tanto los tensioactivos como los ingredientes destinados a hidratar, acondicionar, conservar o ajustar el pH.
Cómo diferenciar los sulfatos de las siliconas y los parabenos
Siempre solemos escuchar que algunos ingredientes que están presentes en ciertos productos faciales y capilares son perjudiciales para la salud. Sin embargo, sulfatos, siliconas y parabenos cumplen funciones diferentes y aparecen en la lista INCI con nombres distintos.
Siliconas
Las siliconas son polímeros sintéticos que se incorporan con frecuencia en la formulación de los champús y otros productos para el cuidado capilar. Su estructura química les permite crear una capa alrededor de la fibra capilar, otorgando múltiples beneficios cosméticos.
Entre las propiedades más destacadas de las siliconas, se encuentra su capacidad para suavizar y desenredar el cabello, facilitando el peinado y aportando un notable efecto de sedosidad. Además de mejorar la textura y el manejo del cabello, las siliconas tienen un papel fundamental en proteger el cabello contra agresiones externas.
Se puede encontrar en las listas de ingredientes que figuran en las etiquetas con diversos nombres, algunos de ellos son: Cyclomethicone, Cyclopentasiloxane, Amodimethicone, Dimethicone, Dimethiconol o Siloxane.
La identificación de siliconas en el INCI no suele ser fácil, porque tienen nombres complicados. En primer lugar, es crucial fijarnos en la lista de ingredientes en busca de términos que terminen en -cone, -conol, -xane, o -siloxane.
Las siliconas aportan suavidad al cabello, pero, según nos explica la experta "aunque no son perjudiciales para la salud, el riesgo ambiental es bastante preocupante, además apagan el brillo del cabello en algunos casos".
Parabenos
Los parabenos funcionan como conservantes, debido a que proporcionan protección contra los microorganismos durante la vida del producto. Si un producto no contiene conservantes se deteriorará más fácilmente y podría incluso perder su efectividad.
Se pueden identificar en las listas de ingredientes que figuran en el etiquetado de los envases con nombres acabados en -PARABEN, como: methylparaben, propylparaben, butylparaben o benzylparaben.
Los parabenos, que se usan como conservantes, también son fáciles de reconocer, porque "suelen aparecer con nombres acabados en -paraben, como: methylparaben, propylparaben, butylparaben o benzylparaben", señala Elena García Domínguez.
Fragancias y otros componentes
Otros ingredientes que pueden aparecer en la lista INCI son Fragrance o Parfum, utilizados para aportar aroma, así como distintos colorantes, polímeros, extractos vegetales y reguladores de pH. Su presencia no indica que el producto contenga sulfatos.
Para identificar exclusivamente los sulfatos, la búsqueda debe centrarse en los términos relacionados con sulfate, sulphate y sulfonate, sin confundirlos con cualquier ingrediente que incluya las palabras “sodium” o “potassium”.
Errores frecuentes al leer la etiqueta
- Confundir “sin sal” con “sin sulfatos”: Sodium Chloride y Sodium Laureth Sulfate son ingredientes distintos.
- Buscar solo la etiqueta frontal: la información más precisa se encuentra en la lista INCI posterior.
- Considerar que toda palabra “sodium” identifica un sulfato: muchos ingredientes contienen sodio y cumplen funciones diferentes.
- Confundir sulfatos con siliconas: las siliconas suelen identificarse por terminaciones como -cone, -conol, -xane o -siloxane.
- Ignorar la posición del ingrediente: los componentes situados al principio suelen estar en mayor concentración.
- Relacionar la cantidad de espuma con la eficacia absoluta: una menor cantidad de espuma no significa necesariamente que el champú no limpie.
No hace falta ser experto en química para leer una lista INCI con criterio. Basta con aplicar dos reglas: ¿qué está en los primeros cinco puestos? (eso define el 80% del producto) y ¿hay sulfatos, siliconas o parabenos?
Pasos prácticos para comprobar un champú
- Busca la lista de ingredientes en la parte posterior del envase.
- Confirma que se trata de la lista INCI.
- Revisa los primeros ingredientes porque son los que aparecen en mayor cantidad.
- Busca las palabras sulfate, sulphate y sulfonate.
- Comprueba si aparece Sodium Lauryl Sulfate, Sodium Laureth Sulfate u otros nombres de la lista de sulfatos.
- Si quieres evitar la sal común, busca específicamente Sodium Chloride.
- No confundas sulfatos con ingredientes como Glycerin, Panthenol, Citric Acid o Sodium Benzoate.
- Relaciona la fórmula con las necesidades del cuero cabelludo y del cabello.
También puedes revisar por delante y el reverso del producto, porque en algunos envases no se indica en la etiqueta delantera si contiene determinados ingredientes, mientras que la lista posterior muestra la composición completa.
¿Qué es el INCI y cómo LEER LAS ETIQUETAS de tus productos cosméticos? 🤷🏽♀️
Qué significa que un champú sea “sin sulfatos”
Un champú etiquetado como “sin sulfatos” debería no incluir los tensioactivos sulfatados más habituales en su lista INCI, pero la comprobación debe hacerse directamente en los ingredientes. Las afirmaciones de la parte frontal son orientativas, mientras que la composición posterior permite verificar los nombres concretos.
Los champús sin sulfatos suelen utilizar otros agentes limpiadores para retirar la suciedad y el sebo. Por lo general, producen menos espuma, limpian con menor agresividad y pueden resultar más adecuados cuando el cabello está fragilizado, teñido, rizado o tratado químicamente.
Los champús sin sulfatos pueden ser adecuados para todo tipo de cabello, lavan con suavidad y respetan el equilibrio de cada tipo de cuero cabelludo, preservando la película hidrolipídica de la fibra capilar.
Sin embargo, un producto sin sulfatos no es necesariamente mejor para todas las personas. Si el cuero cabelludo es graso o existe una acumulación importante de productos, puede ser necesaria una limpieza más intensa.
La elección según el tipo de cabello
Cabello seco o cuero cabelludo sensible
Si el cuero cabelludo es seco o sensible, los productos con limpiadores más suaves pueden ayudar a reducir la sensación de tirantez y la sequedad asociada a lavados demasiado intensos. Los sulfatos pueden provocar irritación y sequedad en el cuero cabelludo, especialmente cuando la concentración o la frecuencia de uso son elevadas.
Cabello rizado
Si tienes rulos definidos, es mejor optar por shampoos sin sulfatos o con baja espuma. Una limpieza menos agresiva puede ayudar a conservar parte de los aceites naturales que contribuyen a la flexibilidad y definición del cabello.
Cabello teñido o alisado
Los champús sin sulfatos, a menudo se recomiendan para el cabello teñido o con tratamientos de alisado. También se suele elegir una limpieza más suave cuando se ha realizado un tratamiento en peluquería.
Cabello graso
Si tu cuero cabelludo es graso o necesitas una limpieza profunda para eliminar residuos de productos, los sulfatos pueden resultar útiles. Los shampoo sin sulfatos y libres de sal no les funcionan a todas las mujeres porque si tienen un cabello muy graso posiblemente este tipo de productos no limpien profundamente su cuero cabelludo.
Cabello con acumulación de productos
Cuando se acumulan residuos de productos acondicionadores, aceites, siliconas o productos de fijación, puede ser necesaria una limpieza más eficaz. La elección debe equilibrar la eliminación de residuos con la conservación de los aceites naturales del cuero cabelludo.
Qué otros datos aparecen en la etiqueta
La información que habitualmente viene en el recipiente es el nombre del champú, qué hace y para qué tipo de cabello se recomienda, algún tipo de reclamo como "100% libre de sulfatos", dónde se ha fabricado, la cantidad de producto, la caducidad (indicado con un símbolo de un tarro con una "M" acompañada de un número, que indica los meses en los que deberías consumirlo, una vez abierto), el número de lote o referencia y algún símbolo que indica si el envase es reciclable o si el producto tiene algún certificado ecológico.
Esta información puede ser útil para conocer las características generales del producto, pero para identificar los sulfatos hay que consultar específicamente la lista INCI. Las palabras “natural”, “suave” o “sin sal” no sustituyen la revisión de los ingredientes.
Una guía rápida de identificación
| Si buscas en la etiqueta | Qué puede indicar |
|---|---|
| Sodium Chloride | Sal común |
| Sodium Lauryl Sulfate | Sulfato y agente limpiador |
| Sodium Laureth Sulfate | Sulfato y agente limpiador |
| Ammonium Lauryl Sulfate | Sulfato y agente limpiador |
| Sodium Coco-Sulfate | Tensioactivo sulfatado |
| Dimethicone | Silicona |
| Methylparaben | Parabeno conservante |
| Glycerin | Humectante |
| Panthenol | Provitamina B5 |
La clave está en diferenciar la función y el nombre de cada compuesto. Un champú puede contener agua, tensioactivos, humectantes, acondicionadores, conservantes, reguladores de pH y fragancias, y cada componente debe interpretarse según su denominación INCI y su posición en la fórmula.
Qué hacer después de leer la etiqueta
Ahora que ya sabes cómo identificar los sulfatos en un shampoo, revisa la etiqueta y elige el producto que mejor se adapte a tu melena. La clave está en el equilibrio.
Si prefieres evitar sulfatos, busca fórmulas cuyos ingredientes limpiadores sean suaves y no incluyan los nombres habituales terminados en “sulfate”, “sulphate” o “sulfonate”. Si no necesitas evitarlos, observa su posición en la lista y valora cómo responde tu cuero cabelludo después del lavado.
Así que, si quieres tener un cuidado más natural de tu cabello, elige un shampoo sin sal para mantener los aceites naturales, darle brillo e incluso hacer que tu alisado o tinte dure más, pero si sientes que este tipo de productos no lavan bien tu cabello puedes seguir usando alguno con una baja concentración de sulfatos.
Sin embargo, nunca uses acondicionadores, mascarillas o serum que contengan sulfatos o sal porque esto no hará otra cosa que poner tu cabello seco, opaco y sin vida.
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