La depilación con cera puede provocar dolor, picazón, irritación, reacciones alérgicas, dermatitis, foliculitis, vellos encarnados y quemaduras. El riesgo depende del tipo de piel, la zona del cuerpo, la temperatura de la cera, la técnica utilizada, las condiciones higiénicas del establecimiento y el estado de salud de la persona.
En las zonas íntimas, la depilación puede dejar pequeñas lesiones, irritaciones o sangrados que facilitan la entrada de microorganismos. Por eso, antes de depilarse es importante identificar las contraindicaciones, comprobar la higiene del lugar y seguir cuidados específicos durante las primeras 24 a 72 horas.
Principales riesgos de la depilación con cera
La depilación con cera arranca el vello desde la raíz y deja la piel más sensible de lo habitual, así que descuidar los cuidados posteriores aumenta considerablemente el riesgo de complicaciones. La cera caliente es una resina que, al calentarse, se derrite y adquiere una consistencia pegajosa que facilita su aplicación sobre la piel.
Este tratamiento consiste en extender una fina capa de cera sobre la zona que se quiere depilar, dejarla secar unos segundos y arrancarla con un solo tirón mediante el uso de una papeleta. La eliminación agresiva del vello en contra de su dirección natural puede desgarrar la delicada piel, lo que provoca sarpullidos, pelos encarnados e infecciones.
Dermatitis de contacto
La dermatitis de contacto es una inflamación en la piel que se caracteriza por causar enrojecimiento, hinchazón y, en ocasiones, unas pequeñas ampollas. Puede generarse por el contacto con sustancias que producen reacciones alérgicas, como algunos componentes de la cera.
Algunos clientes tienen alergias a ingredientes comunes de la depilación, como la colofonia. Si han tenido reacciones anteriormente, conviene evitar esos productos por completo.
Foliculitis
La foliculitis se produce cuando los folículos pilosos se inflaman, ya sea de forma superficial o profunda. Se presenta mediante unas manchas de color rojo inflamadas, que suelen tener un punto lleno de pus.
La sudoración sobre los folículos abiertos puede obstruir los poros y desencadenar brotes o infecciones. El cardio de alta intensidad, las pesas, el hot yoga, la natación, las saunas, los jacuzzis y las duchas o baños largos y calientes deberían posponerse hasta que la piel haya tenido tiempo de estabilizarse.
Pseudofoliculitis y vellos encarnados
Los vellos enquistados son frecuentes en aquellas personas que usan métodos de depilación con cera o afeitado. Consisten en la incrustación por debajo de la piel de un vello grueso, que crece en la dirección equivocada y forma un pequeño grano.
Las células muertas atrapan los vellos bajo la superficie y provocan esos bultos molestos y los poros inflamados que nadie quiere. Hidratar a diario también ayuda a prevenir la sequedad y los vellos enquistados.
Quemaduras
La aplicación de cera muy caliente puede provocar graves quemaduras en la piel. Además, puede dejar marcas antiestéticas difíciles de borrar.
La temperatura de la cera es clave: si está demasiado caliente, puede causar quemaduras; si está fría, no eliminará el vello de raíz. Siempre prueba la cera en una pequeña zona antes de aplicarla completamente en las axilas para evitar molestias o lesiones.
¿Se puede hacer la cera en casa? Técnicamente sí, pero la mayoría acaba con la cera demasiado caliente, las bandas tiradas en un ángulo incorrecto o hematomas por repasar la misma zona dos veces.
Dolor, hematomas e irritación
Quienes se someten a este tipo de procedimientos pueden presentar dolor, picazón y reacciones alérgicas posteriores, sobre todo en zonas íntimas. La eliminación del vello puede causar irritación, tirantez, sensibilidad al tacto y pequeños granitos.
La ropa ceñida retiene la humedad y aumenta la fricción, lo que eleva el riesgo de infección e irritación. Los tejidos sintéticos impiden que la piel respire y empeoran las molestias posteriores a la depilación.
Depilación íntima y riesgo de infecciones
Los especialistas en dermatología y venereología afirmamos que eliminar el vello de las zonas íntimas puede favorecer el contagio de enfermedades de transmisión sexual. La función del vello íntimo es la de protección, y eliminarlo podría aumentar el riesgo de infección de transmisión sexual.
Cuando se retira el vello con cera o con cuchilla, en la piel de la zona, y aunque puede que no sea perceptible a simple vista, se producen pequeñas lesiones que suponen una puerta abierta a los microorganismos que pueden desarrollar una infección.
Entre las infecciones mencionadas se encuentran las verrugas y los papilomas, el herpes, los hongos, la tiña y la sífilis. Cuando los dos miembros de una pareja van depilados, cualquier infección cutánea puede pasar de uno a otro, por el simple contacto de las dos superficies.
El preservativo solo protege de algunas de las enfermedades de transmisión sexual. El riesgo se reduce cuando se combina su uso adecuado con el mantenimiento del pelo de las zonas íntimas sin rasurar, aunque sea recortado.
Virus del papiloma humano
El virus del papiloma humano es el responsable, además del cáncer de cuello uterino, del 5,2% de todos los cánceres de vulva, vagina, ano, pene y orofaringe. Esta infección está asociada a la actividad sexual y es muy difícil de evitar.
En la actualidad, las medidas de protección que hay disponibles son el preservativo y la vacuna frente al virus. Utilizar el condón evita el 80% de los contagios, pero solo protege zonas muy concretas y deja sin amparo el área anogenital, donde también puede alojarse el virus.
Contraindicaciones de la depilación con cera
Algunas situaciones hacen que la depilación con cera sea inaceptable o que sea necesario evitar determinadas zonas. Una entrevista previa permite evaluar la salud, el tipo de piel y cualquier tratamiento reciente antes de comenzar.
Afecciones cutáneas
Depilarse sobre pieles sensibles o dañadas, como las que presentan eccemas, psoriasis, rosácea, quemaduras solares o erupciones cutáneas, puede causar irritación y molestias graves. Quienes padezcan estas afecciones podrían necesitar evitar la depilación o, al menos, evitar ciertas zonas.
La depilación tampoco debe realizarse sobre una piel con infección activa, heridas, irritación intensa o inflamación importante.
Medicamentos
Ciertos medicamentos, como Accutane, Retin-A o anticoagulantes, pueden debilitar o sensibilizar la piel. Depilarse con cera mientras se usan estos medicamentos puede causar desgarros, hematomas o algo peor.
El consumo de antihistamínicos, tetraciclina o anticoagulantes aumenta la sensibilidad a los efectos no deseados de esta técnica de depilación. Tampoco está aconsejada para aquellas personas con tratamientos de tretinoína.
Para la depilación facial también se recomienda evitar los productos con alfa-hidroxiácidos o ácido glicólico 48 horas antes de la cita. Asimismo, se debe evitar la depilación facial completa si se utilizan medicamentos como Retin A, Renova o Differin.
Tratamientos recientes de la piel
Si un cliente se ha sometido recientemente a terapia láser, peelings químicos o microdermoabrasión, su piel aún puede estar en modo de recuperación y la depilación con cera puede interrumpir ese proceso.
Las exfoliaciones químicas recientes, las afecciones cutáneas activas y las alergias a los productos son motivos para pausar o reprogramar la cita.
Enfermedades y condiciones de salud
Algunos problemas de salud, como diabetes, venas varicosas, infecciones o enfermedades autoinmunes, aumentan el riesgo de complicaciones por la depilación con cera.
Las personas con diabetes tipo 1 y 2 no deben elegir este método para depilarse porque poseen un alto riesgo de desarrollar infecciones. Lo mismo ocurre con quienes sufren algún trastorno que compromete el sistema inmunitario.
En caso de duda, la situación debe consultarse con un dermatólogo o con el profesional de estética que realizará el procedimiento.
Qué preguntar antes de depilarse
La entrevista previa a la depilación no es una simple formalidad. Esta breve pero exhaustiva conversación brinda la oportunidad de evaluar la salud, el tipo de piel y cualquier tratamiento reciente.
- “¿Tiene alguna alergia o sensibilidad en la piel?”
- “¿Está tomando algún medicamento, especialmente para la piel o anticoagulantes?”
- “¿Ha recibido recientemente algún tratamiento para la piel?”
- “¿Cómo calificarías tu tolerancia al dolor?”
Es mejor ser precavido que arriesgar la comodidad o la seguridad de la persona. Si las respuestas plantean inquietudes, conviene posponer la depilación o utilizar un método más suave.
Conocer el tipo de piel y cabello ayuda a seleccionar los productos y métodos adecuados. El cabello grueso y áspero puede requerir un enfoque diferente al del cabello fino y escaso, mientras que las pieles sensibles pueden beneficiarse de técnicas más suaves.
Cómo preparar la piel antes de la depilación
La piel hidratada y suavemente exfoliada responde mejor a la depilación. Es recomendable mantenerse hidratada y exfoliarse uno o dos días antes de la sesión.
Antes de depilarse es mejor realizar una exfoliación, uno o dos días antes, con un guante de crin y un poco de gel con pH neutro. Sin embargo, la exfoliación debe ser suave y no debe realizarse sobre una piel irritada, quemada o lesionada.
Ducharse con agua caliente, al abrir el poro por efecto del calor, hará que la depilación sea menos dolorosa. No se deben utilizar lociones ni cremas aceitosas antes de la depilación, porque pueden dificultar la adherencia de la cera.
La acumulación de sudor, desodorante o células muertas puede dificultar la adherencia de la cera y aumentar el riesgo de irritación o vellos encarnados. Antes de aplicar el producto, se debe limpiar y secar la zona que se va a depilar.
Qué evitar antes de la cita
El bronceado, la exposición intensa al sol y ciertos productos para el cuidado de la piel, como los que contienen retinoides, pueden aumentar la sensibilidad cutánea. Es importante evitarlos en los días previos a la cita.
Antes de la depilación, reduce el consumo de alcohol y cafeína, y evita depilarte en momentos de máxima sensibilidad cutánea.
El largo del vello también es determinante. Si es muy corto, la cera no lo atrapará bien; si es muy largo, puede aumentar el dolor y el riesgo de que el vello se quiebre en vez de salir de raíz.
Lo recomendable es que el vello tenga entre 3 y 5 mm de longitud.
Higiene y seguridad en el salón
La higiene del lugar y la forma en que se lleve a cabo el proceso son determinantes para reducir los riesgos. El salón debe tener un aspecto limpio, ofrecer una cabina adecuada y transmitir confianza antes de comenzar el servicio.
- La persona que realiza la depilación debe lavarse bien las manos.
- La camilla debe estar limpia y las sábanas desechables deben cambiarse en cada uso.
- Los instrumentos deben desinfectarse después de atender a cada persona.
- Los recipientes de cera y los accesorios deben mantenerse limpios.
- Las lociones, cremas y aceites deben aplicarse desde recipientes con dispensador.
- Los productos no deben aplicarse poniendo la piel en contacto con la botella.
- La persona que realiza el procedimiento debe utilizar guantes de un solo uso.
Si se depilan las zonas íntimas, hay que exigir que la persona que procederá a depilar utilice guantes de un solo uso. También es razonable comprobar que la sábana de la camilla haya sido cambiada.
La persona que realiza el servicio debe estar capacitada para seleccionar el tipo de cera, ajustar la temperatura y sujetar correctamente la piel. La cera dura funciona mejor en zonas sensibles como las ingles y el rostro, mientras que la cera blanda es más adecuada para áreas amplias como las piernas.
El problema de la doble inmersión
La contaminación cruzada en la sala de depilación es un problema importante, ya que la eliminación de parte de la capa superficial de la piel puede crear un punto de entrada para las bacterias.
La vara de aplicar la cera debe cambiarse para cada persona. Si se realiza una depilación en la zona inguinal, incluso habría que cambiarla en cada untada para evitar el esparcimiento de bacterias.
La terapeuta no debe introducir más de una vez la espátula de madera en el contenedor de cera. Una vez que el aplicador ha tocado la piel, debe desecharse.
Cera reciclada y reutilización
La depilación con cera no solo remueve el vello desde su raíz, sino que también remueve la capa superior del estrato córneo de la piel. Cuando se depilan zonas sensibles, como el rostro, las axilas o la zona íntima, pueden producirse pequeños sangrados.
Esos residuos o gotas de sangre pueden impregnar la cera retirada. Por ese motivo, la cera utilizada no debe reutilizarse con otra persona.
La eliminación de demasiada piel y la reutilización de materiales pueden favorecer la contaminación cruzada y aumentar el riesgo de infecciones como estafilococos y foliculitis.
Si se utiliza un sistema roll-on, el cabezal debe estar perfectamente limpio y desinfectado antes del servicio. La espátula de madera desechable sigue siendo una opción adecuada siempre que se utilice una nueva para cada aplicación.
Cuidados inmediatamente después de depilarse
Después de la depilación, la piel de la zona estará sensible. Se recomienda una ducha de agua fría, que aporta un efecto calmante, y aplicar algún producto hidratante.
Los folículos permanecen abiertos durante unas 24 a 48 horas después de la depilación y funcionan como pequeñas puertas de entrada para irritantes y bacterias. La barrera cutánea también se resiente.
El gel puro de aloe vera, las cremas de centella asiática, las lociones de avena coloidal, los sérums de ácido hialurónico sin perfume y los bálsamos de caléndula pueden calmar la piel irritada y reforzar la barrera cutánea durante la recuperación.
Durante las primeras 24 horas
- Utiliza duchas frescas.
- Aplica aloe vera o una crema nutritiva sin perfume.
- Lleva ropa holgada, suave y transpirable.
- Evita el calor, el sudor y la fricción.
- No te maquilles en las zonas del rostro depiladas.
- No uses desodorante en las axilas depiladas.
- No toques ni rasques la zona con las manos sin lavar.
Tocarse la piel depilada con las manos sin lavar es una de las vías más rápidas hacia una infección. Rascarse puede provocar cicatrices o extender los granitos, así que es mejor mantener las manos alejadas.
Las compresas frías pueden aliviar el picor y la inflamación. Llevar ropa holgada también ayuda a reducir la fricción.
Entre las 24 y las 48 horas
Entre las 24 y las 48 horas, los folículos empiezan a cerrarse y la recuperación avanza, siempre que la piel se trate con suavidad. Si la piel no está irritada, puede iniciarse una exfoliación ligera.
Después de la depilación hay que cuidar la piel de la zona, puesto que estará sensible, y evitar exponerla a los rayos solares y, por supuesto, a las camas de bronceado.
Los especialistas insisten en que después de depilar la zona íntima es mejor no tener relaciones sexuales al menos durante dos días, porque la fricción puede agravar la irritación y las pequeñas lesiones.
Exfoliación y prevención de vellos encarnados
Empieza a exfoliar suavemente 48 horas después de la depilación, cuando la piel ya está menos vulnerable. Si la piel todavía está en carne viva o enrojecida después de ese plazo, espera un día más.
La exfoliación excesiva puede causar enrojecimiento, ardor, tirantez o descamación. Si empiezan a aparecer brotes o zonas secas, reduce la frecuencia.
Lo ideal es exfoliar de dos a tres veces por semana e ir ajustando según la respuesta de la piel. La mayoría de pieles tardan alrededor de una semana en recuperarse por completo, aunque las pieles sensibles pueden necesitar un poco más de tiempo.
Métodos según la zona
- La zona del bikini necesita exfoliantes químicos suaves que actúen sin fricción.
- Las piernas toleran un scrub suave después de 48 horas si no hay enrojecimiento.
- Para el rostro y el labio superior, los exfoliantes enzimáticos pueden resultar adecuados.
- Las axilas responden bien a sérums ligeros de AHA o BHA aplicados con moderación.
Los retinoides, los AHA y BHA, la vitamina C, los aceites esenciales y las lociones perfumadas pueden inflamar la piel recién depilada. Conviene esperar varios días antes de reintroducir estos activos.
Sol y riesgo de hiperpigmentación
La radiación ultravioleta es especialmente peligrosa después de la depilación con cera porque la piel queda más fotosensible de lo habitual. Esto aumenta el riesgo de manchas oscuras, sobre todo en los tonos de piel más oscuros o con tendencia a pigmentarse.
Evita tomar el sol o broncearte durante las 24 a 48 horas posteriores a la depilación. Cubre la zona con ropa protectora cuando estés al sol y evita la exposición directa durante las horas de mayor intensidad.
Programa las citas de depilación a última hora de la tarde o por la noche para no salir directamente al sol del mediodía. Si debes exponerte, usa protector solar y reaplícalo cada dos horas si estás al aire libre.
Ejercicio, piscina y ropa
Espera al menos 24 horas antes de hacer ejercicio intenso o meterte en la sauna. El sudor arrastra bacterias y sales que irritan la piel vulnerable.
También deben posponerse la natación, los jacuzzis, el hot yoga, las duchas largas y calientes y cualquier actividad que provoque calor, humedad o fricción intensa.
Paseos tranquilos en un entorno fresco, estiramientos suaves o meditación permiten mantenerse en movimiento sin provocar sudoración excesiva.
Opta por algodón suave, holgado y transpirable. Los vestidos, las faldas y los pantalones fluidos favorecen la recuperación, y la ropa interior de algodón ofrece una ventilación adecuada.
Frecuencia adecuada de las sesiones
El vello corporal suele volver a crecer entre tres y seis semanas después de una depilación. Si se reserva una cita demasiado pronto, el vello estará demasiado corto para una extracción limpia, lo que provoca rotura y un recrecimiento más rápido.
Además, depilarse con demasiada frecuencia o exfoliar en exceso debilita la barrera cutánea y aumenta el dolor y la irritación. Lo recomendable es esperar cuatro semanas entre las depilaciones de piernas y de ingles.
| Zona del cuerpo | Intervalo orientativo |
|---|---|
| Ingles y piernas | Cuatro a seis semanas |
| Axilas | Cada tres o cuatro semanas |
| Rostro y labio superior | Cada dos a cuatro semanas |
| Cejas | De tres a cuatro semanas |
Reacciones normales y señales de alarma
Es esperable un enrojecimiento leve, algunos granitos, sensibilidad al tacto, sequedad o ligera tirantez que se resuelven en unos días. Puede aparecer algo de inflamación en los folículos, pero remitirá a medida que los poros se cierren.
El enrojecimiento y los granitos suelen desaparecer en 48 horas. Si aparece pus, se desarrolla fiebre o se nota una erupción que se extiende, es momento de buscar ayuda profesional.
- Pus o secreción amarillenta.
- Fiebre o malestar general.
- Enrojecimiento que se extiende rápidamente.
- Inflamación severa.
- Urticaria o erupción generalizada.
- Dolor que empeora pasadas las 24 horas.
- Reacción alérgica intensa.
- Quemaduras importantes o ampollas extensas.
No esperes si los síntomas se agravan: las infecciones pueden desarrollarse rápidamente en una piel debilitada. Si el enrojecimiento persiste más de 48 horas, consulta con un dermatólogo.
Alternativas y valoración profesional
Si la depilación con cera provoca irritación frecuente, manchas o vellos encarnados, es importante considerar otras opciones. Cada piel es diferente y lo que funciona para una persona puede no ser lo ideal para otra.
Una profesional sabe exactamente cómo sujetar la piel, qué tipo de cera funciona en cada zona y cómo conseguir una extracción limpia sin complicaciones. Una buena esteticista selecciona la cera adecuada, ajusta la temperatura y observa la respuesta de la piel durante el procedimiento.
La seguridad depende de reconocer las contraindicaciones, preparar la piel, utilizar materiales higiénicos, evitar la doble inmersión, no reutilizar la cera y respetar el periodo de recuperación posterior.
