El vello cumple funciones protectoras en distintas zonas del cuerpo, especialmente en la nariz, donde filtra partículas y microorganismos antes de que lleguen a las vías respiratorias. Por este motivo, no todo el vello debe eliminarse únicamente por razones estéticas.
Cuando se busca eliminar de forma permanente el vello no deseado de otras zonas, la electrólisis es un método habitual: introduce una aguja o una sonda fina en el folículo piloso y aplica una corriente eléctrica de bajo nivel para destruirlo. El vello no puede volver a crecer en una zona en la que se ha destruido el folículo.
El vello como parte del sistema de defensa
Mientras usted respira, sus pelos nasales están muy ocupados. Solo miden entre 0.81 y 1.03 centímetros de largo. Aunque son pequeños, juegan un rol clave en su salud.
Los pelos de la nariz protegen entrando como un escudo. Impiden que elementos dañinos entren a su sistema respiratorio. Diariamente, filtran cosas como polvo, polen y microorganismos dañinos. Esto evita que virus y bacterias lleguen a nuestros pulmones y causen problemas.
A veces, el vello nasal puede parecer una molestia. Sin embargo, su importancia es grande. Ayuda a atrapar y eliminar partículas no deseadas. Además, funciona como un humidificador para el aire que respiramos.
Funciones de los pelos nasales
Filtración de partículas
Los pelos en la nariz, o cilios nasales, son clave más allá de la estética. Actúan como defensa en nuestro sistema respiratorio. La función de los cilios nasales es clave: filtran y detienen partículas y microorganismos nocivos.
La función de los cilios nasales es esencial para nuestra salud al respirar. El aire, lleno de polvo y polen, es filtrado por estos pelos. Así, los pelos nasales limpian el aire antes de que llegue a los pulmones.
La persona promedio que es moderadamente activa realiza unas 22 000 respiraciones al día, lo que implica una exposición constante al aire circundante. A veces, el aire contiene partículas y gases potencialmente dañinos.
Las partículas más grandes, como el polvo, el hollín, el moho, los hongos, las bacterias y los virus se depositan en las vías respiratorias y en las superficies alveolares, donde el aparato respiratorio tiene mecanismos de defensa para limpiarse y protegerse por sí mismo.
Interacción con el sistema inmune
Los pelos de la nariz también interactúan con el sistema inmune. Capturan partículas y microorganismos dañinos, evitando infecciones. Gracias a esta barrera, se previenen resfriados y gripe.
Solo las partículas extremadamente pequeñas, con un diámetro inferior a 3-5 micrones (3/1000 a 5/1000 de milímetro), penetran hasta el pulmón profundo.
Los cilios, unas minúsculas proyecciones musculares parecidas a los cabellos que sobresalen de las células que recubren las vías respiratorias, son uno de los mecanismos de defensa del aparato respiratorio.
Los cilios propulsan una capa líquida de mucosidad que recubre las vías respiratorias. La capa de mucosidad atrapa microorganismos patógenos (microorganismos potencialmente infecciosos) y otras partículas, impidiendo que lleguen a los pulmones.
Los cilios se agitan más de mil veces por minuto y desplazan hacia arriba la mucosidad que recubre la tráquea a una velocidad aproximada de 0,5 a 1 cm por minuto. Los microorganismos patógenos y las partículas que quedan atrapados en esta capa de mucosidad son expulsados al toser o arrastrados hasta la boca y deglutidos.
Regulación de la humedad y la temperatura
Los vellos de la nariz no solo nos protegen de objetos extraños. También ajustan la humedad y la temperatura del aire que respiramos. Esto es clave para mantener sanos nuestros conductos respiratorios.
El aire que pasa por la nariz se modifica antes de llegar a los pulmones. Al inhalar, el aire se calienta y se humidifica gracias a los vellos nasales. Este proceso ayuda a mantener las vías respiratorias sin daños por sequedad o frío.
Sin este equilibrio de humedad y calor, aumentaría el riesgo de enfermedades como la sinusitis. Esto podría afectar mucho nuestra vida diaria.
Además, una nariz sana nos protege de infecciones respiratorias. Es vital tener una humedad y temperatura correctas, especialmente en espacios cerrados. Esto no solo evita problemas respiratorios. También fortalece nuestro sistema inmunológico.
Relación entre el vello nasal y la salud respiratoria
Un estudio realizado en 2011 y publicado en la International Archives of Allergy and Immunology reveló algo notable. Personas con más vellos nasales tienden a sufrir menos de asma.
La densidad de los pelos nasales afecta la salud a largo plazo. Según un estudio, más pelo nasal reduce la probabilidad de asma en alérgicos. Esto indica que tener una cantidad adecuada de pelo nasal nos protege de manera significativa.
Los macrófagos alveolares, un tipo de leucocitos (glóbulos blancos) situados en la superficie de los alvéolos, constituyen otro mecanismo de defensa pulmonar.
Debido a los requisitos del intercambio gaseoso, los alvéolos no están protegidos por moco ni cilios: el moco es demasiado espeso y ralentizaría el movimiento de oxígeno y dióxido de carbono.
En lugar de ello, los macrófagos alveolares buscan las partículas depositadas, se adhieren a ellas, las ingieren, las matan si están vivas y las digieren.
Cuando los pulmones están expuestos a graves amenazas, pueden incorporarse desde la circulación glóbulos blancos adicionales, especialmente neutrófilos, para contribuir a ingerir y eliminar los agentes patógenos.
Por ejemplo, cuando una persona inhala una gran cantidad de polvo o se está defendiendo de una infección respiratoria, se producen más macrófagos y se reclutan más neutrófilos.

Electrólisis como sistema de eliminación permanente
La electrólisis es un método común de eliminar el vello no deseado. Se introduce una pequeña aguja o una sonda fina de metal en la abertura de la piel donde crece el vello (pequeños sacos debajo de la piel llamados folículos pilosos).
A continuación, una corriente eléctrica de bajo nivel pasa a través de la aguja o la sonda en la piel y destruye el folículo piloso. El vello no puede volver a crecer en una zona en la que se ha destruido el folículo.
La electrólisis se hace para eliminar permanentemente el vello no deseado. Cuando la electrólisis se hace correctamente, elimina el vello no deseado permanentemente.
Zonas en las que suele utilizarse
La electrólisis se suele utilizar para eliminar el vello de la cara (cejas, parte superior e inferior de los labios, mejillas, barbilla, línea capilar, ceño y patillas) y también en el cuello, los hombros, los brazos y las axilas, los senos (mamas), las ingles, las piernas, la espalda y el pecho.
La eliminación exitosa del vello depende de la habilidad de la persona que hace la electrólisis.
Duración y número de sesiones
El proceso de la electrólisis puede ser lento y destruir los folículos pilosos puede requerir varias sesiones de tratamiento. La destrucción de cada folículo piloso individual puede tardar de menos de 1 segundo hasta 20 segundos.
Es posible que necesite tratamientos adicionales para eliminar por completo y de manera permanente el vello no deseado. Debería notar una pérdida de vello no deseado en la zona tratada al cabo de varias semanas a meses después del primer tratamiento.
Sensaciones durante el procedimiento
El tratamiento puede ser incómodo; la sensación a veces se describe como pequeñas bandas elásticas chasqueando la piel.
Durante el tratamiento, es posible que sienta algo de dolor debido a la corriente eléctrica.
Qué esperar después de la electrólisis
Después de la electrólisis, la piel tratada puede estar temporalmente enrojecida, hinchada y sensible. Estos son efectos secundarios temporales.
En algunas personas, la electrólisis puede causar formación de cicatrices, cicatrices queloides y cambios en el color de la piel tratada.
Cuándo no debe realizarse la electrólisis
La electrólisis no se debe hacer en el interior de los oídos o la nariz. Tampoco se debe hacer para eliminar el vello de un lunar o una marca de nacimiento.
Si usted lleva un marcapasos, no debería hacerse electrólisis en ninguna parte del cuerpo.
La electrólisis presenta pocos riesgos en una persona sana.
Inhibidores del crecimiento del vello
Los inhibidores de vello son productos (cremas, lociones o sprays) diseñados para retrasar el crecimiento del vello. Su objetivo es actuar sobre las células germinales en la raíz folicular, debilitando la estructura del nuevo vello.
Con el uso constante, prometen que el pelo tarde más en crecer y sea más fino. Sin embargo, tienen un requisito fundamental que a menudo se ignora: el poro debe estar abierto y el folículo vacío.
El inhibidor no funciona (o funciona mal) si te depilas con cuchilla o crema depilatoria, ya que estos métodos solo cortan el vello superficialmente y el folículo permanece bloqueado.
Para que un inhibidor penetre hasta la raíz, necesita que el vello sea extraído de raíz.
Diferencias entre métodos de eliminación
| Método | Acción principal |
|---|---|
| Electrólisis | Destruye el folículo piloso mediante una corriente eléctrica de bajo nivel. |
| Cuchilla | Corta el vello superficialmente. |
| Crema depilatoria | Corta el vello superficialmente y el folículo permanece bloqueado. |
| Cera | Extrae el vello desde el folículo. |
A diferencia del láser (que quema el folículo) o la cuchilla (que lo corta), la cera extrae el vello limpiamente desde el folículo.
Los inhibidores son una excelente ayuda en casos específicos, siempre y cuando se combinen con un servicio de cera profesional.
En casos de vello facial o corporal excesivo (como en patillas, mentón o cuello), la cera profesional es el único método que controla el crecimiento de raíz, y el inhibidor ayuda a prolongar el tiempo entre sesiones.
Un inhibidor de vello por sí solo no es una solución mágica.