Qué es un tramo de trenzado y cómo circular correctamente

Un tramo de trenzado es una sección de carretera en la que un mismo carril cumple simultáneamente la función de carril de aceleración y de deceleración. Se utiliza para que los vehículos puedan incorporarse a una vía principal o abandonarla cuando no existe espacio suficiente para construir carriles independientes de entrada y salida.

Estos tramos son habituales en autopistas y autovías, aunque también pueden encontrarse en algunas vías rápidas urbanas. En ellos coinciden vehículos que entran y salen de la vía, por lo que las trayectorias se cruzan en una distancia limitada y es necesario observar, señalizar, adaptar la velocidad y mantener una separación de seguridad adecuada.

Qué significa tramo de trenzado

Un carril trenzado es un tipo de carril que unifica tanto el carril de aceleración como el de deceleración. Estos carriles se encuentran en tramos de vía donde por falta de espacio no se pueden separar en uno y otro y su longitud máxima es de 1.500 metros.

El carril trenzado normalmente lo vas a encontrar en autopistas y autovías y da cabida a dos maniobras distintas: la entrada o salida de una vía hacia otra, es decir, unifica la función del carril de aceleración y deceleración. Son carriles que aparecen por falta de espacio y porque no es posible construir un carril de aceleración y otro de deceleración.

En palabras de la DGT, un carril trenzado es un tipo de carril que unifica un carril de aceleración y uno de deceleración. Suelen estar instalados en tramos de vía donde no es posible construir entradas y salidas independientes, que según la normativa suelen ser de 1.500 metros y que aúnan dos flujos distintos de tráfico en el mismo sentido.

Es decir, es un carril lateral que nos permite tanto incorporarnos como salir de una vía, juntando a los conductores de ambas maniobras. De esta forma, en un mismo tramo, el carril de aceleración y el de deceleración son la misma cosa, y ambas operaciones, la de salida de una vía y el acceso a la misma se entrelazan.

Esquema de un carril trenzado

Por qué se construyen estos tramos

La solución del carril trenzado es una de esas decisiones hábiles que se toman a la hora de diseñar el trazado de las carreteras cuando no hay suficiente espacio para poder organizar el cruce de varias vías. En un carril trenzado se unifica la función de carril de aceleración y carril de deceleración, y por lo general te lo vas a encontrar sobre todo en autopistas y autovías, cuando la orografía del terreno y el trazado de la vía no conceden suficiente espacio para diseñar un trazado independiente para cada carril.

La intención de este diseño es la de permitir que los conductores hagan maniobras de entrada y salida a otras vías de forma eficiente, coordinando sus movimientos en un tramo común antes de integrarse o abandonar la vía principal. Estos carriles son vitales en áreas de alta congestión y en intersecciones complejas, ya que facilitan el flujo continuo y ordenado del tráfico a la vez que se procuran minimizar las posibilidades de colisiones y embotellamientos.

Estos carriles presentes en multitud de carreteras de nuestro país se distinguen al momento porque «cruzan» temporalmente a los coches que entran y salen de la autovía o autopista en un mismo carril. Por eso se llama carril trenzado.

En qué se diferencia de otros carriles

Los carriles trenzados difieren de otros carriles especiales, como los carriles de aceleración y desaceleración, diseñados exclusivamente para incorporarse y salir de la vía. A diferencia de otros carriles como los de giro, que se usan en intersecciones para girar a la izquierda o a la derecha, los carriles trenzados combinan ambos movimientos en un tramo común.

Esta combinación única requiere más atención y cooperación entre los conductores con el fin de asegurar una transición suave y eficiente entre las entradas y salidas en carretera abierta. La complicación de estos carriles es que confluyen vehículos que quieren realizar distintas trayectorias dentro de un mismo sentido.

Riesgos principales del tramo de trenzado

El gran problema en este tipo de carriles sucede por el cruce de distintas trayectorias y la falta de educación y sentido común de algunos conductores. Cuando dos vehículos quieren realizar en la misma superficie de terreno dos maniobras diferentes, una de entrada y otra de salida, pueden surgir complicaciones y riesgos, sobre todo si no se presta la adecuada atención a la maniobra.

El problema de un carril trenzado es que se producen cruces de trayectorias en un espacio muy corto. Si además hay una gran afluencia de tráfico, el riesgo de colisión o alcance es mayor.

El cruce de trayectorias en un espacio tan corto requiere atención, velocidad adecuada y distancia de seguridad. Hay que observar, señalizar la maniobra y adaptarse al ritmo del tráfico de la vía.

En 2020 hubo 87 víctimas en 57 accidentes ocurridos dentro de un carril trenzado, según datos publicados por la Dirección General de Tráfico. En ellos, dos personas fallecieron, cinco tuvieron heridas graves y el resto resultaron heridas, aunque no necesitaron hospitalización.

En estos accidentes, las colisiones laterales y los alcances fueron los incidentes más comunes.

DatoRegistro en 2020
Accidentes en carriles trenzados57
Víctimas87
Personas fallecidas2
Heridos graves5
Heridos que no requirieron hospitalización81

Quién tiene prioridad en un carril trenzado

En un carril trenzado, la prioridad depende de la situación específica y las señales de tránsito locales. Por eso es importante estar atento a las señales y marcas viales que indican la prioridad en estos carriles para evitar confusiones y posibles accidentes.

Según la DGT, la clave para evitar los incidentes es la educación y el sentido común. Además, hay que seguir las reglas básicas de seguridad: observar, señalizar -recuerda que el intermitente no te da la prioridad de paso- y adaptar tu velocidad y distancia de seguridad.

En general, los vehículos que se incorporan a una vía principal deben ceder el paso a los vehículos que ya circulan por ella. Si un vehículo se encuentra dentro del carril trenzado y pretende continuar por él para salir de la vía, tiene prioridad frente al vehículo que intenta incorporarse desde la vía principal, aunque ambos deben facilitarse la maniobra siempre que las circunstancias lo permitan.

Cómo incorporarse desde el carril trenzado a la vía principal

Si vas por un carril trenzado y te incorporas a una vía principal, observa la vía a la que te incorporas lo más pronto posible para analizar los coches que hay y dónde te puedes incorporar. Cede el paso a los coches que ya vienen por la vía, aunque estos deben facilitarte tu incorporación en la medida de lo posible.

Adapta tu velocidad a los que ya circulan por la vía principal. Señaliza tu maniobra siempre con el intermitente y mueve el volante suavemente para hacer una incorporación progresiva.

Si vas a incorporarte a la vía, es decir, pretendes abandonar el carril trenzado, debes señalizar la maniobra con el intermitente izquierdo. Observa con el retrovisor los vehículos que circulan por la vía principal.

Cede el paso a quienes hayan accionado el intermitente derecho para entrar en el carril trenzado. Incorpórate al carril derecho de la vía principal adecuando la velocidad de tu vehículo a la de los que ya circulan por ella.

Siempre que sea seguro hacerlo, quienes circulan por ella deben facilitar tu incorporación, bien reduciendo la velocidad o cambiando de carril. Por ejemplo, pueden desplazarse al carril de la izquierda, si estuviera libre, para dejarte espacio.

Cómo utilizar el carril trenzado para salir de la vía

Si vas a salir de la autovía o autopista utilizando el carril trenzado, señaliza tu maniobra con el intermitente derecho. Debes ceder el paso a los vehículos presentes en el carril trenzado y que tienen preferencia, es decir, los que no salen de él y no han accionado el intermitente izquierdo.

En el caso de usarlo para la salida, debemos ocupar el carril derecho con antelación y señalar la maniobra con tiempo, para tomar el carril en su inicio, empezando a frenar en el momento en que estemos en el carril trenzado.

Hay que prestar especial atención en la incorporación porque con frecuencia se accede a la vía principal a una velocidad inferior a la de los vehículos que circulan por ella. Lo ideal sería adaptar tu velocidad a la de estos vehículos, y que así la diferencia de velocidad entre los vehículos sea la menor posible.

Se debe ceder el paso a los vehículos que ya vienen por la vía, aunque lo razonable es que estos también faciliten tu incorporación en la medida de lo posible. Es importante señalizar la maniobra con el intermitente, estar muy atento a la posición de los vehículos de la vía principal, e incorporarse a una velocidad adecuada para autovía, todo esto de forma suave y progresiva.

Cómo incorporarse al carril trenzado desde la vía principal

Si vas en una vía principal y te incorporas al carril trenzado, observa la vía, la ubicación y velocidad de los coches que están a tu derecha. Si el vehículo que va dentro del carril trenzado no pretende abandonar el carril tiene prioridad sobre ti si te estás incorporando desde la autopista o autovía.

No obstante, debe facilitarte la salida si las circunstancias del tráfico lo permiten. Si quieres entrar en el carril trenzado, debes señalizar previamente con el intermitente.

La incorporación no debe ser brusca, sino progresiva y a una distancia de seguridad suficiente para que te dé tiempo a reaccionar. Utilizaremos la longitud necesaria del carril para adaptarnos a la velocidad necesaria antes de realizar el cambio.

Si debemos detenernos en el carril para ceder el paso, lo haremos siempre al inicio y nunca al final.

Qué ocurre cuando un vehículo entra y otro sale

Uno de los mayores problemas es que muchas veces puede ocurrir la situación de que uno quiera entrar a la vía principal mientras otro conductor quiere salir. De esta manera surge un conflicto entre el conductor que quiere entrar y al que no le facilitan el paso y el que está esperando a que el otro conductor salga a la autovía para poder entrar al carril de desaceleración.

Se puede dar la circunstancia de que en un carril trenzado coincidan dos vehículos en trayectorias convergentes: uno que quiere salir de la vía principal, y otro que se quiere incorporar a ella. Otra situación típica es cuando ambos conductores se encuentran simultáneamente en el carril trenzado; aquí, ambos deben estar vigilantes y preparados para ajustar su velocidad para evitar un conflicto.

Qué establecen los artículos 72 y 74.2

La aplicación del artículo 72 -para el que se incorpora a la autopista- y el 74.2 -para el que cambia al carril de desaceleración con un desplazamiento lateral- del Código General de Circulación indican que ambos deben ceder el paso al otro vehículo.

El Reglamento General de Circulación en su artículo 72 establece claramente la prioridad: la obligación de ceder el paso a los vehículos que se incorporan a la vía. Y en el artículo 74.2 también se indica hay que ceder el paso cuando hay un cambio de carril con un desplazamiento lateral.

Por ello, deben cederse el paso mutuamente, así que el conductor que abandona la autovía levantará el pie del acelerador para situarse detrás del que entra que, a su vez, acelerará ligeramente para tomar la delantera.

El conductor del coche azul debe levantar el pie del acelerador y situarse detrás del verde. A su vez, el conductor del coche verde debe acelerar suavemente para incorporarse por delante del coche azul.

Gracias a seguir este orden, tanto el conductor que entra como el que sale tendrán la velocidad ya ajustada al carril al que se quieren incorporar y además facilitarán tanto su incorporación como la del vehículo contrario.

Reglas de seguridad para conducir por un tramo de trenzado

Una conducción segura en carriles trenzados implica mantener una velocidad moderada y constante, permitiendo suficiente espacio entre tu vehículo y los demás. Anticipa las maniobras de los demás conductores y usa los espejos retrovisores con frecuencia para estar consciente de tu entorno.

Señaliza tus intenciones con antelación para que los demás comprendan tus movimientos y permanece atento a las señales de tránsito y las marcas viales que te guiarán en cuanto a la prioridad de paso.

  • Observa la posición y la velocidad de los vehículos que circulan en el carril trenzado y en la vía principal.
  • Señaliza la maniobra con antelación mediante los intermitentes.
  • No confundas señalizar con tener prioridad de paso.
  • Adapta la velocidad a la circulación existente.
  • Mantén una distancia de seguridad suficiente.
  • Evita los cambios bruscos de dirección y de velocidad.
  • Utiliza los espejos retrovisores con frecuencia.
  • Facilita la maniobra de otros conductores cuando las circunstancias del tráfico lo permitan.
  • Respeta las señales y las marcas viales.

Errores que deben evitarse

El uso del carril trenzado es sencillo, pero puede generar confusión porque en él puede haber vehículos circulando en el mismo carril que se utiliza para entrar o salir. La falta de atención, la velocidad inadecuada y la ausencia de señalización pueden provocar colisiones laterales o alcances.

No se debe entrar de forma brusca ni obligar a otro vehículo a frenar repentinamente. Tampoco conviene esperar hasta el final del carril para ceder el paso, porque se reduce el espacio disponible para reaccionar y aumenta el riesgo de conflicto.

El intermitente comunica la intención de realizar una maniobra, pero no concede automáticamente prioridad. La prioridad debe determinarse según la situación, las señales, las marcas viales y las normas aplicables.

Posibles sanciones

Lógicamente, cualquier infracción a la normativa de circulación tiene consigo una multa. Si obstaculizas la incorporación a una vía por un carril trenzado, pueden sancionarte con una multa de 400 euros y 4 puntos del carnet de conducir, y si como consecuencia de ello se produjera un siniestro, corres el riesgo de ser sancionado con un delito de conducción temeraria, que implica sanciones mayores.

Diferencia entre carril trenzado, carril de espera y carril reversible

Carril de espera

Un carril de espera está diseñado para que los vehículos se detengan temporalmente sin obstruir el flujo de tráfico principal. Su función es proporcionar un espacio seguro para que los coches puedan detenerse y esperar antes de incorporarse a otra vía, realizar un giro o esperar la luz verde en un semáforo.

En intersecciones muy concurridas, un carril de espera permite a los vehículos que desean girar a un lado detenerse sin bloquear los carriles de circulación recta. También son comunes en entradas a autopistas, donde los conductores deben esperar en un espacio adecuado para incorporarse de manera segura.

Carril reversible

Los carriles reversibles son otra solución ingeniosa para la gestión del tráfico en las áreas urbanas, que son las más congestionadas. Estos permiten una flexibilidad significativa en la dirección del flujo vehicular, adaptándose a las demandas cambiantes a lo largo del día.

El funcionamiento de los carriles reversibles requiere de una coordinación cuidadosa y una señalización clara. Los conductores deben ser conscientes de las indicaciones electrónicas y las señales luminosas que controlan el uso del carril, ya que un malentendido puede llevar a situaciones peligrosas.

El carril trenzado, en cambio, no cambia de sentido y no está destinado principalmente a detener vehículos: combina en un mismo tramo los movimientos de incorporación y salida de una vía.

Cómo interpretar la situación antes de maniobrar

Para utilizar correctamente un tramo de trenzado, primero hay que identificar si se pretende entrar en la vía principal o abandonarla. Después conviene observar la ubicación, la velocidad y las intenciones de los vehículos próximos, especialmente mediante los espejos retrovisores y los intermitentes.

Si otro vehículo ya ocupa el carril trenzado y va a utilizarlo para salir, quien pretende incorporarse debe cederle el paso. Si el vehículo que circula por el carril trenzado pretende incorporarse a la vía principal, debe ceder el paso a quienes ya circulan por ella.

Cuando las dos trayectorias convergen, ambos conductores deben actuar de forma coordinada, reduciendo o aumentando suavemente la velocidad para pasar uno detrás de otro sin realizar movimientos bruscos.

Carril de trenzado

Comprender los diferentes tipos de carriles en las carreteras, como el carril trenzado, el de espera y el reversible, es de gran importancia para lograr un viaje seguro. Conocer las normas de prioridad y cómo utilizar estos carriles correctamente ayuda a evitar accidentes y mejorar el flujo de tráfico.

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